Hace unos días, supimos que Arrakis Games estaba a punto de lanzar una nueva línea de juegos de pequeño tamaño. La iniciarían Tanbo, Caramelos, Arañas y Leopardos y Room Share. Nos centramos en este último, que llegará junto a los otros dos este mismo año, sin fechas por ahora.
LOS APARTAMENTOS EN ROOM SHARE
Room Share tendrá edición en castellano a lo largo de este 2026, de la mano de Arrakis. Se publicará en caja pequeña, con un precio de 15 euros. Es una creación de Kamoto y Mr.Kou, ilustrada por Takahara Yuka.
Podrá disfrutarse entre 2 y 4 participantes, en competiciones de 20 a 30 minutos, desde los 10 años. Sin embargo, tal y como explicó la editorial en su paso por Análisis Parálisis, se recomienda a 4 jugadores. El caos crece conforme aumenta el número de personas.
Se basa en la vida misma: la necesidad de compartir piso para sobrevivir. A nadie le hace gracia, pero en los tiempos en los que estamos, parece que no queda otra…
El primer paso será crear el escenario mediante las cartas de apartamento. Ocuparán un espacio de 5×4. Cada jugador escoge un color para recibir sus meeples de inquilino. El turno es tan sencillo como bajar una carta de la mano.
Podremos tener cartas de llave y cartas de evento. Veamos primero las de llave. Jugar una carta de llave implica colocar uno de nuestros inquilinos en un apartamento que tenga un inquilino del mismo color que la llave. Así, si la llave es roja, situaremos a nuestro inquilino en un apartamento que ya cuente con uno rojo.

Cada apartamento tiene espacio para cuatro inquilinos. Sin embargo, sólo se puntuarán con tres. En el momento en el que entre un cuarto inquilino, se produce un desahucio y todos se marcharán. Cada inquilino del apartamento deberá moverse a uno adyacente, atendiendo a la dirección de la flecha en la que se encuentre.
Quien haya provocado el desahucio decide qué posición ocupa cada inquilino dentro del apartamento que le toca. Esto puede provocar reacciones en cadena en los apartamentos que pasen a tener cuatro inquilinos.
En relación a las cartas de evento, tienen efectos diversos. Se utilizan como llaves de cualquier color, propician intercambios o causan desahucios para todos, entre otros efectos.
La partida terminará en el momento en el que alguien tenga a todos sus inquilinos colocados. Será momento de contar los puntos, teniendo en cuenta que sólo otorgarán puntos los apartamentos que tengan, exactamente, tres inquilinos. ¿Y cómo se puntúa? Multiplicaremos el valor del apartamento por el número de inquilinos que tengamos en él.
No todos los apartamentos son igual de valiosos. Los amarillos otorgan un punto; los rojos, dos. Por su parte, los apartamentos con fantasmas restan dos puntos, de ahí que debamos evitarlos. Gana el participante con la mayor cantidad de puntos. Existe una regla especial que permite introducir la suite real.
Arrakis adelanta que estamos ante un juego japonés repleto de interacción entre jugadores y de combos en el que intentar controlar el azar. Habrá que cooperar, si queremos que determinados apartamentos puntúen, pero sin olvidarnos de que estamos ante un título competitivo en el que conviene empujar a los demás a los apartamentos con fantasmas o a aquéllos que creamos que no podrán puntuar. Cada decisión tomada afectará a los rivales.





