Así es The Quest for El Dorado, nominado al Spiel des Jahres 2017

The Quest for El Dorado

A poco más de una semana para que se anuncie el ganador al Spiel des Jahres 2017, continuamos con el repaso a sus nominados. Ya sabemos en qué consisten Kingdomino y Magic Maze, por lo que es momento de analizar cómo es The Quest for El Dorado, el tercero de los candidatos.

 

LA NOVEDAD DE REINER KNIZIA

The Quest for El Dorado es un juego de mesa de 2 a 4 jugadores, con partidas de 30 a 60 minutos de duración. Recomendado para mayores de 10 años, lo firma Reiner Knizia, uno de los autores más reconocidos del sector. Su ilustraciones corren a cargo de Franz Vohwinkel, otro habitual en los juegos de mesa.

Sus participantes se ponen en la piel de líderes de una expedición, cuyo objetivo es encontrar El Dorado. Este legendario lugar podría encontrarse entre las selvas de América del Sur y sería una buena fuente de riquezas. Con ello, dirigirán a su equipo hacia esa localización en una carrera hasta la meta.

 

¿CÓMO SE JUEGA A THE QUEST FOR EL DORADO?

Con la exploración como principal aliada y con elementos propios de la construcción de mazos, la victoria irá a parar al jugador cuyo peón llegue a El Dorado en primer lugar. Antes de empezar, se crea el escenario. Las losetas que lo componen pueden distribuirse siguiendo un escenario predefinido o a gusto de los jugadores, sin olvidarse de colocar las barreras.

The Quest for El Dorado

Tras organizar las cartas de mercado en mazos, según su tipo, se completa el mercado (su respectivo tablero y la parte de arriba). Cada uno recibe una carta de marinero, tres de investigador y cuatro de viajero. Las baraja para colocarlas a un lado de su tablero individual, robando las cuatro primeras.

Por último, respetando el orden de turno, sitúa el peón de su color en una de las casillas de inicio. Su turno se compone de tres fases. Una vez completadas, el siguiente jugador llevará a cabo las suyas, y así sucesivamente.

1. Jugar cartas. En esta fase, el jugador podrá utilizar tantas cartas de su mano como quiera, ya sea para mover su peón por el tablero, para efectuar acciones o para realizar una compra.

Mover el peón por el tablero es posible siempre y cuando se juegue una carta correspondiente al color de la casilla a la que se quiere avanzar, atendiendo al número que en ella se indica. Hay terrenos de jungla, pueblos y agua, pero también de escombros y de campamentos base que podrían obligar a eliminar cartas del mazo.

El primer jugador en encontrarse una barrera podrá derribarla si cumple con los requisitos, en forma de cartas. Al hacerlo, se la quedará para decidir la victoria en caso de empate. De ahí en adelante, todos podrán pasar por ahí. Por su parte, aparecen los comodines, aunque generalmente se eliminan tras su uso.

Las cartas de acción reportan ventajas, entre las que destacan el robo de cartas adicionales del mazo. El participante también puede realizar una única compra, independientemente de las monedas que reporten sus cartas. Deberá comprar una carta del tablero de mercado, aunque si quedase un hueco libre en él, tendría acceso a las de la parte superior.

Tras comprar una, trasladaría la pila al espacio libre del tablero del mercado. Hay que tener en cuenta que sus cartas tendrán un valor de media moneda, excepto aquéllas en las que se indica su valor. Las compras van al montón de los descartes.

The Quest for El Dorado

2. Descartar cartas. Todas las cartas jugadas van al montón de los descartes (excepto las que exigían su eliminación). Es posible descartar o conservar las cartas sobrantes de la mano, a elección del jugador.

3. Robar cartas. Se roban cartas del mazo hasta tener cuatro en la mano. En el momento en que se agote, se barajan los descartes.

Cuando un peón llegue hasta una de las casillas de El Dorado, se completará esa última ronda. El ganador será quien haya llegado al lugar. En caso de empate, el jugador que haya derribado más barreras se hará con la victoria.

 

¿MERECEDOR DEL SPIEL DES JAHRES 2017?

The Quest for El Dorado es un juego sencillo, intuitivo y estratégico, en el cual sus participantes son libres para realizar unas acciones u otras. Avanzar hacia la meta será tan importante como adquirir nuevas cartas, ya que sin ellas poco o nada se podrá hacer. Este círculo hará comprender muy bien a los principiantes la mecánica de un juego de mesa.

¿Pero es suficiente? El mayor atractivo de esta novedad es la creación de un potente mazo desde un inicio idéntico para todos. No tardaremos en descubrir que es preciso renunciar a esos primeros movimientos para quedarnos con el dinero de la cartas y comprar una más eficaz.

Una vez tengamos una cuantas, ya podremos avanzar un buen número de casillas. En ese momento, ya no tendremos miedo de que algunas cartas sean eliminadas para siempre. Todo lo contrario. Puesto que empezaremos el turno con sólo cuatro cartas en la mano, será de gran utilidad no ver aparecer los “estorbos”.

La peor parte de The Quest for El Dorado es que la victoria siempre irá a parar a los veteranos de los juegos de mesa y que si tenemos una estrategia que nos ha funcionado, no tendremos por qué cambiarla. El hecho de poder crearse infinidad de escenarios y de barajar el mazo debería garantizar la rejugabilidad. Por desgracia, no lo hace.

The Quest for El Dorado
Imagen: Laszlo Molnar.

De poco importa tener que atravesar antes pueblos que junglas si realmente he comprendido cómo crear un buen mazo. La suerte del principiante no tenderá a aparecer, por lo que la verdadera competición sólo se dará entre jugadores de un mismo nivel.

Como suele ocurrir en muchos otros títulos, existe una variante para dos jugadores. Las reglas se mantienen, pero en este caso, cada participante manejará dos peones. Se hará necesario que los dos lleguen a El Dorado para ganar.

Por su parte, cuenta con una modalidad que incorpora losetas de cueva. Aunque no solucionará el problema de la rejugabilidad, sí que resulta interesante. En definitiva, estamos ante una propuesta que respeta la esencia de Reiner Knizia, pero sin demasiados elementos novedosos.

Es innegable que entretiene durante bastantes partidas y que introduce a sus jugadores en un intenso viaje. Las cartas representan todo tipo de profesionales, pasando por cartógrafos, periodistas, fotógrafos o científicos y poder utilizar sus habilidades en unos momentos o despedirlos en otros se convierte en uno de sus reclamos.

Esa combinación entre gestión y construcción de mazos con un tablero central por el que moverse es una buena idea. Sin embargo, no llega a estar bien ejecutada por completo. Lo que podría haber sido una revolución, acabará siendo para muchos un juego típico, con numerosos elementos que se echan en falta.

 

COMPONENTES DE JUEGO

  • 86 Cartas
  • 8 Peones de Explorador
  • Ficha de Jugador Inicial
  • 6 Barreras
  • 36 Losetas de Cueva
  • 7 Piezas de Tablero
  • Pieza de El Dorado
  • 4 Tableros Individuales
  • Tablero de Mercado
  • Instrucciones