¿Lo recuerdas? El Extraño Caso de la Calle Morgue

Morgue juego de mesa

“Un divertido juego de imaginación”. Así presentaba Cefa, en la década de los ochenta, El Extraño Caso de la Calle Morgue. Este juego de mesa, que formaría parte de la lista de regalos de Navidad de muchos niños, se caracterizaba por un elemento clave: la ausencia de reglas.

Estrenamos sección con esta propuesta terrorífica que, o bien servía como fábrica de creación de futuros autores de juegos de mesa o alejaba, de por vida, a cualquier niño interesado en ellos. ¿Lo recuerdas?

 

EL EXTRAÑO CASO DE LA CALLE MORGUE

La calle Morgue vivió una época de máximo esplendor. Su buena situación, los amplios jardines que la rodeaban y su proximidad con el Museo de Cera fueron los alicientes para que un buen número de personas decidiese abrir allí su negocio.

Sus muchas tiendas, traspasadas entre generaciones, llenaban de vida y de color la zona. Por desgracia, esta situación no duraría eternamente. Las misteriosas desapariciones comenzaron a sucederse en el barrio, noche tras noche. Con ellas, los negocios perdieron a sus clientes.

El Extraño Caso de la Calle Morgue

¿El resultado? La maravillosa calle acabó convertida en un espacio sombrío y tenebroso. El único que parecía atreverse a cruzarla era un viejo periodista, movido por su curiosidad. Sabía que un asesino andaba suelto, ¿pero cómo encontrarlo? En estos casos, una dependienta de una tienda de ropa parece tan sospechosa como un vagabundo…

Tras una intensa investigación, encontró la respuesta. Se apresuró a llamar a los vecinos para comunicarles sus sospechas, pero cuando éstos llegaron a la redacción del periódico, la situación que encontraron no pudo ser mucho peor: el periodista había desaparecido y, con él, cualquier prueba.

 

¿CÓMO JUGAR A UN JUEGO SIN REGLAS?

En el interior de El Extraño Caso de la Calle Morgue, encontrábamos un folleto titulado ‘Reglas del Juego’. Sin embargo, en él sólo se narraba la ambientación y se enumeraban los componentes.

Cefa, quien ya nos había advertido en la portada que estaríamos ante un juego sin reglas, nos proponía iniciar una investigación. Un grupo de jóvenes se adentraría en la misteriosa calle, dispuesto a encontrar la identidad del asesino.

Uno de los dueños de los habitantes del barrio quedaría marcado como asesino. “El modo y la manera de descubrirlo son las reglas que tú tienes que inventar”. A partir de ahí, ese folleto dejaba líneas en blanco para que su propietario inventase la mecánica de juego.

El Extraño Caso de la Calle Morgue

Para ello, contaría con el escenario de la calle en tres dimensiones, a introducir dentro de la parte trasera de la caja, y con seis fichas de los investigadores (con sus correspondientes peanas). Completarían el juego un dado, un anillo y una máscara, así como 24 medias cartas.

Estas últimas mostrarían a los doce propietarios de cada tienda, a unir combinando la parte superior de su cuerpo con la inferior. Puesto que la “libertad” era la protagonista del reto, estaba abierto a la introducción de nuevos componentes.

Con ello, más que estar ante un juego original, nos encontramos ante un producto incompleto (y no por sus cartas partidas). A Cefa le vendría muy bien ahorrarse los gastos del autor, ¿pero realmente le mereció la pena que el jugador hiciese ese trabajo a pesar de ser él quien había pagado?

Ya sabemos que los niños pueden ser grandes creadores de juegos de mesa, haciendo gala de su imaginación, pero tal vez, horas y horas de testeo no fuesen su mayor fuente de diversión. ¿Hubiera triunfado hoy en día dada la gran cantidad de juegos de mesa que existen?

 

Imágenes: todocoleccion.net