Arrakis Games publicará LEDA en castellano entre finales de este 2026 y principios de 2027. Aunque aún se hará esperar un tiempo, ya figura en su sección de próximos lanzamientos. Estamos ante un asimétrico exclusivo para 2 jugadores.
EL UNIVERSO EXPANDIBLE DE LEDA
LEDA es un juego de mesa para 2 participantes, de 30 minutos de duración, recomendado a partir de los 14 años. Lo firman Pierrick Libralesso, Renaud Libralesso y Yoel Sayada. De las ilustraciones se encarga David Sitbon. La edición original corresponde a Sorry We Are French.
Se presenta como una competición entre clanes expandible, más que apta para torneos. La caja básica incluirá un total de cuatro: tiburones, escorpiones, gatos y pandas. En ella, no sólo habrá espacio para las futuras facciones, sino que se desvela cuáles serán: serpientes, abejas, pulpos y castores.
Es un juego asimétrico en el que caja jugador se pondrá al frente de un clan. No sólo cuentan con un mazo distinto, sino con una habilidad diferente y con condiciones de victoria únicas. Como adelantó Arrakis en su paso por Análisis Parálisis, las partidas cambiarán en función de qué facción nos pidamos y a cuál nos enfrentemos.

El primer paso será crear un escenario para cada bando, en un espacio de cuatro por cuatro losetas. Repartimos los componentes correspondientes a cada bando. El turno sigue una estructura sencilla. En primer lugar, robamos la primera loseta de acción. Nos indicará qué espacios de nuestro escenario podemos activar.
Debemos saber que el escenario propio se compone de losetas permanentes y temporales. Las primeras no se agotan al activarlas. Eso sí, podremos mejorarlas. Por ejemplo, pasaríamos de obtener un alimento a dos. Las temporales sí que se voltean al utilizarlas, mostrando su lado de desierto.
Elegiremos sabiamente qué espacios se activan entre los propuestos en la loseta. Esa decisión es importante, puesto que lo que uno elija será lo mismo que activará el otro, potenciándose la interacción entre jugadores. Así, podríamos escoger entre las cuatro losetas de las esquinas o del centro.
¿Y qué obtenemos al activar losetas? Pues alimentos, símbolo militares o la posibilidad de mejorar losetas, entre otros efectos. Esos símbolos militares se tienen en cuenta para el siguiente paso: la comprobación de quién ha activado más iconos militares. El ganador se lleva una ficha, traducida en un punto militar y en una pequeña ventaja.
Por último, podremos jugar una carta de la mano. Se paga el coste en comida y se deja encima de una de las losetas de nuestro escenario. Esto resulta especialmente útil para tapar desiertos.

Si no queremos o no podemos jugar carta de la mano, obtenemos una comida y la opción de intercambiar la posición de dos losetas. La posición de las losetas es determinante. Dado que las losetas de acción que extraemos al principio del turno son muy escasas, podremos saber cuáles quedan por salir antes de volver a barajarlas todas. Nos haremos una idea, por tanto, de qué posiciones se activarán próximamente, intentando anticiparnos y modular el escenario en base a ello.
Repetiremos la misma mecánica hasta que un bando cumpla su condición de victoria. Cada jugador tendrá una carta de victoria distinta, donde se presentan dos posibles formas de ganar. Con cumplir una es suficiente.
La primera es un objetivo personal. Los pandas necesitarán que tanto el rey como la reina se encuentren en el escenario y los escorpiones deberán ocupar una determinada zona. Los gatos tendrán que colocar anillos. Los tiburones desplegarán nueve fichas.
La segunda es un determinado número de puntos militares, cambiantes para cada clan. Por ejemplo, como los tiburones tienen supremacía militar, necesitarán más puntos militares para reclamar la victoria. Será decisión de cada jugador decidir si se especializa en su objetivo o en una victoria militar.
Cada bando dispondrá de una completa hoja de ayuda con una explicación de todas las cartas y mecánicas. Los pandas y los tiburones están diseñados para principiantes en LEDA, mientras que los gatos son los más complicados, dentro de la sencillez de reglas.





