Social Train: un viaje marcado por las redes sociales

Social Train

Será el martes 9 de abril cuando Social Train inicie su campaña de búsqueda de financiación en Verkami, para tratar de convertirse en una realidad. Amenizamos la espera analizando las claves del proyecto, tras probar su prototipo.

 

LAS POSIBILIDADES DE UN VIAJE EN TREN

Social Train es un juego de mesa de 2 a 4 participantes, con competiciones de 30 minutos, recomendado a partir de los 8 años. Finalista del III Concurso de Protojuegos Verkami, será el primer título publicado de Raúl Franco y Fran Martínez Rosa. Sus ilustraciones corren a cargo de Amelia Sales.

Para convertirlo en una realidad, GDM Games recurrirá a una campaña en Verkami, prevista para el 9 de abril. Tal y como la editorial confirmaba hace unos días, al superar el objetivo los mecenas recibirán el juego en el mes de julio. Su llegada a tiendas estaría prevista para septiembre. Se lanzará bajo el formato de caja mediana, habitual en los juegos de la editorial.

Con un viaje en tren como eje principal, parte de una original misión: conseguir que los pasajeros se lo pasen bien, disfrutando de una gran experiencia social. Cada jugador contará con sus propios viajeros, por lo que será su satisfacción la que marque el éxito.

Social Train

Tras preparar el escenario, comienza la partida. Durante su turno, un participante cuenta con tres acciones: subir a un pasajero al tren, activar la habilidad de uno propio, ya en el tren, o robar dos cartas.

Con la primera opción, seleccionamos una carta de la mano para situarlo en un espacio vacío, con una de nuestras fichas encima. Al situar al pasajero en un espacio normal, se coloca sobre él un cubo blanco (positivo); en primera clase, obtiene dos. A continuación, envía cubos negros (negativos) a los pasajeros que señalen sus flechas.

Con la segunda, podremos recurrir a la habilidad de uno de nuestros personajes que ya esté en el tren. Entre otras opciones, permiten colocar cubos blancos sobre otros personajes o en una fila entera, enviar cubos negros o invertir colores.

Al robar dos cartas, habrá que tener en cuenta que el máximo de cartas en la mano es de seis. En el momento en que uno de los pasajeros tenga seis cubos sobre él, se baja del tren y se descarta. Teniendo en cuenta que los negros anulan a los blancos, su propietario recibe los restantes, a modo de puntos de victoria. Recupera su marcador.

Cada ronda termina con la aparición del revisor, con su correspondiente efecto. Así, algunos personajes vuelven a la mano o se realizan intercambios. Al finalizar la última, se comprueba quien tiene más puntos para declararse vencedor.

 

SOCIAL TRAIN: PRIMERAS IMPRESIONES

Al acercarse a Social Train, lo primero que llama la atención es su temática. Existen muchos juegos de mesa sobre trenes, pero no que combinen lo que ocurre dentro de los vagones con el funcionamiento de una red social. Y éste ya es un punto a su favor.

Real como la vida misma, los pasajeros luchan por los preciados ‘Me Gusta’. Se inicia una feroz competición, donde los ‘No Me Gusta’ volarán de unos a otros como si no hubiera un mañana. Ya se sabe, aquéllos cuya vida está plasmada en las redes harán todo lo necesario por destacar.

A través de unas reglas muy sencillas y estructuradas, se crean partidas fluidas y dinámicas, sin demasiado espacio para el análisis parálisis. Tenemos tres acciones, a invertir en hasta tres posibilidades distintas. La libertad de elección deberá ir de la mano de una clara estrategia, que cambiará sobre la marcha.

La interacción entre jugadores es máxima. Tanto es así que colocar cubos negativos en los pasajeros de los rivales tendrá mucha más emoción que poner positivos en los propios. Si bien es cierto que la victoria llegará en una buena combinación entre ataque y defensa, fastidiar a los demás es la opción más divertida.

Así, debemos valorar en qué posición colocar a los pasajeros (más allá de clase normal y primera clase), atendiendo a sus flechas. Serán ellas las que determinen a quienes se envían cubos negros. Jugar con las habilidades también es esencial en la tarea de aniquilamiento, algo que requerirá de una mente despejada.

Social Train

En resumen, Social Train es un juego muy sencillo, pero que precisará de una buena dosis de atención y concentración si se quiere exprimir al máximo. La rejugabilidad llegará con los eventos tras cada ronda y, por supuesto, con el robo de cartas, que obligará a adaptarse a situaciones más o menos favorables.

Es la prueba de que un prototipo necesita un largo proceso de desarrollo hasta ver la luz. Ya tiene unas mecánicas sólidas, bien testeadas y sin fallos, que sólo han sido posibles tras un trabajo de dos años. Raúl Franco y Fran Martínez Rosa se estrenarán a lo grande en el sector, con el respaldo GDM Games, editorial que ya cuenta con una larga experiencia.

Esa original ambientación, capaz de enamorar a primera vista, y sus interactivas reglas se adornan con el siempre impecable diseño de Amelia Sales. No sólo nos lleva a formar parte del viaje mediante una iconografía clara, sino que nos permite conocer a unos peculiares personajes, repletos de detalles curiosos que merece la pena descubrir de primera mano.