Holmes: Sherlock & Mycroft, pistas y competición para dos jugadores

24 de febrero de 1895. Una bomba en el Parlamento de Londes. Un sospechoso: Michael Chapman. Relación con grupos anarquistas. El detective Mycroft Holmes, al servicio de la Corona, se enfrenta a un sencillo caso de investigación.

Todo indica que es culpable, hasta que Sherlock Holmes, también detective y hermano del primero, es contratado por la humilde familia del sospechoso para demostrar su inocencia. Cualquier pista puede ser determinante para demostrar su culpabilidad o inocencia. La competición entre los dos detectives ya ha comenzado con Holmes: Sherlock & Mycroft.

Holmes Sherlock y Mycroft

12 EMBLEMÁTICOS PERSONAJES

Holmes: Sherlock & Mycroft es un juego de mesa para dos jugadores, con partidas de 30 minutos de duración. Creado por Diego Ibáñez con ilustraciones de Pedro Soto, acaba de ponerse a la venta de la mano de Devir. Su precio ronda los 20 euros.

En él, los jugadores se ponen en la piel de Sherlock y Mycroft, respectivamente, para conseguir el mayor número de pistas posibles. Al final de la partida, aquel con la mayor puntuación, como resultado de los tipos de pista y de los fragmentos de plano conseguidos se convertirá en el ganador.

La investigación se desarrolla a lo largo de siete días y, en este tiempo, visitarán a personajes ya convertidos en clásicos, como El Doctor Watson, el Inspector Lestrade, Wiggins, Violet Hunter o el perro Toby. Porque un buen té preparado por Mrs. Hudson puede venir mejor que bien para aclarar ideas en mitad del caso.

Ejemplo de partida.
Ejemplo de partida.

UNA PARTIDA A HOLMES: SHERLOCK & MYCROFT

Antes de empezar, se sitúa el tablero en el centro de la mesa. Los personajes de Doctor Watson, Mrs. Hudson e Inspector Lestrade se colocan en sus respectivos espacios. El resto de cartas de personaje se barajan y se extraen las dos primeras, a colocar en las casillas marcadas como ‘Day 1’.

Tras barajar las cartas de pista, se revelan las cuatro primeras. En todo momento debe haber cuatro boca arriba, por lo que se irán rellenando los huecos durante toda la partida. Cada jugador recibe tres meeples (naranjas para el que se ponga en la piel de Sherlock y azules para Mycroft) y cinco fichas de investigación (lupas).

La partida se desarrolla a lo largo de siete días. Cuando el último llegue a su fin, se procederá al recuento de puntos. A su vez, cada día se divide en tres fases: inicio de día, investigación y fin de día. Es en la primera donde entra en juego un nuevo personaje, en su casilla de día correspondiente, y donde se ponen de pie las fichas de los jugadores que se encuentran sobre los personajes (excepto en el primer turno).

Tras esto, tiene lugar la investigación. Por turnos, cada jugador trasladará una de sus fichas a una carta de personaje, siempre y cuando no se encuentre ocupada por otra ficha propia. Ésta se tumbará y se llevará a cabo la acción que se indica en la carta. Cuando los dos hayan tumbado sus tres fichas, se iniciará la fase de fin de día.

En ella, se comprueba si alguna carta de personaje está ocupada por dos fichas, una de cada color. Si es así, se girará durante un día.  Por contra, las cartas que ya han permanecido giradas un día volverán a su estado natural. Hay que tener en cuenta que el Doctor Watson, Mrs. Hudson y el Inspector Lestrade nunca se giran.

A continuación, comienza un nuevo día con la aparición de una nueva carta de personaje. Las acciones de éstos permiten intercambiar fichas de investigación por cartas de pista visibles, descartarlas, intercambiarlas, obtener pistas ocultas o nuevas fichas de investigación. Ningún personaje cuenta con la misma función, por lo que nos encontramos ante doce acciones distintas, que convienen más o menos en función del transcurso de los días.

Una vez finalizada la partida, ambos contarán sus puntos. Dado que existen ocho tipos de pista posible, el jugador que más tenga de cada una de ellas se anotará el valor correspondiente menos la cantidad de cartas que tenga su rival de ese mismo tipo. Así, si Sherlock cuenta con cinco cartas de botón y Mycroft con dos, será el primero quien se anote los puntos. Más concretamente, se apuntará siete (las cartas de botón cuentan con valor de siete) menos dos (Mycroft tiene dos cartas de botón), es decir, cinco puntos.

Por su parte, si un jugador tiene todas las cartas de un determinado tipo, se anotará tres puntos adicionales. Por contra, cada comodín sin asociar le restará tres. Por último, los fragmentos de plano le harán anotarse uno, tres, seis o diez puntos si ha conseguido dos, tres, cuatro o cinco fragmentos. Tener solo uno restará un punto. El jugador con la mayor puntuación será el ganador y, por tanto, habrá ganado el caso.

Aspecto del tablero al doblarse.
Aspecto del tablero al doblarse.

IMPORTANTE: NO ES UN JUEGO DE DEDUCCIÓN

A diferencia de lo que puede parecer a simple vista, Holmes: Sherlock & Mycroft no es un juego de deducción ni investigación. No tiene por que serlo para ser un buen juego, pero es importante que, aquellos que piensan hacerse con el juego, lo tengan claro antes de comprarlo.

Así, estamos ante una apuesta que reúne estrategia y decisiones constantes, a lo que se le añade la gestión de las fichas de investigación. Hoy en día podemos encontrar varios juegos de mesa inspirados en el universo de Sherlock Holmes, pero, por suerte, son muy diferentes unos de otros. En este caso, la relación calidad-precio es más que buena.

El principal objetivo es hacerse con las cartas que reporten más puntos de victoria al final de la partida. ¿Muchas de un solo tipo? ¿Unas pocas de cada? ¿Me arriesgo a coger los fragmentos de mapa? Dado que solo recibirá puntos por una determinada pista el que tenga la mayoría de cartas, cada opción tiene sus consecuencias.

Si optamos por conseguir muchas cartas de un determinado tipo, aunque sean de mayor valor, solo sumaremos el valor de esa carta (a diferencia de otros juegos de obtener cartas, no se tiene en cuenta el número de cartas propias de cada tipo, solo el de los rivales). Mientras tanto, el otro jugador podría sumar pequeñas puntuaciones que, al final, le conviertesen en el ganador.

Por otro lado, si ambos nos centramos en obtener unas pocas de cada, la competición queda asegurada. ¡Pero cuidado! Hay que tener en cuenta que también el rival tiene cartas ocultas. Además, hay habilidades de personajes que premian la disparidad de pistas. Por último, los fragmentos de mapa pueden reportarnos hasta diez puntos, pero es recomendable ir consiguiéndolos al comienzo de la partida, dado que quedarse únicamente con uno restará un punto.

Empezar la partida recolectando fichas de investigación o cartas también puede ser un dilema importante. No hay que olvidar que conseguir una determinada carta puede costarnos incluso seis fichas y puede ser necesario hacerlo para fastidiar al rival o para que no nos arrebate los puntos. Holmes: Sherlock & Mycroft incluye un total de doce personajes y, en cada partida, harán su aparición once de ellos, con sus respectivas habilidades.

Es muy común que durante las primeras partidas juguemos con el manual al lado, puesto que, para ser independiente del idioma, las habilidades se representan mediante esquemáticos símbolos. Sin embargo, los jugadores que conozcan a sus protagonistas no les costará demasiado memorizar qué hace cada uno.

Es por ello que estamos ante un juego rápido, muy sencillo de entender y explicar, indicado para principiantes en los juegos de mesa y para expertos. Éstos últimos tal vez disfruten más incorporando las cartas opcionales que incluye el juego. La de Sherlock y Mycroft permite optar por la modalidad de reservar una pista, mientras que las de James Moriarty y Sebastian Moran incluyen desventajas para ambos contrincantes. Dado que aportan un toque diferente a las partidas, es recomendable esperar un poco para introducirlas.

Esta novedad no solo cuenta con una divertida jugabilidad (y rejugabilidad), sino con unas ilustraciones de lujo de la mano de Pedro Soto. Éstas se complementan a la perfección con unos componentes de alta calidad. Así, en mitad de las cartas y de las fichas de lupa y de jugador, llama la atención el práctico tablero sobre el que se desarrolla la acción y que sirve para marcar el tiempo. Sin duda, bien podría ser la estrella del juego, ya que representa el diario de Mr. Watson y se cierra en forma de libro.

Holmes: Sherlock and Mycroft
Componentes de juego.

COMPONENTES HOLMES: SHERLOCK & MYCROFT

  • Tablero
  • 3 Fichas de Acción Sherlock
  • 3 Fichas de Acción Mycroft
  • 24 Fichas de Investigación (Lupas)
  • 52 Cartas de Pista
  • 12 Cartas de Personaje
  • 3 Cartas Opcionales
  • Instrucciones