Llega la edición en castellano de Jaipur, un juego de cartas basado en el comercio

Probablemente muchos de vosotros ya conozcáis Jaipur, un interesante juego de cartas diseñado por Sébastien Pauchon, que nos convierte en ricos mercaderes y que ya está a la venta desde el 2009 en diferentes países. Ahora, Asmodee ha decidido lanzarlo en España, por lo que a partir de este mes de febrero ya se podrá adquirir en una edición en castellano.

Jaipur

¿CÓMO ES JAIPUR?

Asmodee nos ha preparado un mes de febrero bastante divertido, ya que a Splendor, el juego de cartas del que os hablamos el otro día, se le une ahora Jaipur. En este juego, también de cartas, podemos disputar partidas de media hora de duración, perfectamente ambientadas en el mundo árabe y exclusivamente para dos jugadores. ¿Se pondrá a la venta para convertirse en un regalo de San Valentín?

Valorado en 22 euros, el objetivo del juego es conseguir la confianza del Maharajá para convertirnos en su mercader personal y conseguir, con ello, sellos de excelencia. El primer jugador que consiga obtener dos sellos de excelencia habrá ganado la partida, aunque no resultará nada sencillo. Y es que, Jaipur no sólo incluye cartas, sino también coloridas fichas.

Las partidas se dividen en rondas y, al final de cada una de ellas, el mercader más rico conseguirá un sello de excelencia. ¿Y cuál es el truco para ser el más rico? Pues ni más ni menos que la estrategia y la habilidad. A lo largo de estas rondas, tendremos que conseguir productos, hacer uso del mercado para intercambiarlos por otros y, por supuesto, venderlos al mayor precio posible. Además, para conseguir muchos más productos que comerciar, podremos hacer uso de nuestra caravana de camellos. Sí, sí, camellos. Algo que no puede faltar en Rajasthan.

Jaipur Partida
Componentes de Jaipur. Imagen: Herobix.

UNA PARTIDA A JAIPUR

Antes de comenzar la partida, se colocan cinco cartas entre los dos jugadores para formar el mercado. De estas cinco, tres deberán ser camellos y dos materias primas. Después, se dejan el mazo de cartas al lado, el dinero (rupias), las fichas de materias y los sellos y se reparten cinco cartas a cada jugador. Cada uno de ellos, deberá bajar a la mesa las cartas de camello que le hayan salido, si es que posee alguna.

En su turno, un jugador puede optar por comprar o vender. Supongamos que decide comprar, así que puede elegir entre tres opciones. En primer lugar, puede comprar una carta de materia del mercado. En este caso, una vez tomada la carta, se coloca una nueva en el mercado del mazo de cartas central. En segundo lugar, puede comprar todos los camellos del mercado, sustituyéndolos de nuevo por cartas del mazo central. Por último, puede optar por comprar varias cartas de materias del mercado, pero en este caso, deberá reponerlas mediante cartas de materia de su mano o con los camellos que poseea (no todo iba a ser tan sencillo). En esta última opción, hay que tener en cuenta que el mercado sólo puede constar de cinco cartas y que el jugador sólo puede tener siete en su mano.

Ahora, supongamos que el jugador decide vender. En este caso, cambiará sus cartas de materia por sus respectivas fichas de materia y, en caso de que haya intercambiado tres, cuatro o cinco cartas de la misma materia, obtendrá también una ficha de bonus que indique el número de cartas que ha intercambiado. Además, hay que tener en cuenta que si decide vender plata, oro y diamantes, sólo podrá vender como mínimo dos en cada turno.

La ronda continuará hasta que se agoten las cartas del mazo central, siendo imposible crear un nuevo mercado, o hasta que se agoten tres filas de materias. En ese momento, se dará un bonus de caravana al jugador que posea más camellos y se procederá al recuento. Estos bonus representan rupias, indispensables para ganar. Así, el jugador que posea más rupias recibirá un sello de excelencia. Como hemos dicho antes, el que consiga dos sellos será el ganador de la partida.