Kiwis Voladores y ¡Vaya Tomate!, los nuevos juegos de Mercurio

Splash! y Escape the Room: Misterio en la Mansión del Observatorio (a la venta el 10 de septiembre), no son las únicas novedades de Mercurio Distribuciones. La editorial aprovecha los últimos días de verano para lanzar Kiwis Voladores y ¡Vaya Tomate!, así como tres juegos de lógica para un jugador.

KIWIS VOLADORES: ¡Pájaro va!

Kiwis Voladores es un juego de mesa de 2 a 4 jugadores, con partidas de 10 minutos de duración para mayores de 5 años. Se trata de una creación de Marco Teubner y Frank Bebenroth, editada por HUCH! & friends, que llega ahora con reglas en castellano.

Compuesto por tablero, armazón, rejilla y cuatro rampas de cartón, tiene en sus 40 kiwis a sus principales protagonistas. Tras montar el escenario, cada jugador toma los kiwis de su color y una rampa. El objetivo es colocar a cuatro de ellos en la caja, formando un cuadrado en casillas adyacentes. Si nadie lo consiguiera, el ganador sería quien tuviera más kiwis en la caja.

El lanzamiento se lleva a cabo de manera simultánea por parte de todos los jugadores. Aquellos kiwis que vayan a parar fuera de la caja podrán volver a lanzarse, al contrario de lo que ocurre con los que caen dentro (aunque no interese su posición).

Dado que es un juego de habilidad, se recomienda practicar con los lanzamientos antes de comenzar. No es de extrañar, ya que estos pájaros no saben volar y están ansiosos por colarse en una caja que les lleve a un buen destino turístico. Quieren pasar unas buenas vacaciones y, preferiblemente, realizar el viaje al lado de sus compañeros.

¡VAYA TOMATE!: La memorización en la granja

¡Vaya Tomate! es un juego de cartas de 2 a 8 jugadores, con partidas de 15 a 20 minutos de duración. Recomendado para mayores de 6 años, es una creación del reconocido autor Reiner Knizia. La versión publicada por Mercurio corresponde a la publicada por Zoch Zum Spiele.

Esta novedad se compone de siete cartas de tema, que reflejan grupos de una granja, como herramientas, animales o frutas. Se diferencian, además, por su color de fondo. Se les añaden 49 cartas de objeto. Antes de empezar se colocan esas cartas de tema boca arriba, en el centro de la mesa. Se extraen al azar siete cartas de objeto, una para cada tema, y, una vez memorizadas, se giran.

Vaya Tomate

El jugador inicial toma la primera carta del mazo, de manera visible. Los participantes tendrán que decir el nombre del objeto que había dejado de la carta del tema correspondiente. Es decir, si aparece una carta de objeto roja, deberán decir el nombre del objeto que había debajo del tema rojo. Quien antes lo diga, se lleva la carta. Se sustituye por la nueva carta, que pasa a estar boca abajo cuando se haya memorizado.

El ganador será quien haya reunido más cartas cuando se agote el mazo. La memoria se combina así con la rapidez mental en una apuesta competitiva y sencilla. Su principal dificultad llega a la hora de memorizar objetos que cambian cada turno, lo que requiere de una concentración constante.

CIRCUIT MAZE, CODE MASTER Y BALANCE BEANS

Mercurio también cuenta con tres juegos de lógica entre sus novedades de final de verano. Todos ellos forman parte de la colección Thinkfun y están pensados para un único jugador. Circuit Maze, recomendado para mayores de ocho años, se compone de 60 retos de diferente dificultad. El objetivo en ellos es crear un circuito que encienda todas sus piezas, a través de luces LED, como introducción a la ingeniería eléctrica.

Code Master también está pensado para mayores de ocho años y tiene en la programación a su principal protagonista para enseñar los conceptos esenciales. La misión del jugador es guiar a su avatar por un exótico mundo y recoger todos los cristales con poder. Para avanzar en la aventura y navegar por el mapa, es imprescindible recurrir a la lógica de la programación, en la que sólo existe una secuencia correcta de acciones.

Por último, Balance Beans, para mayores de cinco años, tiene en la lógica y en las matemáticas a sus aliadas. En cada una de sus 40 tarjetas de reto, que varían la dificultad, se muestra la posición de las judías rojas en el balancín. Es tarea del jugador colocar tantas azules y amarillas como se indican en ella, de manera que se mantenga el equilibrio.