Análisis: She Wants Me Dead

No es la primera vez que los gatos muestran su odio por los humanos. Sin ir más lejos, en Youtube encontramos vídeos de todo tipo que muestran cómo se está llevando a cabo esa conspiración para quitarnos de encima.

También tenemos los casos en los que los felinos no pueden aguantar y trazan ya ese malvado plan en el que atacar sin piedad a sus dueños. Sin ir más lejos, el de Lula. She Wants Me Dead es la aventura que combina plataformas con sangre y odio y que acaba de ponerse a la venta.

Max, el dueño de la gatita, ha provocado varios enfados en ella: la ha tirado al suelo sin querer mientras dormía, o le ha hecho fotos con todo tipo de “adorables” trajes. Lula se ha tomado la justicia por su mano, con trampas mortales de lo más crueles repartidas por la ciudad.

LOS GATOS SON GUERREROS

She Wants Me Dead acaba de lanzarse en PS4, PC, iOS y Android. Su precio en las dos primeras plataformas es de 8,99 y 7,99 euros, respectivamente, mientras que para dispositivos móviles es gratuito.

Esta apuesta establece una unión entre la lucha, el odio y la sed de venganza con la supervivencia. Las trampas están dispuestas a lo largo de todo el escenario. El trabajo duro ha acabado para Lula y ahora sólo le queda sentarse en el sillón para ver como su odiado dueño muere una y otra vez gracias a sus crueles trampas.

Con frases de lo más amenazadoras y con advertencias basadas en un resentimiento extremo, empezamos los niveles. Hello There, responsables del título, ya lo definían como un reto para jugadores experimentados. Y no se equivocaban. Sólo contiene diez niveles, pero nos llevará un buen rato completarlos, además de unas cuantas muertes.

Esta dificultad implica que no se haga necesario nada más. Es en cada nivel donde controlamos a Max, el dueño de Lula, con la misión de sobrevivir a las trampas colocadas por la homicida gata. Cuantos más niveles vayamos pasando, mejor comprenderemos los motivos de su ira y más complicadas resultarán las “pruebas”, que llegan a imitar el estilo Saw.

Los gráficos en blanco y negro son más que suficientes para darle protagonismo a lo que realmente importa: la jugabilidad. Al son de una frenética melodía, encontramos unos sencillos controles con los que movernos hacia los lados y saltar. She Wants Me Dead es un juego de plataformas de avance lateral en el que priman la habilidad y la concentración.

She Wants Me Dead salta

UN NIVEL QUE NUNCA ACABA…

En cada nivel del juego nos iremos desesperando más y más hasta tal punto que se llega a hacer necesario un parón. Con la rabia, She Wants Me Dead nos resultará más complicado de lo que es. Porque este titulo es de los que nos llevan a esa sensación de desesperación, cercana a la locura, que todo jugador ha experimentado.

La imagen de Lula en un sillón con una frase de amenaza y con un marcador de las muertes que llevamos en total, nos da la bienvenida cada vez que volvemos a jugar. Para empezar restando nuestra moral.

Dentro de un nivel, y en la parte superior, aparece un marcador de fichas de oro, a modo de monedas, necesarias para comprar nuevos atuendos para Max o efectos visuales para que cambien de aspecto, por ejemplo, los puntos de control. También se canjean para volver a comenzar desde el último punto de control.

Se muestran, además, la cantidad de puntos de control que hay en el nivel, donde estamos y por los que ya hemos pasado. Otro marcador nos indicará las vidas que tenemos, que comienzan con seis. Por cada punto de control que pasemos, se nos devolverán dos.

Resulta curioso que se diga que los gatos tienen siete vidas y aquí, en She Wants Me Dead, el humano tenga seis… Una manera clara de mirar a los humanos por encima del hombro.

Para finalizar, es posible saber el tiempo que llevamos con el nivel, algo que los speedrunners pueden aprovechar para sus retos. En la parte inferior, podemos ver el recorrido en cuestión, sabiendo en todo momento cuánto nos queda para acabar con el sufrimiento de Max.

She Wants Me Dead corre

PERSONALIZACIÓN DE MAX

Max es coqueto hasta en los peores momentos o, al menos, eso parece. Al final de cada nivel, se desbloquean atuendos para él, que rinden homenaje a grandes clásicos o aportan un toque de color. Su cabeza puede ser la de un robot hasta conseguir ser invisible, pasando por el mismísimo Jason de Viernes 13.

Para el cuerpo, está disponible un traje de payaso bastante maléfico, o una camisa de fuerza, entre otras opciones. Para las manos podemos optar por un café, que daría un toque humorístico y recochineo hacia Lula, o por las manos del mismísimo Mickey Mouse, pasando por las cuchillas de Freddy Krueger.

En relación a las piernas, contamos con atuendos que apoyan los ropajes de la cabeza y el cuerpo, unas piernas de robot o un pantalón invisible. Para los pies, podemos equiparnos con pies esqueléticos, tacones, botas altas o, de nuevo, calcetines invisibles.

Además de los atuendos, podemos personalizar el rastro que deja Max con un colorido arco iris, o colocarle unas bonitas alas. Los puntos de control pueden cambiarse con cinco referencias diferentes, entre las que destaca una cabina de policía o un cartel de un gato. Y como en la vida misma, podemos elegir nuestra propia tumba entre tres opciones. ¿Qué tal una flor?

SHE WANTS ME DEAD: CONCLUSIONES

En relación calidad-precio, apenas existen aspectos negativos para She Wants Me Dead. Podría contener más niveles, incluir alguna modalidad extra o sacarse más provecho a su banda sonora.

También podría omitirse el desbloqueo de nuevos atuendos, puesto que esta pantalla no puede saltarse. Por su parte, si no somos de los que vemos atractivo completar una historia para hacerlo en menos tiempo, su rejugabilidad es nula. Quizás se echen en falta esos objetos inaccesibles que permitan jugar de nuevo un nivel…

Hay que tener en cuenta que sus textos están en inglés, pero conociendo su temática, no es imprescindible entender la frase que la gata pronuncia tras cada nivel.

A pesar de ello, priman las partes buenas. Es un juego muy sencillo, con un argumento claro y con grandes dosis de humor negroPermite pasar horas jugándolo, sin llegar a aburrir, y en función de la habilidad de cada jugador, su duración puede ser mayor o menor. 

La personalización del personaje humano ofrece un toque de renovación, alejando la monotonía de la aventura. En definitiva, es una apuesta segura para todo amante de las plataformas. 

 

Análisis realizado en su versión para PS4.