Todo juego de mesa nace como una idea para, después, pasar a ser un prototipo. Ludo, Asociación de creadores de juegos de mesa, sigue presentando proyectos en sus redes sociales. Uno de los más recientes es Racket, una combinación de mecánicas envueltas en un ambiente mafioso.
LOS OBJETIVOS EN RACKET
Racket es un juego de mesa en fase de desarrollo, sin planes de lanzamiento confirmados por ahora. Lo firma Gema Narváez Ruiz, autora de la que ya hemos conocido varias propuestas. Ni sus reglas ni su diseño son definitivos.
Puede jugarse entre 3 y 4 personas, en partidas de 45 minutos de duración, indicadas a partir de los 10 años. La trama transcurre durante la Ley Seca. Las calles se han convertido en un silencioso campo de batalla. En mitad de este panorama, cada jugador desempeñará el rol de miembro de una banda de mafiosos.
El conflicto está servido. Jugaremos nuestras bazas para cumplir tanto los objetivos personales como los chanchullos públicos (rackets, dando nombre al juego). Debemos saber que más de una persona podría desempeñar el mismo rol, complicándolo todo.
Entre los roles, aparecen el Capo, que exige sumisión, y el Soplón, capaz de perder a propósito si eso conlleva enriquecerse. El Falsificador es experto en manipular reglas… Como adelanta su creadora, «si dos lobos van tras la misma presa, la guerra se vuelve inevitable». De ahí que, tras escoger qué máscara llevaremos, debamos controlar con cuidado el mercado negro.
Elegiremos nuestro rol en secreto. En base a él, tal vez resulte conveniente ganar o perder bazas o coleccionar parejas. Al cruzarnos con un rival, iniciaremos un duelo. Utilizaremos los poderes específicos para cada rol.
La partida transcurre siguiendo la mecánica de las bazas. El ganador será designado Don, con el privilegio de elegir el destino de la siguiente mano. No sólo hay roles ocultos y bazas, sino también draft y set collection. El draft aparece con el reparto de las cartas jugadas. El Don será el primero en elegir. Podremos quedarnos con el botín o intercambiarlo en El Puerto para completar chanchullos.
¿Y el set collection? Es al final de cada ronda cuando conseguimos puntos en función de los chanchullos y de si se han completado los objetivos propios del rol. Por ejemplo, el objetivo del Corredor de Apuestas sería tener en su caja fuerte cartas de dinero. El del Falsificador pasa por reunir parejas de valores iguales de los dos palos elegidos.
Como curiosidad, existen dos modalidades. Podemos disfrutarlo con o sin distritos. La primera opción sirve para modificar las reglas básicas de las bazas, haciendo las delicias de los más experimentados al complicar, algo, la experiencia de juego. Así, siguiendo con los ejemplos, en El Callejón ganaría la carta más baja del palo líder y el don robaría una carta más durante el reparto del botín. Su autora promete alta interacción y rejugabilidad y tensión hasta el final.





