Durante el segundo trimestre de 2027, Tranjis Games lanzará Picante. Lo presenta como un juego de bazas repleto de interacción. Haremos todo lo posible por evitar nuestro color picante.
¿QUÉ SE SABE DE PICANTE?
Picante es una reedición del clásico juego de bazas alemán Stick ‘Em, de 1993. Conserva la esencia, pero la estética cambia por completo. Grail Cards apuesta por los pimientos de colores como grandes protagonistas.
Tranjis Games la publicará en castellano en torno al segundo trimestre del próximo año. A falta de fecha exacta, ya se conoce su precio: 14,95 euros. Podrá jugarse entre 3 y 6 personas, desde los 10 años, en retos de 20 minutos de duración.
Estamos ante una creación de Klaus Palesch, ilustrada por Sylvain Leroy. Se compondrá de cartas y de fichas de pimiento. Empezamos la partida con una mano de cartas de colores. Éstos dependerán del número de personas. Cada jugador escogerá su color picante. Para ello, elegirán una carta, la bajarán a la mesa y la descubrirán de forma simultánea.
Ese color picante queda visible. El objetivo es evitar llevarnos cartas de nuestro color picante en las bazas. Cada carta de ese color otorga tantos puntos negativos como equivalgan a su valor. Por ejemplo, si nuestro color picante es el verde, una carta verde con un valor de 10 se traduce en diez puntos negativos al terminar la ronda.
Las cartas que nos llevemos de otro color se conservan bocabajo. Equivaldrán a un punto para el final de la ronda. Tal y como Tranjis Games explicó en su paso por Análisis Parálisis, lo habitual es acabar con puntuaciones negativas. En función de los puntos, se reparten las preciadas fichas de pimiento.
A diferencia de otros juegos de bazas, no se hace necesario seguir el color bajado por el inicial. Es decir, si el primer jugador baja un amarillo, es ese color el que lidera. Sin embargo, en el momento en el que alguien lo cambie, ese nuevo color se convierte en el triunfo. Por tanto, habrá muchas formas de que alguien se lleve cartas de su color picante.
Seguirá el lema «suelta la guindilla o súfrela». Con ello, evitaremos el picante que los rivales nos envíen. Al devolvérselo, quizás consigamos cartas suaves con las que ganar la baza, tan necesarias para llevarnos la victoria en la ronda y en la partida.





