The Lord of the P.I.G.S., un juego de cartas para pelear por la supremacía económica

Ni Meridia se libra de la crisis económica. Este bonito país, que representa a Portugal, Italia, España y Grecia (apodados como P.I.G.S por nuestros vecinos), tiene una sociedad a punto de descomponerse, mientras que sus mayores fortunas económicas emigran a paraísos fiscales. El juego de cartas The Lord of the P.I.G.S. refleja esta situación, de la manera más divertida posible.

Lord of the PIGS juego

PRESENTE Y FUTURO DE THE LORD OF THE P.I.G.S.

The Lord of the P.I.G.S. es un juego de cartas de 2 a 4 jugadores, cuyas rápidas partidas propician que se lleven a cabo varias rondas. El año pasado, se lanzó una campaña de búsqueda de financiación en Kickstarter y se editaron unos cuantos ejemplares del juego. Ahora, con el objetivo de lanzar una nueva tirada, sus creadores se encuentran planeando una nueva campaña en Verkami.

En ella, se presentará el nuevo diseño del juego. Esta apuesta no solo contará con una estética mejorada en las cartas, sino con varios cambios en sus reglas, que garantizan partidas más dinámicas y divertidas. La campaña será la única forma de hacerse con The Lord of the P.I.G.S, pero, hasta que ese momento llegue, conviene saber en qué consiste.

Los jugadores asumirán el papel de presidente, banquero, director corporativo y magnate energético, respectivamente, con el objetivo de alcanzar una máxima puntuación. El primero en llegar a diez puntos, ya sea proponiendo iniciativas, votándolas según los intereses propios o utilizando las habilidades de cada personaje, será el ganador.

Aunque cuenta con reglas sencillas, no resultará tan fácil ganar. ¿Quién ha dicho que mejorar la economía y la calidad de un país es una tarea sencilla? Para quienes lo vean demasiado complicado, siempre existe la opción utilizar la fortuna para ganar influencia y, ya de paso, hacerla crecer un poquito más…

lord of the PIGS

UNA PARTIDA A THE LORD OF THE P.I.G.S.

Antes de empezar, se reparte un rol a cada jugador (presidente, magnate energético, banquero o director corporativo). Cada uno cuenta con una habilidad que podrá utilizarse una vez durante la partida. Por ejemplo, el banquero intercambia su mano con la de otro oponente y el director corporativo escoge una carta de acción de su mazo de descartes para ponerla en su mano. El reparto al azar de los personajes crea partidas completamente diferentes.

Cada jugador recibe, además, el mazo de acciones correspondiente a su personaje. Robará las cinco primeras cartas para quedárselas en la mano. Tras formar el mazo de eventos y elegir al primer jugador, comienza la partida. En ella, se seguirá una misma secuencia de turno, formada por cuatro fases (las tres primeras no se llevarán a cabo durante el primer turno).

La Fase de Mantenimiento sirve para designar a un nuevo primer jugador y para descartar el evento activo en ese turno y sustituirlo por uno nuevo. Además, cada jugador robará una nueva carta de acción de su mazo. En la segunda, denominada Fase de Votación, cada jugador decidirá si quiere votar o no una de las acciones propuestas. Si decide hacerlo, colocará una carta de su mano, boca abajo, sobre la acción escogida.

La Fase de Activación se conforma como una de las más completas del juego. Como su propio nombre indica, en ella se activan las acciones que cumplan con los votos necesarios (en cada carta se indica cuántos votos son necesarios para activarse). Todos los jugadores que tengan, con su activación, un voto como mínimo, robarán una nueva carta de acción de su mano. A continuación, se cuentan las puntuaciones.

En las cartas de acción, se indica qué personajes aumentan su puntuación (y cuánto) y cuáles se restan puntos. Si un personaje llega a 10 puntos, la partida finalizará, convirtiéndose en el ganador de la partida (todos empiezan con cero). Por el contrario, si la Estabilidad Social llega al valor cero (comienza la partida con cinco), ganará el personaje con menor puntuación.

En esta misma fase se comprobará si se cumplen las condiciones para el final de la partida. En caso de que ninguno haya ganado, se sigue con la cuarta fase. En la Fase de Proposición cada jugador decide si quiere proponer una acción de su mano, hasta tener un máximo de dos. Éstas permanecerán en la mesa hasta que se activen. A continuación, comienza una nueva ronda, con un nuevo jugador inicial y con nuevas decisiones que llevarán a pensar en la propia economía y, por supuesto, en los intereses propios.

Hay que tener en cuenta que durante su turno, un jugador puede recurrir al uso alternativo de una carta de acción de su mano para utilizarla como voto o para descartar uno, para eliminar una carta de la mano de los otros jugadores o para mirar cartas, bien sea de las manos o del propio mazo.

Ejemplo de carta de acción y de carta de evento.
Ejemplo de carta de acción y de carta de evento.

DISTINTAS FORMAS DE PUNTUACIÓN

The Lord of the P.I.G.S., creado por Jordi Rodríguez y Álvaro Lerma, cuenta con una mecánica de juego muy adictiva y rápida, lo que da lugar a distintas formas de puntuación. Es el caso de los tanteos, que sería la suma en un total de tres partidas. En el Sistema Básico con Revuelta Social, el ganador de cada partida obtendría dos puntos y el resto ninguno. En la opción Sin Revuelta Social, el ganador de cada partida recibiría tres puntos y el segundo uno.

Por su parte, en el Sistema Competitivo con Revuelta Social, solo el ganador de la partida obtendría dos puntos (al igual que en el caso anterior). Sin embargo, en la modalidad Sin Revuelta Social, cada jugador obtiene tantos puntos al final de cada partida como indique su Puntuación Final. Eso sí, el ganador obtendría tres puntos extra.

Este juego incluirá, así, formas de puntuación para todos los gustos, pensadas para añadir aún más estrategia a esta apuesta que refleja la parte más divertida de la economía. Y es que, aunque cada jugador mire por sus propios intereses, siempre podrá tener planes para desbaratar los planes de un determinado rival. Aunque claro, siempre mirando por el bien global de la economía. O, al menos, intentándolo…