Cap de Colla: pinyas y enxanetas en un juego de cartas

Los ‘castells’, es decir, las torres construidas con unas personas sobre otras, tienen ya 200 años de historia. Esta tradición catalana fue reconocida por la UNESCO, en 2010, como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Los participantes que integran estas torres reciben el nombre de ‘castellers’. La asociación que agrupa a todos ellos se conoce como ‘colla’. Por su parte, el ‘cap de colla’ es quien asume la dirección técnica del grupo. Este término da nombre al juego de mesa, Cap de Colla, fiel a la realidad.

Ya hemos visto, en otras ocasiones, como varias de las tradiciones catalanas servían de inspiración para crear juegos de mesa. A Calçotada Wars, Guspira, El Joc dels Castells Catalans o El Crack Casteller (estos últimos financiados a través de Verkami basados en la temática de los ‘castells’) se les une esta nueva propuesta de Coopula Editorial, que ya se encuentra a la venta.

Cap de Colla

OBJETIVO: OBTENER LA MÁXIMA PUNTUACIÓN

Cap de Colla es un juego de cartas de 2 a 5 jugadores, con partidas de 45 minutos de duración e instrucciones en catalán. Creado y editado por Coopula Editorial, ya puede obtenerse a un precio de 16,95 euros.

Presentado como el ‘producte oficial dels castells’, recurre a la estrategia, a la planificación y al riesgo como principales elementos. Combinados con el azar de los dados, que determinarán el destino de una construcción y la misma bajada de sus ‘castellers’, dan como resultado un juego intenso y completo.

A través de turnos estructurados, organizados en cinco rondas y una especial, los jugadores decidirán qué ‘castells’ crear. Todo con un objetivo común: sumar la máxima puntuación una vez finalizada la partida. Cap de Colla se complementa con una aplicación gratuita para móviles, con la que compartir resultados y conocer más detalles acerca de la tradición.

cap de colla

UNA PARTIDA A CAP DE COLLA

Antes de empezar, se reparte una Taula de Castells (imagen de arriba) a cada jugador. En esta guía, se muestran todas las construcciones posibles y las cartas que se necesitan para crear cada una de ellas.

Cada torre humana requiere de una tirada mínima para poder coronarse y deshacerse, y es en la tabla donde se muestra la puntuación de estas dos acciones, en caso de resultar exitosas. Será en el bloc de notas donde se apunte el nombre escogido de cada ‘colla’, los tipos de ‘castells’ creados en cada ronda y las puntuaciones.

De esta forma, una vez finalizada la ronda de ‘pilars’, que sigue a la quinta, se comparan puntuaciones para designar al ganador. Éste será quien haya gestionado, de la mejor forma, las cartas de su mano. Una ronda se compone de dos fases: ‘l’assaig’ y ‘la plaça’.

L’ASSAIG. Se reparten nueve cartas a cada participante. El resto se coloca en el centro de la mesa. La primera carta del mazo se deja boca arriba, para conformar el mazo de descartes. Durante su turno, cada jugador robará una carta (de la baraja o de los descartes), bajará una carta de ‘pinya’ a su lado de la mesa, boca arriba, y cerrará el ‘castell’ y se descartará.

La segunda acción es opcional y, tras bajarla, tomará una nueva carta del mazo o de los descartes. El número máximo de ‘pinyas’ sobre la mesa es de tres y no se podrá cerrar el ‘castell’ en el mismo turno en que se haya bajado una.

Cerrar el ‘castell’ es posible siempre y cuando el jugador tenga todas las cartas necesarias para crear su construcción elegida y cuando, al menos la mitad de los jugadores, hayan bajado ya una carta de ‘pinya’.

Tras hacerlo, se descartará una de las cartas sobrantes y esperará a que los demás jugadores creen el suyo. Los que aún no pueda hacerlo, deberán descartarse también una carta de su mano en esta tercera acción. Veamos un ejemplo.

Uno de los jugadores, que ya cuenta con una carta de ‘pinya’ sobre la mesa, ya ha reunido las cartas necesarias para crear un ‘castell pilar de 5’. Como la mayoría de los otros jugadores ya tiene su carta de ‘pinya’ en juego, crea su construcción colocando cuatro cartas de pilar sobre la mesa y una ‘enxaneta’. Cuando el resto ya tenga su torre, comienza la segunda fase de la ronda.

LA PLAÇA. El jugador que antes haya cerrado su torre humana comienza la ronda. Éste tratará de ‘carregar el castell’ y ‘descarregar el castell’. Siguiendo con el ejemplo anterior, el pilar de 5 necesita de un cuatro para poder coronar el castillo. Si se iguala o se supera con la tirada de los dos dados, se anotará la puntuación correspondiente. En este caso, diez puntos.

Recibe, además, una ficha de intento que puede canjearse por una nueva tirada cada vez que no se obtenga el resultado deseado, ya sea en esa ronda o en las siguientes. Una vez ‘carregat’, deberá hacer bajar a todos los ‘castellers’ sin ‘fer llenya’, es decir, sin que ningún participante caiga.

Al igual que ocurre en la vida real, este paso es tan importante como el anterior. Para ello, volverá a lanzar los dos dados, tratando de igualar o superar esa tirada para obtener una nueva puntuación.

Hay que tener en cuentas que los ‘castells’ que cuenten con una ‘agulla’ reciben, además, diez puntos extra. Por su parte, el jugador que haya cerrado su castillo en primer lugar, recibirá una puntuación adicional, que varía en cada ronda. Todos se anotan en la casilla de puntos de la ronda.

Esta mecánica se repite a lo largo de cinco rondas. La ‘ronda de pilars’, sin cartas, pondrá fin a la partida. En ella, los jugadores anuncian qué pilar quieren crear. Sólo podrán elegir entre los pilares con valores más bajos de los ya creados, y sin repetir ninguno. Tras realizar las tiradas pertenecientes a ‘carregar el castell’ y ‘descarregar el castell’, se anota la última puntuación para proceder a la suma total.

Cap de Colla

CASTELLS DE 80 PUNTOS, ¿LOS MEJORES?

Cap de Colla es un original juego de cartas, con el que resulta imposible no introducirse en esta tradición. Bastará una partida para manejar los términos de ‘colla’, ‘pinya’, ‘folre’, ‘manilles’ o ‘agulla’ y para conocer numerosas curiosidades de estas torres humanas. Así, ya sabemos que es ‘fer llenya’ y ‘carregar’ o ‘descarregar un castell’.

Los amantes de estas construcciones o quienes hayan formado parte de ellas en alguna ocasión, verán en Cap de Colla una apuesta fiel, con ejemplos reales. Las puntuaciones a recibir se complementan a la perfección con la dificultad del ‘castell’.

Por su parte, quienes se adentren en la tradición por primer vez, disfrutarán creando sus primeros ‘castells’. Es más, no es necesario ser unos apasionados del tema para disfrutar del juego. Eso sí, hay que tener claro que es un título en el que priman la estrategia y las decisiones constantes, junto al azar.

Estamos ante una apuesta que requiere una visualización constante de la tabla, que nos permite saber qué construcciones podemos realizar con las cartas de la mano. Las primeras (y las que menos puntos reportan) son sencillas de llevar a cabo.

Las siguientes requieren de un buen número de cartas y, además, más difíciles de conseguir. Si tenemos suerte, podemos obtener rápidamente las cartas que nos permitan crear un ‘3 de 9’, con sus 80 puntos sólo al montarlo. El azar también debería estar de nuestra parte para ello, ya que se precisa de un once en los dados.

Es posible que nos obsesionemos con un determinado ‘castell’, esperando esas cartas mágicas y que, por el camino, hayamos dejado pasar otras construcciones más sencillas, pero interesantes. No hay que olvidar que ser el primero en cerrar una torre tiene una recompensa en puntos.

En cada partida, la competición está más que presente. Las miradas de unos jugadores a otros muestran tensión, nerviosismo. ¿Tendrá el de la derecha las cartas para cerrar su ‘castell’ y llevarse esa bonificación? ¿Se me nota que yo estoy a punto de hacerlo? ¿Por qué el de la izquierda tiene una sonrisa de oreja a oreja?

En definitiva, Cap de Colla parte de una temática original para crear partidas intensas, con unas fases muy estructuradas y claras. Tal vez esos primeros enfrentamientos sean algo más lentos de la habitual y, aunque la tabla informativa siempre tendrá que acompañar al jugador (salvo en mentes excepcionales), la satisfacción al unir unas cartas sobre otras, a modo de puzle, será una constante.

Con un diseño en tonos sepias, todo el protagonismo recae en su jugabilidad. En esa concentración con el único fin de obtener la mayor cantidad de puntos. Porque ser un ‘cap de colla’ siempre es una tarea complicada. El riesgo puede ser una victoria, pero también un fracaso.

Se trata del primer juego de mesa de Coopula, una editorial creada por Nacho Pascual Palacios y Xavier Vallverdú i Poblet que tiene como fin promover la literatura, la música y las artes plásticas. Su inicio con las cartas ya es una prueba del trabajo bien hecho y testeado.

Cap de Colla

COMPONENTES DE CAP DE COLLA

  • 81 Cartas
  • 5 Tablas de ‘Castells’
  • 2 Dados
  • 20 Fichas de Intento
  • Bloc de Notas
  • Instrucciones en Catalán