Alakazum!: Olentzero contra Santa Claus en la batalla definitiva

Alakazum!

Un autor no necesita un amplio catálogo de juegos para demostrar su talento. En ocasiones, un par son más que suficientes para enseñar al mundo su imaginación y capacidad para combinar las mecánicas más atractivas.

Enric Aguilar, quien ya sorprendió con el fenómeno La Fallera Calavera, nos presenta su nuevo título: Alakazum! No sólo consigue llenar de emoción las partidas, sino que divierte al máximo, algo esencial que incluso llega a olvidarse en los juegos de mesa. Reseñamos esta novedad, con motivo de su llegada a las tiendas.

 

BRUJAS, TRADICIONES Y HUMOR

Alakazum! es un juego de cartas de 2 a 5 participantes, con competiciones de 20 a 40 minutos. Recomendado a partir de los 10 años, es una creación de Enric Aguilar, con ilustraciones de Esther Méndez.

Se trata del autor y de la ilustradora de La Fallera Calavera y La Fallera Calavera 2, su expansión. Esta nueva propuesta llega bajo el sello Zombi Paella y ya se encuentra disponible, desde hace unos días, a un precio de 18,95 euros. Se presenta con textos e instrucciones en castellano, valenciano, euskera y gallego.

Alakazum!
Componentes de juego.

Con el humor como aliado, los jugadores adoptan el rol de una bruja. En representación de las culturas catalana, valenciana, vasca, gallega y andaluza, su objetivo será derrotar a una de las tradiciones norteamericanas.

Este intento de frenar esta invasión cultural, representada por el Black Friday, Halloweeen o Santa Claus, no se llevará a cabo de forma conjunta. Todo lo contrario. Cada jugador utilizará los elementos característicos de las distintas culturas para adentrarse en el bosque, conjurar hechizos e incluso atacarse entre ellos.

 

ALAKAZUM!: UNA PARTIDA

Tras separar las cartas por tipos, atendiendo a su reverso, se sitúan las de enemigo final en la mesa, boca abajo. Las de bosque se disponen en un mazo central, para repartir tres a cada jugador. Obtienen, además, una tarjeta de pergamino.

Convertidos en brujas, cada uno selecciona una carta de personaje inicial para situarlo visible en su lado de la mesa. Los restantes pasan al cementerio, mientras que las otras iniciales conforman el mercado. Comienza la partida. El turno de un jugador se estructura en tres fases. Se repite la misma mecánica hasta que alguien consiga derrotar a un enemigo final.

Alakazum!
¡Los descuentos del Black Friday han llegado al bosque!

1. Exploración del bosque. 

El jugador levanta tantas cartas del mazo principal como personajes tenga, de una en una. Las incorpora a su mano, hasta que se encuentre con un peligro o con un personaje.

En el primer caso, se lleva a cabo el efecto indicado en la carta. Mientras que un descuento del Black Friday y un ‘truco o trato’ de Halloween pueden obligarnos a dar la mitad de la mano a un rival, el regalo explosivo de Santa Claus supondría la pérdida de un personaje.

En el segundo, se produce un enfrentamiento contra ese personaje. Determina con cuál de sus personajes luchará. Si su valor de ataque es superior, sube de nivel, mejorándose sus características. A continuación, lanza el dado para tratar de hipnotizarlo, es decir, de añadirlo a su elenco de personajes en la mesa.

Al obtener un resultado superior a sus puntos de hipnosis, se lo queda. En caso contrario, pasa a formar parte del cementerio. Si el valor de ataque del personaje escogido fuese inferior, pasa al cementerio. El mostrado en el bosque vuelve a barajarse para formar parte del mazo. Nunca se perderá un personaje si es el único que se posee.

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Los hechizos, claves en la competición.

2. Realización de una acción (opcional).

Se puede escoger entre cuatro opciones. Al acudir al mercado, dejamos allí una carta para robar tantas del mazo de mercado como se indiquen en la que perdemos. Otra posibilidad es dar un objeto a un personaje, ya sea de comida (para que los de una misma cultura suban de nivel) o de escoba (para protegerlo).

Con un ataque a otro jugador, se elige cuál será el personaje atacante y a cuál queremos atacar. Si el valor de ataque del nuestro es superior al del rival, sube de nivel y se lanza el dado, para comparar el resultado con su valor de hipnosis.

Si fuese superior, se añade a nuestro equipo con el nivel que tuviera. En caso contrario, si queda donde está. Si nuestro valor de ataque fuese inferior al suyo, es el del rival el que sube de nivel. También es él quien lanza el dado.

Sólo en caso de que el resultado supere al valor de hipnosis de nuestro personaje, éste pasa al equipo del rival, en su mismo nivel. Si no es así, se queda donde está. Las cartas de la mano pueden utilizarse en cualquier momento como ayuda a cualquier combate (incluso contra los personajes del bosque).

Por último, es posible realizar un hechizo. En el pergamino se exponen los precios, en energía mágica, de cada uno. Pasan por mirar un enemigo final, obtener nuevas cartas, recuperar un personaje del cementerio o realizar una doble acción.

3. Conjurar un Alakazum (opcional).

Esta fase sólo puede llevarse a cabo si se tienen, al menos, ocho estrellas de una misma cultura (catalana, valenciana, vasca, gallega o andaluza). Se levanta una carta de enemigo. Al superarle en estrellas, habremos ganado la partida. De no poder hacerlo, esa carta se queda boca arriba y nadie podrá enfrentarse a ella. Uno de los personajes implicados va al cementerio.

 

ALAKAZUM!: CONCLUSIONES

¡Alakazum! ¡Maldito Santa Claus! Por increíble que parezca, mis Basajaun, Aizkolaria y Olentzero no han podido con el gordo de rojo. Debo enviar a uno al cementerio y, sin dudarlo, me decanto por Olentzero. No podía ser de otra forma, por el chorizo que me trajo las pasadas navidades…

Alakazum!
¡A por el enemigo final!

La lucha continúa, con hechizos y visitas al mercado. La exploración al bosque y los ataques constantes de mis rivales casi han destruido mi equipo, por lo que mi mejor opción, ahora, es hacer confiar en mis personajes andaluces, dominados por un penitente. Un gazpacho debería ser suficiente para fortalecerles.

Todo este tiempo ha sido aprovechado por mi rival para crecer. Su Sant Jordi ya tiene aliados, aunque no los suficientes para enfrentarse a un enemigo final. Aunque, ¿no es eso una barretina? Parece que sí. No sólo puede realizar ese Alakazum, sino que tiene la suerte de toparse con la comida basura. Ha ganado la partida.

Las comparaciones son odiosas, pero es inevitable que La Fallera Calavera vuelva a la mente una y otra vez, al disfrutar de Alakazum! No sólo por el diseño de sus cartas, sino por su capacidad para agrupar las mecánicas más adictivas.

La exploración de mazmorras, los sencillos combates, la gestión del riesgo, la exploración, la libertad de elección y las sorpresas definen esta novedad. ¿El resultado? Intensas partidas dominadas por la interacción constante entre jugadores, como ocurría con su antecesor. La emoción de fastidiar a los demás y la sed de venganza son las encargadas de marcar el ritmo.

Alakazum!
Los combates ente jugadores son los grandes protagonistas.

Con ello, encantará a todos los que se enamoraron de La Fallera Calavera. También a quienes buscan juegos sencillos, pero no exentos de planes estratégicos. Su esquemática estructura y su mecánica intuitiva, atendiendo a la misma lógica, hará que pueda disfrutarse incluso entre quienes se inician en el sector.

Conseguir un juego divertido, con las risas como protagonistas durante toda una competición, no es algo sencillo. Es más, por contradictorio que parezca, suele olvidarse en muchos juegos. Enric Aguilar no sólo lo consigue una vez más, sino que lo supera.

Nos sorprende con esos regalos explosivos, al estilo ‘La Patata Caliente’, y con los amuletos. La exploración del bosque está repleta de emoción y nerviosismo, por lo mucho que se puede ganar o perder. Al escoger una acción u otra también nos estaremos labrando nuestro propio destino.

¿Hago el hechizo de la bruja desgraciada? ¿Visito otra vez el mercado? ¿Ataco a alguien? Obtener la victoria no será algo sencillo, y ya no sólo por el caos y la locura que reinan en las partidas. Una mala decisión no sólo nos alejará de ese objetivo final, sino que acercará al rival. A ese que tanto ha disfrutado hipnotizando personajes ajenos.

Alakazum!
Cuantos más personajes se tengan, más cartas podrán obtenerse.

Entre objetos sorprendentes, como los muñecos de vudú, iremos acumulando puntos de una determinada cultura. Y he aquí una nueva toma de decisiones: ahorrar algunos más, para tener más posibilidades de vencer al enemigo, o arriesgarse con lo que se tenga, no vaya a ser que al siguiente turno lo hayamos perdido todo.

Entre tantos elementos originales, capaces de garantizar una rejugabilidad infinita, no podemos olvidarnos del carácter de algunos personajes. Real como la vida misma, los habrá sociables, ahorradores o mágicos, con sus ventajas. Saber aprovecharlas será fundamental para alcanzar el éxito.

No existe una fórmula infalible para ganar, pero es recomendable no quedarse con menos de tres personajes (obtendremos cartas más fácilmente). Aunque siempre resultará más sencillo luchar con los que estén en el máximo nivel, es recomendable atender a los más débiles, puesto que así también podrán subir.

No desaprovechar ni un solo turno, en base a lo que se tenga en la mano, también es clave. Atendiendo a la forma en la que se desarrollen los acontecimientos, tal vez nos interese fortalecernos en una determinada cultura, sin olvidar que tampoco viene mal contar con personajes de varias. Por si las moscas.

Las partidas a tres, cuatro y cinco jugadores están repletas de dinamismo y de cambios. Sin ir más lejos, es complicado iniciar un mismo turno de la misma forma en que lo hayamos finalizado. Es más difícil ganar, incluso poniendo en práctica la táctica de pasar desapercibidos.

Alakazum!
¿Existen enemigos mejores que otros?

A dos funcionan también a las mil maravillas. No habrá tanta locura, por lo que podremos planear mejor y recurrir más a la estrategia. Los duelos no tendrán desperdicio, tanto a la hora de acumular puntos como de robar al enemigo. Al fin y al cabo, los robos conforman la esencia de Alakazum!

Esta perfecta jugabilidad se completa con un diseño a la altura. Sus ilustraciones están repletas de detalles y reflejan ese humor como eje principal. El objetivo del juego es desconectar de la realidad, mientras aprendemos las costumbres y curiosidades de distintos puntos geográficos. Algo que nunca está de más.

Se consigue con cada dibujo y con los textos que acompañan a algunas de sus cartas. Por su parte, los colores de cada cultura y los símbolos contribuyen a crear enfrentamientos muy rápidos, sin parones ni esperas entre turnos.

Los pergaminos son todo un acierto a modo de hoja de ayuda, así como los textos e instrucciones en distintos idiomas. España tiene la suerte de tener un buen número de lenguas que deberíamos cuidar y potenciar, algo que tiende a olvidarse también en los juegos de mesa.

A raíz de un original y atractivo argumento, se crea un juego muy rico en todos sus aspectos. Divertirá, enseñará e iniciará peleas con el jugador de al lado, como toda propuesta que se precie. Como ya hemos visto, e independientemente del número de partidas, sigue sorprendiendo y enganchando. 

Alakazum!
Cinco culturas juntas, sinónimo de diversión y aprendizaje.

Merece la pena probarlo al menos una vez en la vida, preferiblemente con personas de confianza. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que quizás aleje a quienes sólo buscan tenerlo todo controlado en base a una correcta estrategia, planificación y concentración.

Alakazum! no prescinde de la estrategia, pero es humor en estado puro, lo que debe tenerse claro antes de comprarlo. Tras tardes de juegos intensas, sin querer despegarnos de él, ya soñaremos con futuras expansiones. ¿Qué nuevos objetos podrían introducirse? ¿Habrá murcianos con cameos de El Rey Paparajote? ¿Y presencia canaria?

A la espera de saber si los Reyes Magos tendrán nueva compañía, ya resulta evidente que el alumno ha superado al maestro. Se ha tomado lo mejor de La Fallera Calavera para combinarlo con nuevas reglas, de la forma más inteligente. Porque no siempre es necesario reinventar el sector para ofrecer un producto con la máxima calidad.

 

COMPONENTES DE JUEGO

  • 90 Cartas de Juego
  • 9 Cartas Iniciales
  • 5 Cartas de Enemigo Final
  • 5 Cartas de Ayuda
  • Dado
  • 10 Tarjetas de Pergamino
  • Instrucciones (castellano, valenciano, gallego, euskera)