Así es Frantic, un sencillo juego de cartas para jugarse con “buenos enemigos”

Rulefactory define Frantic como un juego de cartas que no se juega con amigos, sino con “buenos enemigos”. Los creadores de esta nueva apuesta explican que esto se debe a las conspiraciones secretas de los jugadores y a que una casi victoria puede convertirse en una derrota absoluta por la acción de una sola carta.

Frantic

COLORES, NÚMEROS Y CARTAS ESPECIALES

Frantic ya ha comenzado su campaña de búsqueda de financiación en Kickstarter. Es a través de su página donde los interesados pueden hacerse con el juego y con distintas recompensas, que pasan por menciones en su web oficial, camisetas, vídeos de agradecimiento o películas.

En caso de que supere su objetivo inicial, los mecenas lo recibirán en diciembre de 2015. Este juego contará con instrucciones en inglés y alemán y estará compuesto por cartas de distinto tipo, en azul, rojo, amarillo, verde y negro. Cada una tendrá un valor numérico, más concretamente del 1 al 9.

Antes de empezar la partida, se reparten siete cartas a cada jugador. ¿El objetivo? Deshacerse de todas las cartas antes que el resto de jugadores. En su turno, cada uno podrá jugar una carta encima de la mesa, siguiendo su regla básica: una carta solo puede colocarse sobre otra con su mismo color o con su mismo número.

Así, un tres azul solo podrá situarse sobre otra carta azul o encima de una carta señalada con un tres. Esto implica que, en ocasiones, no puedan colocarse cartas y sea necesario robar nuevas del mazo central. Con una gran inspiración en los juegos de cartas tradicionales y en el ya clásico UNO, Frantic añade algunas novedades con respecto a ellos.

Dentro del juego aparece la carta ‘F**K You’. Este nombre se debe a que cuenta con un valor de 42, por lo que resulta complicado deshacerse de ella. Además, dado que la puntuación de las cartas es importante una vez finalizada la partida (el jugador con más puntos en las cartas de la mano será el perdedor absoluto), está pensada para añadir tensión al tratar de intercambiarla con los rivales.

Esto es posible gracias a las cartas de acción, marcadas con un 7. Al jugarlas se pueden llevar a cabo acciones especiales, que pasan por dar dos cartas a un compañero o por obligarle a robar cuatro del mazo central. Estas cartas no especifican a quien afectan, por lo que será el mismo jugador el que decida a quien perjudicar.

Frantic se completa con las cartas de color negro. A diferencia del resto, estas solo pueden jugarse encima de otras con su mismo valor numérico y, además, activan diferentes eventos. No es para menos, puesto que representan un ‘Viernes 13’ o un tornado. Esta última carta, por ejemplo, obliga a mezclar todas las cartas de las manos y a repartirlas de nuevo.