Prototipo jugado: así es Dice Drivin’, una de las novedades más esperadas

Queda menos de un mes para que Dice Drivin’ comience su campaña en Kickstarter. Mientras que su editorial, Vorpalia Juegos, ultima los detalles, en Consola y Tablero ya hemos probado su prototipo. Os contamos cómo se juega, qué incluirá y si merece la pena o no apostar por él.

Dice Drivin

EL 15 DE MARZO EN KICKSTARTER

Dice Drivin’ es un juego de cartas de 2 a 4 jugadores, con partidas de 20 a 30 minutos de duración. Recomendado para mayores de ocho años, se conforma como el nuevo juego de mesa de Rodrigo González (Omertà: el poder de la mafia, Rookie Heroes y No Time For Heroes).

Sus ilustraciones llegan de la mano de Ramses Bosque, conocido por sus trabajos en Sexy: el juego del arte del flirteo, Guerra de Mitos, ONUS! y 2GM Tactics. Su edición corre a cargo de Vorpalia Juegos.

Tal y como os informamos hace unas semanas, Dice Drivin’ comenzará su campaña de búsqueda de financiación en Kickstarter el próximo 15 de marzo. Por el momento, se sabe que su precio será de 15 euros y que entre los extras a desbloquear encontraremos nuevos coches con opciones avanzadas, más cartas de tramo o modo en solitario.

Reparto inicial de fichas y cartas, atendiendo a la carta de bólido. PROTOTIPO.
Reparto inicial de fichas y cartas, atendiendo a la carta de bólido. PROTOTIPO.

UNA PARTIDA A DICE DRIVIN’

Antes de empezar, se reparte una carta de bólido a cada participante. En ella, se indica con cuántas fichas de neumático y de carrocería se iniciará la partida, el número de cartas de acción y los dados que se podrán lanzar en cada turno.

Las cartas que representan el tramo de salida y el tramo inicial se colocan en el centro de la mesa, con las respectivas fichas de coche de cada jugador, preparadas para comenzar la competición. En función de la duración que se quiera, se cogerán tres, cinco u ocho cartas de tramo para formar un mazo.

Dos de ellas se mezclarán con la carta de meta y se colocarán al final del mazo. Esto implica que el final de la carrera esté dominado por el factor sorpresa. El resto de componentes se sitúan al alcance de todos. En el momento en que un coche se sitúe en la última casilla del último tramo colocado, el jugador que se encuentre más alejado de la meta extraerá una nueva, haciéndola coincidir con ella en el sentido que prefiera.

La partida finalizará cuando todos los coches crucen la línea de meta, siendo el ganador quien la haya atravesado en primer lugar. Ésta se estructura en turnos, en los que llevar a cabo una acción, a elegir entre dos. La primera consiste en una tirada de avance. En ella, el jugador decide qué dados lanzar y el número (siempre atendiendo al número máximo que se muestra en su carta de bólido).

Con la segunda, aparece la posibilidad de reparar el vehículo. Pero profundicemos un poco más en cada una de estas dos opciones. Cada carta de tramo incluye símbolos necesario para avanzar y para cambiar de carril. Teniendo en cuenta que Dice Drivin’ se compone de tres dados de maniobra, tres de potencia y dos de nitro, es necesario obtener tantos símbolos de maniobra y potencia como se indiquen en la carta en cuestión.

Imaginemos que nuestro coche es de color amarillo y aún no hemos sufrido ningún daño. Tendremos cinco dados para lanzar y así avanzar hacia la meta. En el tramo en que nos encontramos, aparecen dos señales. Una señala ‘2 de Potencia’. La otra ‘1 de Maniobra’. Así pues, el coche avanzará una casilla por cada dos valores de potencia.

Podemos obtenerlos de un solo dado o recurrir a la suma de dos. Ambas opciones están permitidas. Por su parte, también avanzaremos una casilla adicional por cada resultado de nitro del dado, sin importar los requisitos. Los dados rojos son los que cuentan con este símbolo entre sus caras.

Sin embargo, son estos dos dados los que tienen más símbolos de Crash! Y sus consecuencias no son para nada positivas. Un resultado de Crash! no tendrá repercusión, pero dos implicarán la pérdida de una ficha de neumático. En caso de tener a otro coche al lado, se producirá un golpe. El jugador que ha lanzado los dados perderá dos fichas de carrocería y el otro implicado en el accidente una.

Con tres resultados, el jugador perderá un dado; con cuatro, giraremos el bólido para indicar que hemos perdido un turno; con cinco, quedaremos eliminados de la partida.

Ya hemos visto que los resultados de potencia y nitro se utilizan para avanzar y también veíamos que los tramos requerían de un determinado número de resultados de maniobra. Pues bien, éstos son utilizados para cambiar de carril, ya sea para llevar a cabo un adelantamiento o para esquivar un obstáculo.

Los adelantamientos implican maniobras especiales si se llevan a cabo por el mismo carril, con sus correspondientes tiradas de avance y tiradas de riesgo. Por su parte, la única forma de avanzar en una casilla con un obstáculo es cambiando de carril.

La segunda acción a realizar durante el turno consiste en reparar el vehículo. El jugador no podrá realizar nada más en ese turno ni en el siguiente, pero a cambio, habrá recuperado las fichas de neumático y carrocería perdidas o incluso los dados. Hay que tener en cuenta que la pérdida de todas las fichas de un tipo implica también la pérdida de un dado.

Durante la competición, también entran en juego las cartas de acción. Éstas pueden utilizarse durante cualquier momento y ofrecen distintas ventajas, como la renuncia de un turno para recuperar dados, la incorporación de símbolos adicionales a las tiradas, la copia de movimientos al rival, la recuperación de fichas o el relanzamiento de dados.

Ejemplo de partida. PROTOTIPO.
Ejemplo de partida. PROTOTIPO.

¿LE DOY MI APOYO EN KICKSTARTER?

No hay duda. Una partida a Dice Drivin’ recuerda a aquellos videojuegos clásicos, muchos de ellos provenientes de “consolas” adquiridas por cien pesetas. Nuestro coche tenía que adelantar a los vehículos rivales y cambiar de carril para no chocarse.

Sus responsables lo asemejan con títulos como Spy Hunter, Formula 1 Spirit y Road Fighter. Con los tres comparte muchas cosas, pero si hay uno al que se parezca por encima de todo es al tercero. Sobre todo en los primeros niveles, donde la naturaleza, observada a través de una vista cenital, sirve de complemento al circuito.

Es por ello que este juego de cartas despertará la nostalgia de todos aquéllos jugadores, tanto por su estética retro como por su jugabilidad. Es ese diseño, de la mano de Ramses Bosque, uno de sus principales atractivos. Sencillo, pero atractivo.

Pasemos a sus reglas. Ésas son fáciles de entender y de recordar, puesto que sus turnos sólo permiten realizar una acción, a elegir entre dos. Ya hemos visto como el primer objetivo es avanzar para llegar a la meta en primer lugar. Teniendo en cuenta que estamos ante un juego de dados, lo lógico sería pensar que, cuantos mejores resultados nos proporcione el azar, en mejor posición terminaremos la partida.

Esto es cierto, pero hay otros elementos a tener en cuenta. Desde el inicio del juego, en el que nuestro coche tendrá características diferentes a los de los rivales, es preciso ir pensando en una buena estrategia. Tal vez tengamos un coche aparentemente irrompible, en el que resulte muy difícil perder dados. Pero, a cambio, sólo dispondremos de dos cartas de acción.

Ya metidos en la partida, nos encontramos con el dilema de los dados, tanto en su número como en su tipo. Puedo lanzar todos los que mi coche me permita, pero quizás obtenga más resultados Crash! de la cuenta, con sus consecuencias nefastas. O puedo optar por no lanzar ninguno de nitro, y avanzar lento, pero casi seguro. Ver como el rival pasa de largo aumenta la rabia y se convierte en un momento en el que es muy difícil renunciar al riesgo.

Los adelantamientos y las tiradas de riesgo también combinan el factor suerte con un buen plan. Y eso por no hablar de las acciones, a las que es mejor recurrir en momentos críticos. Por su parte, un choque a tiempo puede hacer perder la última ficha de carrocería a ese coche rosa y, con ella, un dado. Aunque, a cambio, yo tenga que hacer frente a las consecuencias del golpe.

El azar, la estrategia y el alto valor competitivo se combinan con el factor sorpresa. Cada tramo de circuito se irá desvelando cuando se termine el anterior, por lo que no sabemos a qué tendremos que enfrentarnos. Porque no es lo mismo una recta que una curva. Lo mismo ocurre con esa carta de meta, que puede aparecer demasiado pronto o demasiado tarde. Y quizás, cuando quede colocada, ya no haya demasiado tiempo para solucionar errores.

Con todo ello, ¿apoyo este juego cuando empiece su campaña en Kickstarter? Tras jugar y rejugar su prototipo, podemos decir que es una apuesta entretenida, divertida, emocionante y en la que es complicado no ponerse de los nervios. Su sencillez permite que todo tipo de participantes de casi todas las edades puedan disfrutarlo, aunque no estén acostumbrados a los juegos de mesa.

Mientras tanto, los detalles más complejos con los que cuenta servirían para atraer a jugadores más experimentados. Aquéllos que piensen comprarlo, tienen que tener en cuenta que las imágenes mostradas pertenecen al prototipo, por lo que la calidad de los componentes mejorará (incluyendo la de los dados).

Otro de sus atractivos pasa por la modalidad campeonato, en la que disputar varias partidas. Ya podemos decir que Dice Drivin’ es rápido y adictivo, por lo que es más que recomendable optar por este modo, en el que se irán sumando puntos en función de las posiciones.

Sin embargo, esta sencillez quizás pueda echar para atrás a quienes buscan un juego más complejo. Aunque la estrategia está muy presente no hay que olvidar que el azar también lo está. Los jugadores que huyen de este elemento, no encontrarán demasiadas razones para jugarlo.

Respecto a aquéllos que nunca disfrutaron de los clásicos de conducción ni son muy aficionados al tema, tal vez a priori no les llame demasiado la atención. Así pues, Dice Drivin’ es un juego con muchas horas de trabajo y muy testeado, algo que se nota en el resultado. No hay que olvidar que su precio será de 15 euros (20 en tiendas) y que los extras prometidos podrían ampliar aún más la experiencia de juego.

Los dados, principales protagonistas del juego. PROTOTIPO.
Los dados, principales protagonistas del juego. PROTOTIPO.

COMPONENTES DE DICE DRIVIN’

  • 11 Cartas de Tramo
  • 16 Cartas de Acción
  • 4 Cartas de Bólido
  • 40 Fichas
  • 8 Dados Personalizados
  • Instrucciones en Castellano e Inglés