Así es Panic Mansion, nominado al Kinderspiel des Jahres 2018

Panic Mansion

Será el lunes 11 de junio cuando se anuncie el ganador al Kinderspiel des Jahres 2018 (mejor juego de mesa infantil). Tras analizar Emojito! y Dragon’s Breath, dos de los nominados, hacemos lo propio con el tercero: Panic Mansion.

 

PANIC MANSION Y LOS CINCO RETOS

Panic Mansion, también conocido como Shaky Manor, es un juego de mesa de 2 a 4 jugadores, con competiciones de 10 a 20 minutos. Recomendado para mayores de 6 años, es una creación de Asger Harding Granerud y Daniel Skjold Pedersen. Su diseño es obra de Etienne Hebinger.

Publicado por Blue Orange, su edición en castellano corre a cargo de MasQueOca. Será en torno al mes de julio cuando llegue a las tiendas, tal y como prevé la editorial, a un precio de 27,95 euros. Dado que estamos ante un juego independiente del idioma, el único cambio llegará en la traducción de sus reglas.

Definido como un juego de habilidad, traslada a sus participantes a una mansión embrujada. Son ya varios los habitantes de la zona los que han presenciado extraños movimientos tras sus ventanas, al caer la noche. La casa se inclina y se balancea, aunque parece existir una forma de romper la maldición.

Panic Mansion Kinderspiel des Jahres

Como cuenta la leyenda, al reunir en una habitación a los fantasmas, ojos vigilantes, serpientes, arañas y otros objetos, todo se solucionaría. Comienza así una competición por acabar con la maldición, escapar de la mansión antes que los demás y, ya de paso, salvar todos los tesoros.

El escenario está compuesto por cuatro bloques individuales, en tres dimensiones, que simulan la mansión. Muestran las distintas habitaciones, con espacios entre ellas para que quepan los tesoros, pero también los enemigos.

Es en su modo básico donde se levanta la primera carta del mazo. En ella, se indica en qué habitación deben situarse la ficha de aventurero y los tres tesoros. De forma simultánea, todos moverán e inclinarán su mansión hasta que éstos pasen a la habitación mostrada. Quien lo consiga en primer lugar, gritará “¡Panic Mansion!”.

Se lleva la carta como recompensa y añade un monstruo a su mansión para la siguiente ronda. Se levanta la siguiente carta, repitiéndose la misma mecánica. El que complete cinco retos será quien consiga abandonar la mansión con los tesoros, convirtiéndose en el vencedor.

 

¿MERECEDOR DEL KINDERSPIEL DES JAHRES?

Al igual que ocurría con los otros dos nominados al Kinderspiel des Jahres 2018, Panic Mansion también está basado en un clásico. Su mecánica rinde homenaje al típico juguete de pequeño tamaño, donde conducir una o varias bolas hasta la meta.

Panic Mansion juego

Sin embargo, en este caso la adaptación se lleva a cabo de una forma original, siendo capaz de revolucionar el concepto. Comienza por un diseño más que atractivo, clave para enganchar a los más pequeños. Sus tableros individuales en tres dimensiones con sus preciosas fichas son los componentes estrella.

Siempre que no seamos demasiado bestias con los giros y los movimientos, tendremos una propuesta altamente rejugable. Sus turnos simultáneos, los nervios y la tensión en todos ellos son sus señas de identidad. ¿El resultado? Un adictivo juego de habilidad, con más beneficios de los que parece a simple vista.

Para alcanzar el éxito, se debe saber mirar en perspectiva, tratando de trazar mentalmente el mejor recorrido para las piezas. Al hacerlo, es preciso elaborar planes que lleven a los enemigos lejos del objetivo, de la forma más rápida posible.

Se potencia la rapidez mental, la concentración, la observación, la percepción, la identificación de formas y colores y el esfuerzo como forma de lograr el objetivo. No sólo presenta más beneficios en los niños que sus antecesores, sino que los ejecuta de una forma más amena y natural.

A diferencia de ellos, las partidas con adultos son otro de sus atractivos. En este caso, estamos ante un juego familiar, puesto que los más mayores pueden disfrutar de su modo básico o de sus variantes adicionales.

Al mostrarse una carta, ya no habrá que llevar al aventurero y los tres tesoros a una habitación. Tendremos que colocar en la habitación mostrada todas las piezas que se indiquen. Dada la amplia variedad de piezas, no estamos ante una tarea sencilla.

Para complicar aún más la misión, en su manual se propone trasladar a la habitación todos los objetos que no aparezcan en la carta, siguiendo una esencia que recuerda a Fantasma Blitz. Este incremento de la dificultad no sólo hará las delicias de los más mayores, quienes podrán desconectar de juegos más largos, sino de los niños que siempre se quedan con ganas de más.

Con todo ello, Panic Mansion no es el mejor juego del mundo, pero respeta los tres puntos exigidos a un juego para niños: diversión, aprendizaje y diseño atractivo. Su originalidad, su adictiva mecánica, su inteligente aumento de la dificultad para el que vaya ganando y su amplia rejugabilidad nos hacen ver que su victoria en los Kinderspiel des Jahres 2018 sería la más justa.