Minitank: un duelo entre tanques durante la Segunda Guerra Mundial

Minitank

Sector 6 está a punto de ver la luz, de la mano de Draco Ideas, tras una exitosa campaña de búsqueda de financiación en Kickstarter. A la vez que ultima los detalles, su autor, Jaime González, prepara su próximo juego de mesa: Minitank.

 

MINITANK, EL AJEDREZ ENTRE TANQUES

Minitank es un juego de mesa para dos jugadores, aún en forma de prototipo, cuyas partidas rondan los 45 minutos de duración. Su responsable ya nos contaba, en una entrevista realizada el pasado año, que estaba trabajando en este proyecto, a la vez que lo definía como un “ajedrez entre tanques”.

Aunque aún no se ha desvelado nada en relación a su lanzamiento, sí que se conocen datos en torno a su argumento y a su jugabilidad. Su acción se desarrolla durante la Segunda Guerra Mundial en una pequeña ciudad en ruinas del centro de Europa. Cada participante controla un total de cuatro tanques, con la misión de destruir a los contrarios.

En una combinación entre ataque y defensa, el ganador será quien acabe con el líder enemigo, ya sea mediante disparos o con un bombardeo aéreo. Durante su turno, cada participante deberá realizar tres maniobras, de forma obligatoria. Éstas permiten hacer avanzar los tanques, girarlos, ejecutar disparos, solicitar apoyo aéreo o repararlos.

La opción de avance tiene un coste en puntos de maniobra, determinado por las casillas del terreno y por el tipo de tanque (pesado o ligero). Debe tenerse en cuenta que la ciudad está compuesta por cartas. Por un lado, se muestran las calles, las zonas en ruinas y las edificaciones, mientras que por el otro se refleja la zona bombardeada.

Si se desea girar los tanques 90º grados, el jugador gastará una maniobra; para giros de 180º, el coste será de dos maniobras. La opción de disparo también está determinada por el tipo de tanque. Tras un disparo, el tanque enemigo quedará girado para mostrar que está averiado. Salvo al líder, no está permitido volver a disparar a un tanque que precisa reparación.

Los tanques no sólo serán atacados mediante los disparos, sino también solicitando ayuda aérea, a cambio de un punto de maniobra. En un total de tres turnos, el jugador habría bombardeado una carta previamente escogida, destruyendo (y eliminando) de la partida a todos los tanques que hubiera en ella.

La carta de terreno pasaría a mostrar su lado bombardeado, aumentando el coste en puntos de maniobra para realizar movimientos sobre ella. Por último, aparece la opción de reparación, que permite dar la vuelta a los tanques a cambio de un punto de maniobra cada uno, y al final del turno.