Amarok no será el único juego que Rocket Lemon lance en octubre. La editorial publicará Lloricas, una combinación entre bazas, apuestas y, como su propio nombre ya anticipa, unos cuantos lloros. Nos servirán para rascar algún que otro punto…
¿CÓMO SE JUEGA A LLORICAS?
Lloricas es un juego de cartas de 3 a 5 participantes, de 20 minutos de duración, indicado a partir de los 8 años. Lleva la firma de Frédéric Vuagnat. Las ilustraciones pertenecen a Crocotame.
La que será la edición en castellano de Cry Baby verá la luz en el mes de octubre, de la mano de Rocket Lemon Games. Unirá humor, bazas y apuestas para reclamar el control del reino. Los magos y los dragones forman parte de la experiencia.
La partida se estructura en cuatro rondas. Para cada una, repartimos una mano de siete cartas de conspirador a cada jugador. Podremos quedarnos con la orientación que tengan o girarlas en la otra dirección. Pondremos una carta de apuesta bocarriba, en función de las bazas que creamos que vamos a ganar en la ronda.
Durante el turno, bajamos una carta de conspirador a la mesa. El inicial jugará la que quiera. Los demás están obligados a seguir el palo en juego, siempre que sea posible. Debemos tener en cuenta que los magos (amarillos) ganan a la reina y al rey (azul y rojo) y que los dragones (negros) vencen a cualquier otra carta. Los dragones podrán bajarse incluso aunque tengamos carta del palo principal.

Cuando todos hayan jugado carta, se comprueba quién llora y quién gana la baza. Independientemente del color, el llorica será el jugador que haya bajado la carta con el valor más bajo (si hay empate, los empatados comparten título de llorica). Se le concede un privilegio: girar una carta de su mano, para que muestre la otra orientación, o tomar una carta de la reserva para situarla, bocabajo, bajo su carta de apuesta.
¿Y cómo se gana la baza? La carta de dragón más alta gana. Si no hay, vence la amarilla con el mayor valor. Si tampoco se ha jugado ninguna, vence la de mayor valor perteneciente al palo inicial.
El ganador de la baza recoge todas las cartas jugadas para conservarlas en su lado de la mesa. Empezará una nueva baza. Debemos tener en cuenta que es posible llorar y ganar la baza a la vez. De hecho, puede resultar recomendable llorar y empeorar la mano para intentar acertar la apuesta. La ronda acaba tras jugarse todas las cartas de la mano. Será momento de anotar los puntos.
Cada carta conseguida por llorar es un punto. Si hemos logrado las bazas mostradas en nuestra carta de apuesta, ganamos los puntos correspondientes a esa cantidad. Mezclamos todas las cartas de conspirador para iniciar una nueva ronda. Al completarse la cuarta, gana la persona con más puntos totales.





