Así es Karibou Camp, el nuevo juego de mesa de Morapiaf

Morapiaf recurre a la velocidad y a la habilidad en su última novedad. La editorial es la responsable de la versión en castellano de Karibou Camp, que ya ha llegado a las tiendas. La protagonizan distintas familias de animales, que pasan por mofetas, mapaches, osos o marmotas.

SIN TURNOS DE JUGADORES

Karibou Camp es un juego de cartas de 3 a 7 jugadores, con partidas de 20 minutos de duración, recomendadas para mayores de ocho años. Creado por Lionel Borg y Jérémie Caplanne, cuenta con ilustraciones de Remy Tornior. Ya se encuentra a la venta a un precio de 16,95 euros.

Se compone de 63 cartas y ocho tarjetas redondas. Completan la caja siete discos de puntuación y un peón de gran tamaño, denominado ‘giga-peón’. En esta novedad, los jugadores compiten por crear una familia de cinco animales antes que los rivales. La velocidad y la habilidad desempeñan un papel clave, ya que todos juegan de manera simultánea.

Además de encontrar las cartas que mejor encajen con el objetivo, es imprescindible estar atentos a los gestos de todos los participantes. Al principio de la ronda, cada uno descubre quién es su compañero y se verá obligado a cooperar con él. Todos se encargarán de intercambiar las cartas de su mano con las situadas sobre la mesa, hasta completar una familia de animales.

Sin embargo, no basta con haber reunido a todos los miembros de una misma especie animal. Al igual que ocurría en el clásico juego de cartas Cuadrado, los puntos sólo llegarán si nuestro compañero es capaz de adivinar el nombre de nuestra familia. En ese momento, deberá colocar el ‘giga-peón’ sobre la tarjeta que corresponda a la especie.

Un guiño del ojo podría significar que hemos obtenido una familia de marmotas, mientras que la de alces podría equivaler a la lengua fuera. La capacidad de observación no llega sólo al reunir una familia, sino al levantar la vista de vez en cuando para ver si nuestro compañero tiene su familia o para observar a los rivales.

Si descubrimos que alguno de ellos está haciendo gestos, más nos vale adivinar a qué familia se refieren para quedarnos con sus puntos. Saber disimular o aguantar la risa ante caras tan raras resulta clave para la victoria en medio de un escenario caótico y repleto de locura.