Penalties: Animal Cup, anticipación y engaño para dos jugadores

Penalties Animal Cup

Está feo que lo diga, pero mi equipo ha jugado mal. Tremendamente mal. Sé que los comentaristas lo habrán hecho como han podido para poner algo de emoción al encuentro. Intensidad. Es un término que les gusta mucho.

Apenas han lanzado a la portería contraria. La posesión se ha perdido buena parte del tiempo por accidentes absurdos y no he visto esfuerzos por recuperar el balón. ¿Qué nos ha salvado? La pequeña torpeza del rival. Por supuesto, mi habilidad a la hora de agarrar la pelota. Ahora, el éxito o el fracaso está en mis manos. Empieza la parte decisiva. Así es Penalties: Animal Cup.

 

EXPERTOS EN PARADIÑAS

Penalties: Animal Cup es un juego de cartas para 2 participantes, con competiciones de 10 minutos, recomendado desde los 8 años. Es una creación de Paco Gómez, quien ya cuenta con ¡Cobardes!, Traffic Jam, Ardillas del Bosque y Fiesta de Regalos en el mercado.

Penalties Animal Cup

Ilustrado por David GJ (Virus!, Pug You!, ¡Extinción!), ya está disponible de la mano de Tranjis Games. Se presenta en caja pequeña, con componentes independientes del idioma e instrucciones en castellano e inglés. Su precio es de 12,95 euros.

Tras un igualado partido, con su prórroga, se inician los penaltis. El Atlético de la Selva y el Bosque Fútbol Club recurrirán a la anticipación y al engaño a la hora de adivinar las intenciones del rival y de esconder las propias. Las paradiñas y los disparos a la escuadra y “a lo Panenka” no faltan a la cita.

 

PENALTIES: ANIMAL CUP, UNA PARTIDA

Antes de empezar a jugar a Penalties: Animal Cup, lanzamos la moneda y escogemos entre cara o cruz. El acertante podrá elegir equipo o lanzar en primer lugar. Cada jugador recibe sus tres cartas de guardamenta, para la mano, y sus lanzadores. Éstos se ordenarán en su zona.

La moneda se deja al alcance de todos, así como el marcador, de tal forma que cada participante tenga su escudo junto a él. Comienza la partida, consistente en una serie de cinco penaltis. Cada una consta de cuatro fases.

1. Elegir un guardameta.

El defensor escoge una de sus tres cartas de guardameta (izquierda, centro o derecha) y la baja a la mesa, boca abajo.

2. Escoger un atacante.

El atacante elige uno de los lanzadores de su zona y lo coloca frente al guardameta.

Penalties Animal Cup

3. Resolución.

Se revela la carta de guardameta y se comparan las jugadas. Un tiro “a lo panenka” y a la derecha, se para con adivinar la dirección, mientras que un ajustado a la izquierda es gol seguro al no acertarse la dirección. Si se adivina, el atacante lanza la moneda. Con la cara, es gol.

Una paradiña es gol cuando el defensor ha escogido derecha o izquierda. Si lo que se ha revelado ha sido el centro, el defensor baja otro guardameta, boca abajo. El atacante coloca la moneda en la dirección que crea que se ha escogido. Se descubre. Será gol cuando el defensor no haya acertado.

Un disparo a la escuadra no puede pararse, independientemente del guardameta escogido. Por tanto, se lanza la moneda. Con la cara, es gol.

4. Anotar el resultado.

La carta de lanzador servirá para anotar el resultado, ya sea gol o fallo. Para ello, se coloca bajo el escudo correspondiente del marcador, mostrando el símbolo.

Penalties Animal Cup

Fin de la partida.

El que haya anotado más goles en la serie de cinco penaltis se lleva la victoria. Si en algún momento ya está claro el resultado, no será necesario completarlos.

En caso de empate, se recogen todos los lanzadores. Cada jugador lanza un penalti, siguiendo las reglas habituales. Se juega a muerte súbita, de tal forma que si uno marca gol y el otro falla, la partida termina. Gana el que haya anotado ese tanto.

 

PENALTIES: ANIMAL CUP, CONCLUSIONES

¿Nervioso? Un poco. Demasiado. Mucho. No es la primera vez que mis compañeros juegan un partido mediocre y, después, me llueven las críticas por la derrota.

Observo a la afición. Sí que es cierto que da la vida ver a tantos rostros ilusionados, transmitiendo su energía. Dedico unos segundos a mirar nuestro escudo. Atlético de la Selva. Aún recuerdo mis visitas al estadio cuando era niño. Mis largas noches soñando despierto.

El día que ingresé en el club fue el más feliz de mi vida. El corazón se me salía del pecho. Derramé alguna que otra lágrima. Juré fidelidad eterna (más todavía). ¿Y qué hago aquí enfadado con esos muchachos a los que tanto he admirado? Supongo que no es justo.

Seriedad. La mirada del rival se me clava como mil puñales. Transmite tal seguridad que creo que no seré capaz de moverme. De reaccionar a tiempo. Veo la jugada a cámara lenta e incluso así, sé que no podré hacer demasiado. Ya sabes lo que dicen: un buen tiro a la escuadra es imparable.

Intento olvidar los ojos de Lobo, mientras Cebra sorprende a todos con un tiro a la derecha. Gol. Perfecto. Todos los ojos vuelven a clavarse en mí. Parece que será Jabalí quien ponga a prueba mis reflejos esta vez.

Aunque ahora sea mi rival, le he visto crecer. Conozco sus puntos fuertes. Sus puntos débiles. Lanzará hacia la izquierda. No puede permitirse arriesgar. En efecto, lo he parado. Los aplausos y los gritos de alegría alejan cualquier inseguridad. Creo en mí. Ahora sí. Venceremos.

Penalties Animal Cup

Penalties: Animal Cup lleva la firma de Paco Gómez. No sólo es uno de los autores nacionales más activos, sino un equivalente a sello de calidad. Una garantía de que no habrá ni un solo fallo de ejecución.

Quienes hayan disfrutado de cualquiera de sus otros juegos sabrán que la perfección siempre está ahí, junto al equilibrio. Todo es estructura. Matemáticas. Estadística. Probabilidad. La fórmula que tan bien ha funcionado vuelve a repetirse.

Hay resquicios de ¡Cobardes!, al bajar cartas. Aparece la esencia de Traffic Jam, con un éxito que depende de las decisiones de los demás. No implica que sus juegos sean iguales, ni mucho menos, sino que todos siguen con ese característico cuidado. Con esa fusión que no deja nada pendiendo de un hilo.

Estrategia y azar se envuelven en la emoción del fútbol. Aunque sea uno de los principales entretenimientos de la población, la temática no abunda demasiado en los juegos de mesa. En esta ocasión, los futbolistas toman la forma de animales de diferentes especies.

A cargo de un equipo, viviremos la experiencia al límite. La prórroga ya ha terminado y es momento de pasar a los penaltis. Los nervios que sienten los jugadores y los espectadores llegado este momento se recrean de una forma fiel sobre la mesa.

La sencillez es el motor principal. Bajamos un portero, boca abajo. El contrario elige un atacante. Se descubre el resultado de la defensa y se aplican los efectos. Y así durante cinco series. Los niños pequeños y los principiantes no encontrarán contratiempos.

Paco Gómez

Una vez que las dos cartas estén frente a frente, tampoco habrá problemas. Es más que necesario colocarlas de esta forma, ya que de lo contrario costaría más reconocer cada situación.

Hay situaciones obvias para todos: un gol cuando el portero no acierta la dirección. Sin embargo, otras cuantas requerirán de dejar el manual al alcance, hasta haberlas asimilado. Los aficionados al fútbol no tardarán ni dos rondas en verles la lógica, pero quizás los alérgicos al deporte rey tarden un poco más.

Lo acabarán viendo, por lo que las presiones nunca son buenas. La simbología contribuirá a comprender las jugadas. El efecto de esas combinaciones de cartas, que no siempre serán las mismas.

¿Un ajustado a la izquierda es gol con solo adivinar la dirección? No. ¿La paradiña es gol si el portero se lanza hacia un lado? Sí. ¿Un tiro a la escuadra implica lanzar siempre la moneda? Sí. Son un reflejo de la vida misma. Como tal, sólo necesitaremos experiencia para asimilar cada jugada.

Llega un momento en el que todo se vuelve muy dinámico. Ayuda, y mucho, el hecho de que las partidas resulten tan rápidas. En menos de diez minutos, podremos tener un resultado. Querremos otra, y así durante buena parte de la tarde (o quizás toda).

El azar permite que las partidas sean distintas unas de otras. Aparece al lanzar la moneda. A diferencia de otros juegos, no hay disposición aleatoria de componentes. Las cartas tampoco se juegan al azar, aunque desde fuera pueda parecer lo contrario.

juegos de mesa fútbol

Penalties: Animal Cup esconde más estrategia y táctica de la que parece a simple vista. Jugaremos un lanzador con un motivo. Escogeremos una dirección para el guardameta u otra moviéndonos por una idea.

Hay deducción y anticipación, acompañadas de una observación del escenario. Trazaremos nuestros planes, recurriendo al engaño, mientras tratamos de adivinar los del contrario. No es fácil cuando se compite contra habituales de la estrategia.

Está claro como la paradiña es una de las mejores jugadas. ¿La gasto ahora o la reservo para el final? Si me pisan los talones, tal vez prefiera apostar por un tiro a la escuadra. Al menos, me ahorraré los nervios por unos segundos…

Puede ser demasiado obvio empezar con un tiro al centro o a la derecha. ¿O precisamente eso es lo que hace que no lo sea? Por descontado, intentaré no quedarme sin lanzadores de una determinada dirección o estaré en una gran desventaja.

Como guardameta, la astucia se mantiene. Dicen que los ojos no mienten, de ahí que debamos ocultar nuestras intenciones. O, mejor todavía, transformarlas. Que el rival se confíe para, después, sorprender. No tendremos que tardar demasiado, ya que el tiempo vuela.

En Penalties: Animal Cup, la táctica infalible para llevar a nuestro equipo a lo más alto consiste en variar siempre de estrategia. En su defecto, en no repetirla demasiado. A partir de ahí, cualquier plan puede ser válido.

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Las partidas no siempre se completarán. Si llevo cuatro goles y el oponente ninguno, está claro que la victoria es mía. Al igual que esto ocurre, la muerte súbita también. De hecho, la experiencia convertirá esta situación en muy habitual. La presión se multiplica, ya que los errores no podrán solventarse después.

Penalties: Animal Cup tiene una larga vida por delante, no sólo por su facilidad de transporte, sino a la hora de salir a mesa. Engancha entre todo tipo de jugadores. Ser un intenso duelo contribuye.

Los juegos de mesa para dos siempre vienen bien en cualquier estantería, sobre todo ahora que las reuniones sociales empiezan a alejarse de nuevo. Las noches de juegos en pareja son una delicia y esta novedad no puede faltar en ellas.

Como título familiar, es posible que queramos jugarlo con más. Los niños se verán atraídos por sus encantadoras ilustraciones, al igual que otros miembros de la familia. En el propio manual se propone un Modo Campeonato para que todos puedan unirse.

Habrá octavos de final, cuartos, semifinales y final. Los enfrentamientos son tan cortos que las esperas no serán largas. De hecho, los espectadores pueden animar a su equipo favorito, retransmitir el encuentro o encargarse de actualizar el marcador. Las posibilidades son enormes.

También es capaz de trasladarnos a la infancia con el Modo Selección. Como en el patio del colegio, escogeremos jugadores para nuestro equipo, uno a uno. La diferencia será que ya no hay traumas a la hora de ser “el que nadie quiere”.

Las opciones se completan con el Modo Gran Final, donde prescindiremos de un lanzador, descartándolo boca abajo. Los planes ocultos se vuelven más determinantes.

Penalties Animal Cup

Con todo ello, Paco Gómez vuelve a no decepcionar. Penalties: Animal Cup es la evolución de aquel Penaltis que conocimos hace ya unos años. Un desarrollo perfeccionado, que ha caído bajo las garras de Tranjis Games. Con ella, uno de sus ilustradores habituales le ha dado forma.

David GJ muestra su dominio a la hora de dibujar animales, en su forma humana. Se mantienen rasgos característicos, con el desafío que conlleva. La brutalidad del jabalí, la bondad del oso hormiguero, la agilidad del mapache, la templanza del oso pardo y la astucia de la hiena.

Sigue un estilo que recuerda mucho a los dibujos animados, en una apuesta constante por el colorido. Como hemos visto, la simbología es esencial a la hora de orientarse. No hay distracciones, de tal forma que los protagonistas sean los futbolistas y sus jugadas.

No pasará desapercibida entre los jugadores la moneda. Una ficha de cartón tendría exactamente la misma función, sin que influyese en la jugabilidad. Sin embargo, haber metido esa pieza de madera ya es un toque diferente. Una muestra de confianza de la editorial, que refleja la ilusión puesta en este juego.

 

COMPONENTES DE PENALTIES: ANIMAL CUP

  • 14 Cartas de Lanzador
  • 6 Cartas de Portero
  • Moneda
  • Tablero Marcador
  • Instrucciones (castellano, inglés)