Tanto si estás empezando en esto de las miniaturas, como si ya llevas unos cuantos siglos, sabrás que el diseño y la calidad de las figuras es importante. ¡Por supuesto! Te habrás percatado, eso sí, de que no es lo único. El wargaming es mucho más que una cara bonita. Necesita alma. Un cuidado trasfondo. Necesita inmersión.
Desde hace unos años, Signum Games ya tiene su hueco en la industria. Fue fundado en 2015 como un estudio especializado en wargames de miniaturas con universos originales. Fabrica miniaturas de calidad. Espectaculares. Construye, además, todo un universo en torno a ellas. Elabora reglamentos, da vida a trasfondos narrativos y desarrolla sus propios sistemas de juego, marcados por las decisiones tácticas.
Ese enganche, de principio a fin, queda reflejado en títulos como Warseer, Fantasy Commander, Napoleonica y Signum. Son cuatro juegos que marcan el nuevo paradigma wargaming. Ofrecen pequeñas escaramuzas entre héroes y, por descontado, grandes batallas campales. Reinventan las guerras napoleónicas desde un punto de vista de fantasía. Apuestan por la estrategia profunda sin perder de vista el dinamismo en las partidas.
UN NUEVO ENFOQUE PARA LOS WARGAMES
Pensar en juegos de miniaturas acostumbra a ser sinónimo de turnos largos. Un jugador ejecuta sus acciones. El otro piensa en su siguiente jugada, que dependerá de las decisiones del rival. Espera. Vuelve a esperar. Que nos hayamos acostumbrado a esto, no significa que no haya otras opciones.
El objetivo de Signum Games es reducir tiempos muertos y mantener alto el nivel de implicación. Sus sistemas recurren a mecánicas con fases alternas y a decisiones simultáneas. Favorecen una participación constante. Las partidas se vuelven más dinámicas. En lugar de memorizar reglas aparentemente eternas, improvisamos para adaptarnos.
También desarrolla la unión entre miniaturas y cartas para sustituir al combate y al movimiento tradicional. Los mazos se llenan de eventos, recursos y habilidades, sin perderse la estrategia. Por tanto, nos ocupamos tanto del posicionamiento en el tablero como de lo que tengamos en mano.

Warseer: héroes, cartas y control
Como parte del universo de Legends of Signum, Warseer se presenta con un formato de enfrentamientos tácticos entre grupos liderados por sus respectivos héroes. El campo de batalla es hexagonal. Se completa con miniaturas y con cartas que representan hazañas, edificios, reliquias y eventos.
No nos centramos en eliminar al oponente, como viene siendo lo habitual, sino que el sistema nos lleva a completar objetivos y a reunir puntos de victoria. Por tanto, será esencial gestionar recursos y controlar zonas estratégicas.
Destaca el Hero’s Power. Se trata del recurso con el que invocamos criaturas y bajamos cartas de apoyo. ¿Invertiremos recursos en reforzar el ejército, en preparar el terreno o en responder a los movimientos del adversario? Más decisiones por tomar. Se apoya en la construcción de mazos, pudiendo adaptar cada ejército a nuestro estilo de juego.

Fantasy Commander: las grandes batallas sin tiempos muertos
Como hemos visto, Warseer son escaramuzas tácticas. La acción crece, todavía más, con Fantasy Commander. No es para menos, puesto que controlamos a ejércitos completos. Facciones como Iron Nest, Styx Undead Empire, Alliance of the Unicorn o Hanza of Vallor se ven las caras.
Destaca la activación casi simultánea. Tomamos decisiones de forma paralela durante buena parte del enfrentamiento, rechazando las largas esperas entre turnos típicas de los wargames clásicos. Movemos topas, a la par que las cartas con habilidades y eventos modifican el devenir de la batalla.
Antes de empezar, podemos ajustar la composición del ejército. Prepararemos un mazo que corresponda a la estrategia escogida. Dentro del combate es posible modificar elementos correspondientes al terreno para adaptarnos a la evolución que se lleva a cabo.
¿Más elementos destacados? Incluye varias modalidades. Protagonizaremos clásicos duelos para dos personas, pero también es posible añadir más participantes. Destaca su campaña narrativa en solitario, poco habitual en el género.

Napoleonica: la fusión entre la historia y la fantasía
Si queremos originalidad máxima, debemos detenernos en Napoleonica: Steel & Magic. El motivo es claro: en vez de recrear las Guerras Napoleónicas tal y como ocurrieron, Signum Games plantea una historia alternativa. En ella, los ejércitos franceses y británicos se enfrentan entre sí, pero también contra seres sobrenaturales.
Por tanto, combina un enfrentamiento militar con la fantasía oscura. Las tácticas napoleónicas son reconocibles, pero esta vez, se acompañan de magia y de increíbles monstruos.
En relación a su estructura, se divide en fases. Los jugadores preparan a la vez las órdenes que darán para, después, alternar acciones durante el combate. Se atiende, una vez más, a la reducción de las pesadas esperas.
Destaca la introducción de la fatiga. Una unidad podrá actuar varias veces en un turno, pero acumulará cansancio. He aquí una nueva decisión. ¿Exprimimos al máximo a una unidad para beneficiarnos de una ventaja inmediata? Suena bien, pero quedará expuesta. El riesgo está presente de principio a fin.
Los refuerzos simulan la llegada progresiva de nuevas tropas durante la batalla. Así, se evita que una unidad eliminada desaparezca del mapa automáticamente. ¿El resultado? Más opciones tácticas.
Como ocurría con Fantasy Commander, Napoleonica también incorpora varias formas de jugar. Encontramos escenarios introductorios y una campaña para un solo jugador. Muy útil para pasar el tiempo cuando las quedadas entre amigos se vuelven imposibles.

Signum: el universo que lo mueve todo
Debemos saber que, aunque los reglamentos cambian, los juegos tienen un universo en común: Signum. No sólo sirve como trasfondo para las miniaturas, sino que conecta facciones, personajes e historias que aparecen en varios títulos.
La ambientación sigue creciendo con nuevas campañas y expansiones. Vemos imperios humanos, reinos élficos, muertos vivientes y, en resumen, todo tipo de criaturas mágicas. Parece que nada es imposible para Signum Games.
El cuidado constante que deposita en este mundo permite que cada juego explore partes diferentes de un conflicto. Warseer, como hemos visto, se enfoca en pequeños grupos de héroes y en escaramuzas; Fantasy Commander traslada esas facciones a batallas campales. El mundo está vivo.
SIGNUM GAMES, MÁS QUE MINIATURAS
Como es evidente, las miniaturas son una de las señas de identidad de Signum Games. Sin embargo, lo interesante es comprobar como todas y cada una de ellos responden a un diseño de juego totalmente cuidado.
Se reducen las largas esperas y se introducen múltiples modalidades. Hay campañas en solitario. Se concede un enorme protagonismo a las cartas para complementar la estrategia, sin pisar a las miniaturas. ¡Faltaría más!
El mercado está lleno de wargames que responden a estructuras tradicionales. Por ello, la compañía se ha centrado en experiencias más ágiles y accesibles, sin renunciar a las intensas tácticas que los amantes del género demandan. Si disfrutamos de la exploración de originales universos, de una planificación exhaustiva de cada movimiento y de una adaptación continua a la situación del campo de batalla, merece seguir de cerca todos y cada uno de sus proyectos.





