Mi vida, como la de los otros pioneros, se ha ido al traste. Esa niebla densa y con tintes morados ha aparecido de repente. El suelo se ha fracturado. Ahora, todo nuestro progreso se ha visto truncado. Por tanto, el auge de nuestra civilización se ha frenado en seco. No queda otra que levantarnos y resistir. O eso es lo que pensábamos al principio….
Con esa hostil niebla han aparecido criaturas, como hombres lobo, que convierten a nuestros compañeros en seres como ellos, mermando nuestra población y haciendo crecer la suya. Asesinan a muchos de los nuestros que, ahora, se ven aislados por la fractura de la tierra y desprotegidos.
Las desgracias nunca vienen solas, o eso decía una mujer mayor sabia que ahora se ha quedado muda por el paso del tiempo y la vejez. O eso dicen los de alrededor. Yo pienso que algo ha tenido que ver la pérdida de su marido, Eliseo, a manos de unas criaturas que convierten árboles llenos de vida en elementos oscuros para luego atacar en oleadas a nuestros amigos y compatriotas.
Los campamentos de bandidos y de ladrones ha proliferado. Con lo que eso conlleva. Ya de por sí está siendo difícil tener transportistas, que son la logística de nuestro pueblo y nuestro motor. Si encima son robados o incluso asesinados, el futuro es muy poco prometedor.
Por suerte, somos un pueblo que se levantará a base de organización y valentía. Contamos con un objeto que nos otorga esperanza. Una brújula mágica que elimina la niebla y permite que todas estas criaturas y personas hostiles sean más vulnerables. Unos cuantos nos hemos embarcado en un viaje en barco para unir, hacer prosperar y crecer los reductos de nuestro pueblo diseminado por lo que queda de mundo. Esto es Pioneers of Pagonia.
PIONEERS OF PAGONIA: ORGANIZACIÓN Y PRODUCCIÓN
Pioneers of Pagonia nos pone a los mandos de una civilización fracturada y «atacada» por una niebla con toques morados. Ha traído consigo muerte y destrucción en forma de seres como hombres lobo o espectros. Nuestro objetivo es hacerla, nuevamente, prosperar.

Envision Entertainment son los encargados de desarrollar y editar esta propuesta, que estuvo un tiempo en acceso anticipado. Gracias a las críticas de la comunidad, sumadas al cariño de los desarrolladores por su obra, ya tiene su versión final en PC, mediante Steam, desde el 11 de diciembre. Su precio es de 34,99 euros.
MODOS DE JUEGO
Pioneers of Pagonia tiene dos modos de juego y un editor de escenarios muy completo. En él, creamos y elegimos cómo será el propio mapa donde jugaremos, después, en modo individual o cooperativo con hasta tres jugadores más.

Modo campaña
El primer modo de juego es el más complicado y, también, el que más nos va a mostrar el potencial. El modo campaña nos da la mano para recorrer juntos unas 30 horas aproximadamente (en nuestro caso, casi 50). Iremos, paso a paso, conociendo mejor la historia y aprendiendo a usar edificios y unidades, cada vez más complejas.
No es raro que alguna que otra misión, si eres nuevo o pecas de exceso de confianza, tengas que volver a empezarla para plantearla mejor y, de esta manera, cumplir los objetivos marcados. En esta modalidad, la economía y la gestión importan. Y mucho.
Sin embargo, si no conseguimos cumplir los objetivos marcados, no podremos avanzar. Es aconsejable avanzar poco a poco moviendo nuestras cadenas de producción para conseguirlo.

Modo sandbox o libre
Podemos jugar al modo sandbox, siendo lo que realmente anuncia su nombre: un cajón de arena en el cual no existe ninguna presión. Tampoco, estrés de objetivos, ni de facciones. Con ello, está indicado para descubrir cómo funciona el juego en su parte más económica y de gestión.
En cuanto al modo libre, es sin enemigos, pero con otros pueblos y facciones. Seremos testigos de la convivencia con otros pueblos. Por último, está el modo con enemigos y desafíos.
Permite ser partícipe de todo el contenido del juego, con diferentes desafíos marcados que nos harán avanzar como en la campaña, pero todo en una sola partida. Además de interactuar con otros pueblos y facciones, también combatiremos contra enemigos de lo más variados que nos harán la vida imposible.

De nada sirve contar con una buena cadena de producción de piedra, si cuando la tenemos lista para salir a un edificio que la requiera, vienen ladrones y se la apropian. Con el consecuente robo y pérdida para nuestro asentamiento. Por eso, este modo nos llevará durante más horas que ninguno a sentir lo que es Pioneers of Pagonia.
VUELTA A DISFRUTAR
El juego nos traslada hasta un mundo de fantasía medieval muy cartoon. Nada más empezar la campaña, descubrimos la situación desesperada a la que nos enfrentamos. Pero ojo, porque los enemigos no son el principal problema que nos plantea. En un inicio es muy accesible y parece fácil. Todo se complicará y resultará difícil salir de una situación de crisis.

Pioneers of Pagonia confiere un papel protagonista a la logística. Esto hace que la unidad transportista sea la clave de todo. No se pueden entrenar de manera habitual, como lo hacemos con las otras muchas variedades de especializaciones. Éstos crecen de manera natural en las casas según la calidad de la comida que les demos y en base a la calidad de la casa en la que vivan. Este asunto se suele dejar de lado incluso por los más experimentados del género.
No es que seamos alarmistas. Simplemente, es algo que puede llevar tu partida de 2 horas hasta las 10 para solucionar el problema. Si es que somos capaces de solucionarlo.
ECONOMÍA Y DESARROLLO EN PIONEERS OF PAGONIA
La economía es una parte importante. Eso sí, partimos con la premisa que el dinero no existe en Pioneers of Pagonia. Lo que sí hay es una cantidad de recursos notable. Concretamente, 100 productos básicos.
Conviene ser muy cuidadosos a la hora de balancear las producciones. Podemos tener más demanda de la que producimos de una material en concreto y eso hará que todo se retrase.

Hay que tener en cuenta el tiempo que tardará un transportista en llevarlo de una alhóndiga (un almacén en el juego) o desde un sitio de producción al sitio que lo requiera. A medida que avancemos, gestionar esto es más complicado. El territorio se hará más y más grande, lo que implicará recorrer distancias enormes.
A pesar de todo ello, existe satisfacción. Es un juego que premia por las cosas bien hechas. Por el tiempo que pasamos pensando cómo, cuándo y dónde poner los diferentes edificios (60 tipos distintos).
Podríamos poner hasta 3.000 pagonianos juntos en lo que sería una mega urbe. Existe otra forma de ver una gran cantidad de habitantes, como ya hemos probado. Y es que podemos (de hecho es lo que hemos hecho en la gran cantidad de partidas disfrutadas) crear pequeños pueblos, más fáciles de gestionar a lo largo y ancho de nuestro territorio. Se gestionan de una manera más sencilla y, ya de paso, conseguimos que los transportistas, tan importantes en el juego, se encuentren repartidos por el mapa y no concentrados.

BATALLAS Y GRÁFICOS
Las batallas, si activamos los enemigos, suponen un añadido que nos permitirá crear multitud de unidades para defendernos de los múltiples peligros y, por supuesto, terminar con ese peligro.
No es que sea complejo el sistema de batallas, pero al menos es funcional. No podemos manejar las unidades como tal, sino que las enviaremos mediante torres de vigilancia o fuertes, entre otros, a patrullar una zona que deseemos y así combatiremos a los enemigos que pasen por ahí. También podremos dar la orden de atacar una zona concreta.
En el apartado gráficos, nos encontramos con un juego familiar y amigable, con las animaciones justas, para que no parezca que todos los habitantes de los poblados hacen lo mismo. No sobran.

Por otro lado, el estilo cartoon cozy nos ofrece un encanto que hace que sintamos nostalgia de juegos como The Settlers. Nos recuerda a otros más actuales como Fabledom.
CONCLUSIONES DE PIONEERS OF PAGONIA
Podemos valorar a Pioneers of Pagonia, en su conjunto, como un juego que no inventa, pero que divierte, y mucho. Es de esas propuestas en las que le coges un cariño grande a lo que te lo hace sentir. Otorga esa sensación de no poder parar de pensar en el juego y en cómo mejorar cuando no estás jugándolo.
Levantamos la cabeza. Vale, han pasado dos horas y no nos hemos movido de la silla ni para comer. Ni para beber agua. Eso indica que el trabajo en la gestión está bien hecho.
Destaca la posibilidad de aumentar la velocidad del juego. A x2, x3 y x5. Lo planteado se desarrolla, ya sean edificios o acciones, como llevar a las tropas a algún lado. La experiencia multijugador sólo aporta cosas buenas y ninguna negativa. Siempre resulta genial jugar con amigos a construir juntos y de diferentes maneras.
La experiencia con la campaña es muy satisfactoria, aunque algo frustrante. Ya sabes, ese tipo de frustración que los fans de los juegos de gestión sabemos que es buena. Te hace volver a intentarlo automáticamente después de darte cuenta que no tiene sentido seguir. Nos hace volver a empezar incluso aunque llevemos 6 horas de partida.
Respecto al rendimiento, lo hemos probado en una Steam Deck. No salió muy bien. Sí que es verdad que Valve ha otorgado una calificación de «Jugable» en la portátil, lo que implica esfuerzos adicionales por parte del jugador.
Pasamos a un ordenador normalito. Cuando hay muchos habitantes y aumentamos la velocidad a x5, el juego da tirones y eso que se cumple con los requisitos mínimos. Por suerte, es algo que no resulta muy habitual, aunque no debamos omitirlo. En un ordenador superior a uno de gama media, va muy fluido.
Pensando en el futuro, a lo largo de enero sus creadores van a poner a disposición de todo el mundo una hoja de ruta nueva con el apoyo que seguirán dando al juego en forma de actualizaciones y DLC. No se cierran la puerta a llegar a consolas, aunque han dejado claro que están totalmente centrados en el desarrollo en PC.






