Pondscape: ranas y bichos en uno de los próximos juegos de Arrakis

Pondscape

Ranas, ranas y más ranas. Y algún que otro insecto. Es lo que veremos en Pondscape, uno de los siguientes juegos de mesa que publicará Arrakis Games en castellano. Ya figura en su sección de próximos lanzamientos.

 

¿CÓMO SE JUEGA EN PONDSCAPE?

Fácil de entender, pero difícil de dominar. Es la carta de presentación de Pondscape, juego de cartas de 1 a 4 participantes, de 20 a 35 minutos, indicado a partir de los 7 años. Lleva la firma de Tomáš Holek, autor de SETI, Galileo Galilei, Tea Garden y Aquaria.

A cargo de las ilustraciones está Jiří Kůs. La versión en castellano es fruto de un acuerdo entre Arrakis Games y la editorial original, Pink Troubadour. No tardará demasiado en llegar, tal y como se confirmó en Análisis Parálisis. Su precio girará en torno a los 20 euros y se lanzará acompañada de una promo: un meeple de rana saltarina de gran tamaño para sustituir a la carta que incluye el juego.

Se define como un filler sesudo. Cada jugador construirá su propio estanque, en un espacio de cinco cartas de ancho y tres de alto. Empieza con tres cartas en la mano. El turno es muy sencillo: se roba una carta de la reserva común para añadirla a la mano. A continuación, jugamos una de las que tengamos en cualquier espacio del estanque.

A diferencia de lo que ocurre en otros juegos, no es necesario que la nueva carta esté adyacente a otra. Sólo deberán respetarse las limitaciones de espacio del estanque. Por último, se repone la reserva con una nueva carta.

Las cartas muestran ranas y ecosistemas. Todas las ranas que aparecen existen en la vida real. Es el caso de la rana de ojos rojos, de la rana tomate y de la rana dorada panameña, entre otras muchas. Cada una cuenta con criterios de puntuación diferentes para el final de la partida.

Pondscape

Por ejemplo, la rana de ojos rojos sólo otorga puntos si no hay más de tres especies diferentes de rana en el estanque. Hay ranas que no hacen grupos, sino que puntúan por ellas mismas. Otras requerirán de cartas adyacentes específicas, como ecosistemas y otras ranas.

Como confirma la editorial, es muy complicado puntuar todas las del estanque, por lo que deberemos renunciar a determinados puntos. Todo ello fruto de una exhaustiva planificación a largo plazo y de la capacidad para adaptarnos sobre la marcha.

Conscientes de que unas ranas molestan a otras, y de que no habrá oportunidad para todas, podremos colocar cartas por su otro lado, mostrando el estanque (algunas ranas podrían pedir estanques adyacentes para puntuar). Así, ganaremos puntos o símbolos de insecto.

Esos símbolos se corresponden con los insectos que tenemos en la parte inferior de nuestro estanque y que aparecen, además, en la parte central de la mesa. Cada vez que cojamos ranas, la rana saltarina se mueve alrededor de los insectos.

La saltarina marcará los bichos bajo los que podremos colocar cartas. Éstas definirán los multiplicadores de puntos de los símbolos de insecto con los que contemos. Así, si la rana saltarina estuviera sobre las moscas y la araña, podremos meter cartas debajo de nuestra carta de mosca y de araña.

La partida acaba cuando todos los participantes tienen 15 cartas en su estanque. Será momento de puntuar por las especies de ranas que tengamos. Cada especie sólo otorga puntos si sus ranas están conectadas. Cuanto más grande sea el grupo, más puntos dará.

Contaremos con la carta de ayuda para no perdernos. No nos olvidaremos de los multiplicadores, procedentes de las cartas que hayamos situado bajo los bichos. Gana la persona con la mayor cantidad de puntos. En la modalidad en solitario, el objetivo es batir nuestra marca personal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.