Aeropuerto: estrés y roles ocultos en un juego de mesa gratuito

Aeropuerto

Las prisas, los empujones y los tropiezos forman parte de la rutina diaria en un aeropuerto. No hay mejor manera de reflejar el caos y el estrés de estos lugares, que con un juego de mesa estratégico. Así es Aeropuerto, juego disponible para su descarga gratuita bajo el modelo Print and Play.

 

¿CÓMO SE JUEGA A AEROPUERTO?

Aeropuerto es un juego de mesa de 2 a 4 jugadores, con partidas de 45 a 60 minutos. Se trata de una creación de Bellmanz, autor especializado en los juegos Print and Play. Carlos De Miguel es el responsable de su diseño.

A través de la página de Patreon de su creador, es posible acceder a sus componentes e instrucciones. Una vez descargado, de forma gratuita, impreso y recortado, es preciso añadir cuatro peanas y dos dados de seis caras, así como cuatro marcadores de cada color.

Siguiendo una mecánica sencilla y estructurada, los participantes se trasladan al interior del aeropuerto. Reciben su tablero individual, su ficha (para situarla en la casilla inicial del tablero central), su marcador, seis cartas de aeropuerto y una de rol, a mantener en secreto frente a los demás.

En esta última, se muestran unos requisitos en forma de cartas. Al reunirlas todas, ya sea en la mano, en la zona privada del tablero individual o en ambas, el jugador se convierte en el ganador de la partida. El vencedor también será quien cuente con el mayor número de cartas pedidas al agotarse el mazo de aeropuerto dos o tres veces, en función del número de jugadores.

Una ronda comienza con el lanzamiento de los dados, para comparar sus resultados con la tabla de adversidades. Las condiciones mostradas se aplicarán a todos los jugadores durante la ronda. A continuación, y respetando el orden, cada jugador lleva a cabo su turno, compuesto por seis fases.

Aeropuerto

1. Robo de cartas de aeropuerto. Se roban dos o cuatro, en caso de no tener ninguna en la mano.

2. Elegir un tipo de movimiento. El jugador escoge uno de los tres movimientos disponibles, siempre y cuando no repita el de la ronda anterior. Al elegir quedarse quieto, su ficha no avanza en el tablero central. A cambio, recibe un punto de valor y juega todas las cartas de la mano que quiera y pueda.

Si escoge moverse una casilla, su ficha se desplazará a una casilla adyacente al estar conectada por tubos amarillos. Podrá jugar todas las cartas de la mano que quiera y pueda. Si se quiere mover a cualquier casilla, sólo podrá jugar una carta de la mano.

3. Aplicar el bonus de la casilla. Se lanza el dado para aplicarse el bonus de la casilla en la que se encuentre la ficha. Sólo con un resultado par, se lleva a cabo el efecto. Esta fase es opcional.

4. Saludar. Es posible intercambiar cartas de la zona privada con las de la zona privada de otro jugador, siempre que ambos estén de acuerdo. Las colocadas boca abajo no formarán parte de los intercambios.

Al perderse puntos de vitalidad por cualquier motivo, se restringen los espacios. Debe tenerse en cuenta que sólo se puede añadir una carta por ronda, desde la mano, mientras que se pueden recuperar todas las que se quieran.

5. Jugar cartas. Se juegan cartas de la mano, pagando su coste en puntos de valor, para aplicarse su efecto o efectos. Al final de esta fase, los puntos sobrantes se pierden.

6. Descartar cartas de la mano. Al finalizar el turno, sólo podrán tenerse seis cartas en la mano, descartándose las sobrantes.

Esta mecánica se repite hasta que alguien se declare vencedor (si algún jugador pierde dos veces todos sus puntos de vitalidad es eliminado). En su modalidad normal, entran en juego los agarres entre unos jugadores y otros.

Cuenta con un modo simple, donde se eliminan esos agarres y la tabla de adversidades que marca cada ronda. En ambos, el arte del despiste, propio de los objetivos ocultos, y la ejecución de los mejores planes resultan fundamentales para la victoria.