Golgota: un Print and Play gratuito de la Semana Santa de Sevilla

golgota

Cualquier temática puede convertirse en juego de mesa. En esta ocasión, le llega el turno a la Semana Santa de Sevilla, más concretamente al Domingo de Ramos. El objetivo es ver más pasos que el resto de jugadores, creándose una apuesta competitiva y humorística.

Tanto, que no faltan las pistolas táser, las compras en el chino o los mismos Chicote y Julio Iglesias. Así es Golgota, el primer juego de mesa de La Estantería de los Juegos, en formato Print and Play gratuito.

 

LLUVIA Y ESTAMPIDAS

Ver los pasos del Domingo de Ramos en Sevilla ya no es algo sencillo, ni exento de sufrimiento. Este marco es el que envuelve a Golgota, un juego de tablero en el que los participantes compiten por ver el mayor número de pasos posibles y por volver al coche a tiempo.

Creado por La Estantería de los Juegos, ya puede descargarse de forma gratuita. A sus dos páginas de instrucciones se les unen 33 compuestas por cartas, reversos, marcadores y por el mismo tablero, que representa las calles de la ciudad. Una vez impreso, recortado y unido el tablero, ya es posible comenzar a jugar. Es preciso añadir un dado.

Sobre el tablero, y a la hora indicada en la hoja guía, se colocan los distintos pasos. Cada jugador recibe una plantilla de personaje, con sus vidas y dinero, un banquito, unos zapatos, ropa y cinco cartas de evento. Colocará su ficha en la casilla del coche.

Tras colocar los componentes restantes junto al tablero, incluido el mazo de cartas de acción, se marcan las 15 horas en el reloj. Una ronda tendría una equivalencia a una hora y, en cada una de ellas, los pasos avanzarían una casilla siguiendo con su itinerario. Es, al finalizar cada una, cuando los jugadores pierden dos puntos de victoria. En caso de tener silla, perderían sólo uno.

En su turno, un jugador llevará a cabo tres acciones, en el orden en que prefiera. Éstas son realizar una tirada de movimiento, robar una carta de acción, comprar en un chino tantos objetos como permita el presupuesto, ver una cofradía (si se está al lado), comer o beber y coger el autobús o el taxi por dos y cinco monedas, respectivamente.

Golgota juego
Detalle del tablero.

También es posible sacar dinero de un cajero una vez por turno, aunque no cuenta como acción. Esta mecánica se repite hasta que el reloj marque la última hora prevista. En ese momento, se determinará al ganador comparando los pasos vistos por cada uno, a través de los puntos de victoria.

Quienes no hayan llegado al coche a tiempo, perderán un escudo (un paso visto). También lo perderán los jugadores que se hayan quedado sin vidas. Si eso ocurre, tendrán que volver al coche entregando uno de ellos. Recuperarán todas sus vidas y dinero iniciales.

Ahora bien, ¿qué se puede hacer con las cartas? Éstas incluyen acciones permanentes y de un solo uso, y representan a distintos personajes (se ponen en juego con un resultado de un 4, un 5 o un 6 en el dado). Las cartas especiales se dividen en lluvia, estampida y Julio Iglesias.

Con las primeras, la ronda deberá terminarse en un sitio cubierto, ya sea en un chino, en un bar, en un cajero o en una parada de autobús. Quienes no hayan podido, se habrán empapado, por lo que perderán un punto de victoria por turno hasta que vayan al coche a cambiarse o hasta que compren ropa nueva. Los pasos también quedan afectados. No saldrán aquéllos que aún permanezcan en la iglesia y, el resto, avanzará dos casillas.

Con una estampida, todos los jugadores retrocederán cinco casillas en dirección contraria al paso más cercano. Las de Julio Iglesias anulan las acciones realizadas contra nosotros. Hay que tener en cuenta que sólo se podrán tener cinco cartas en la mano como máximo y una como mínimo al final del turno y que las vidas no pueden sobrepasar el número inicial.

Golgota demuestra que, con distintos acontecimientos, un Domingo de Ramos puede ser un auténtico calvario. A unos zapatos rotos, al hombre alto que se coloca justo delante y a una mala digestión, se le une la enorme competición a través de pisotones, robos de cartera o cera en el pelo. La lluvia y las estampidas son acontecimientos comunes, que dificultan aún más la tarea. Aunque siempre con el humor como protagonista.