Raids: gestión, mayorías, combates y set collection en el mar

Raids TCG Factory

Presento mi más absoluta indignación. Desde que me recogieron del poblado, sólo he mostrado fidelidad a la causa. He ayudado a intimidar al barco enemigo, cuando se acercaba más de la cuenta, y he sido testigo de la construcción de las más asombrosas velas, estandartes y armas.

Siempre he acogido a los nuevos compañeros, a la par que he visto cerrarse importante tratos comerciales. ¿Y cómo me lo pagan? Soltándome al agua como sacrificio ante un malvado monstruo. Algo me decía que en cualquier momento podría dar mi vida en una espectacular pelea contra un bicho, pero no de esta forma. El barco se ha largado y ya siento como unos fuertes tentáculos empiezan a dejarme sin aire… Reseñamos Raids.

 

LA CONSTRUCCIÓN DE UN BARCO VIKINGO

Raids es un juego de tablero de 2 a 4 participantes, con competiciones de 40 minutos, recomendado a partir de los 10 años. Creado por Brett J. Gilbert y Matthew Dunstan, sus ilustraciones son obra de Biboun.

Publicado por Iello en su versión original, su edición en castellano es fruto de un nuevo acuerdo entre TCG Factory y Fractal Juegos. Su lanzamiento está previsto para el 26 de abril, aunque las tiendas que realicen presentaciones del juego podrán iniciar su venta desde hoy.

Raids TCG Factory

En esta novedad, los jugadores recorren los mares a lo largo de cuatro viajes. En ellos, se verán las caras con enormes criaturas y con barcos enemigos, para lo que es preciso ir creando un completo barco. No deberán faltar las armas, las velas ni, por supuesto, los vikingos.

En la aventura, aparecen la recolección de runas y la obtención de mercancías para su correspondiente venta. Las audiencias y los saqueos también están a la orden del día en una competición constante por los puntos de gloria.

 

RAIDS: UNA PARTIDA

Antes de empezar, se prepara el escenario. Se deja el tablero de juego en el centro de la mesa, junto a las monedas, y se ordenan las losetas de viaje por sus cuatro tipos. Se les asigna una loseta de embarcadero al azar a cada una, excepto a la primera, que contará con la inicial. Las de la primera ronda y su embarcadero se dejan boca arriba en sus primeros espacios.

Se rellenan los poblados y las losetas de audiencia con vikingos y se dejan los demás en la reserva. Cada jugador recibe su barco y tantos vikingos como correspondan al orden de turno. Se marcará al situar las fichas de barco en el embarcadero.

Comienza la partida. Teniendo en cuenta que el turno siempre será para el barco que esté más atrasado, se compone de dos fases (a excepción del primero, cuando se sale del embarcadero).

1. Recoger una loseta

El jugador recoge la loseta en la que se encuentra su barco. Si es de arma, vela, estandarte, mjöllnir o mercancía puede acoplarla a su barco, siempre que tenga espacio (pudiendo reemplazar a otra si así lo desea). Las de runa se colocan fuera del barco, así como las de puerto.

Las segundas permiten vender tantas mercancías como se indiquen y añadir un vikingo al barco, si hay espacio. Las mercancías vendidas se sitúan ya fuera del barco, de tal forma que su puntuación sea tenida en cuenta en el recuento final.

Raids TCG Factory

2. Navegar

Avanza su barco tantas casillas como quiera, hasta detenerse en un espacio que lo permita (para tratar de obtener esa loseta en la primera fase de su siguiente turno). Se llevará vikingos y monedas que encuentre por el camino, si aún hay disponibles. No está permitido pararse frente a un monstruo, pero pasar por delante implica luchar contra él o huir.

Con la primera opción, se descarta de tantos vikingos como equivalgan a su fuerza (cada arma que se posea en el barco reduce en uno esa cantidad). Se lleva la loseta para dejarla fuera de su barco. Con la segunda, se descarta de un vikingo. La loseta permanece donde está.

Al detenerse en un espacio ocupado por otro jugador, inicia una pelea con el pago de un vikingo. El atacado puede decidir seguir en la pelea, descartando dos vikingos, o desplazarse hasta otra casilla, renunciando a la loseta. Si el atacante quiere seguir, deberá descarta tres vikingos, y así sucesivamente.

El turno siempre será para el jugador con el barco más atrasado. Cuando llegue el momento de mover, el jugador descarta todas aquellas losetas que estén entre él y el siguiente, de tal forma que esté obligado a alcanzar a los demás.

La ronda finaliza cuando todos lleguen al embarcadero, momento en que reciben un vikingo por cada vela que tengan en su barco. Se repartirán las bonificaciones, en forma de monedas, y se iniciará una nueva ronda. Se colocan nuevas losetas de viaje y embarcadero y se reponen los espacios con vikingos y monedas.

Raids TCG Factory

Recuento de puntos

Tras finalizar la cuarta ronda, se procede al recuento de puntos de gloria. Desde fuera del barco, provienen de las monedas conseguidas y de las runas coleccionadas. También, de los monstruos derrotados y de las mercancías vendidas.

En el interior del barco, puntúan los estandartes, así como los vikingos, siempre que se tenga alguna loseta de mjöllnir. El vencedor será quien tenga la mayor puntuación.

 

RAIDS: CONCLUSIONES

Raids no es el primer juego de barcos publicado por TCG Factory. La editorial y distribuidora lanzó Dead Man’s Doubloons el pasado año, por lo que las comparaciones se hacen inevitables. Ambos nos sumergen en intensos viajes en alta mar, de la mano de preciosos componentes. La trayectoria se realiza en círculos, con una alta interacción entre jugadores.

Con el cuidado inserto como última semejanza, el resto son diferencias. El nuevo se presenta en una caja más pequeña y cuenta con reglas mucho más sencillas de entender por todo tipo de jugadores. Estamos ante una propuesta familiar, sin grandes complicaciones, que también hará las delicias de los niños.

Sin ir más lejos, estamos ante una clara recomendación para quienes busquen juegos para principiantes, capaces de enganchar a los nuevos en esta forma de entretenimiento. Disfrutarán de sus turnos sencillos, a la vez que aprenden a gestionar y a tomar las mejores decisiones.

Aunque parezca contradictorio, es esa sencillez la que también es adictiva para los habituales a lo juegos de mesa. Si bien no está recomendado a quienes busquen juegos complejos o sumamente estratégicos, sí que permite calmar las ansias competitivas de los expertos. Lo hace de tal manera que engancha.

Raids TCG Factory

Estamos ante uno de esos juegos que llega a comprenderse mejor en una primera partida. El manual tiene ejemplos, pero puede resultar más largo de lo que debería. Siguiendo la lógica, la estructura de un turno se limita a recoger la loseta sobre la que está el barco y a avanzar todo lo que queramos. Y así hasta el final de los tiempos.

Cada partida premiará un plan distinto, puesto que las losetas de cada viaje siempre ocupan posiciones distintas. No es lo mismo iniciarlo con muchas mercancías a la vista que con puertos. Tampoco, con una loseta de embarcadero que recompense por mercancías, monstruos, velas o puertos.

Esta rejugabilidad máxima nos lleva a trazar estrategias diferentes. Quizás en unas partidas queramos hacernos con todas las runas, mientras que en otras primará el arte del comercio. Lo mejor es que Raids puede ganarse especializándose en determinados puntos o mediante un equilibrio entre todos.

La forma de jugar de los demás será la que nos indique si algo va bien o no. Resulta muy lógico ir a por esas runas, pero si ya hay otro que también quiere, la cosa se complica. Las posibilidades no son infinitas, por lo que las coincidencias son muy habituales. Con toda la interacción que conllevan.

Llegados a este punto, ¿es conveniente una primera o una última posición? Estamos ante uno de esos juegos donde ir el último supone una pequeña ventaja, puesto que podremos colocarnos en una casilla ya ocupada e iniciar una lucha contra otro participante. Para evitar que los primeros nunca lleguen a nada, se equilibra mediante un sistema inteligente.

Raids TCG Factory

Raids propone retirar todas las losetas entre el jugador y su predecesor, de tal forma que se eliminen opciones para el que vaya detrás. Así, contará con la ventaja de poder iniciar combates, pero ya no tendrá demasiadas opciones ante sus ojos, a menos que lo adelante. De esta forma, el intercambio de posiciones será una realidad.

Este regla sirve para acercar posiciones y evitar desigualdades, aunque no soluciona los problemas ante la falta de vikingos. Es algo a lo que los propios jugadores deben enfrentarse, con la emoción que supone.

Resulta habitual que los vikingos se gasten en las luchas contra los monstruos o que acaben echándose por la borda por falta de espacio. Sin embargo, si no tenemos un número importante (al menos para intimidar), seremos un objetivo clave en los ataques de los demás, quitándonos una loseta tras otra de las que pensamos recoger.

El cuidado de los vikingos es sólo una muestra del elemento que domina toda la partida: la gestión. La forma en la que luce mejor es al combinarla con unos espacios limitados y sus autores parecen ser conscientes de ello. Así, aparece una toma de decisiones constante.

¿Cargo una mercancía más aunque me esté quedando sin espacio para vikingos? ¿Me dejarán venderlas mis compañeros a tiempo? ¿Incorporo ya un mjöllnir doble? ¿Es buen momento para sustituir el arma doble por un poderoso estandarte?

Las caritas de los cerdos y de las ovejas sientan muy bien en los barcos, pero sólo deberían introducirse si creemos que hay tiempo suficiente para venderlos (en el barco no darán puntos). Apostar por una puntuación extra para el final de la partida nunca es mala idea, a menos que estemos reduciendo el espacio para los vikingos demasiado pronto. Nunca debe olvidarse que, sin ellos, la más cruda realidad se cruzará delante de nuestros ojos, puesto que podríamos no jugar en una buena temporada.

La recolección de runas no ocupa espacio en el barco, pero nos estará restando posibilidades de conseguir otras losetas. Porque en Raids no sólo el espacio es limitado, sino también el tiempo. Sobre todo cuando competimos contra jugadores capaces de controlarlo por completo.

En esa toma de decisiones también debe tenerse en cuenta el requisito de los embarcaderos. Por si no había suficiente, nunca deberá pasarse por algo que quien tenga más velas, monstruos, puertos, armas, runas o escudos, entre otros elementos, se llevará seis preciadas monedas, que marcarían una diferencia en el recuento final.

En nuestra tarea por no perdernos ningún punto, hay dos opciones: jugar con cabeza o dejarse llevar por la emoción del momento. Aunque la primera suele ser la recomendada, aprovechando que sus sencillas reglas no suponen un esfuerzo extra, será la segunda la que ponga todo patas arriba, incluido el intenso recuento de puntos (una de las partes más emocionantes de la aventura).

Con ello, aunque es una competición familiar, podremos dar rienda suelta a la estrategia en esa búsqueda de la gloria (o para fastidiar a los demás). Sus turnos rápidos apenas crean análisis parálisis, incluso cuando alguno juega varios seguidos. No habrá que esperar demasiado, independientemente de cuantos lo disfrutemos.

Raids TCG Factory

Lo que debe tenerse en cuenta es que los duelos cuentan con la aparición del no siempre bienvenido jugador fantasma. La parte positiva es que no tendremos que ocuparse demasiado de él. Únicamente, moveremos su barco de poblado a poblado, sin que reciba beneficios y sin peleas contra él. Su función, por tanto, es equilibrar ese avance, respetándose las reglas clásicas.

Las partidas siguen funcionando muy bien, con la rapidez por bandera, y la interacción seguirá estando presente. Habrá carreras por los beneficios y luchas. Por descontado, no faltarán los momentos en los que restregarle al rival el lanzamiento por la borda de unos vikingos que él tanto necesita…

La gestión, las mayorías, los combates sencillos y hasta el ‘set collection’ son las mecánicas principales de Raids. Estamos ante uno de los juegos más adictivos del momento, que tardará mucho en retirarse de la mesa. Su diseño contribuye a ello.

TCG Factory jamás ha lanzado un juego con una estética poco cuidada y éste no iba a ser la excepción. Los componentes se organizan en un práctico inserto de plástico. Encontramos barcos y vikingos de madera (cuidado con las caídas, que pudieran suponer pérdidas de cabezas). También unas losetas con una iconografía clara.

Los tableros no sólo ayudan a interiorizar las reglas, sino que ofrecen un colorido escenario por el que todos desearemos movernos. Por último, tenemos unas monedas de metal, capaces de llamar la atención por sí mismas. El sonido que hacen es tan real que costará trabajo desprenderse de ellas.

 

COMPONENTES DE JUEGO

  • 64 Losetas de Viaje
  • 9 Losetas de Embarcadero
  • 40 Figuras de Vikingo
  • 4 Figuras de Barco
  • 20 Monedas
  • 4 Tableros de Barco
  • Tablero Central
  • Instrucciones (castellano)