Devir presenta oficialmente Checkpoint Charlie

El que es considerado el paso fronterizo más conocido del Muro de Berlín, sirve ahora de inspiración a un juego de mesa. Chekpoint Charlie es una de las próximas novedades de Devir y aunque aún no cuenta con fecha de lanzamiento confirmada, se espera que llegue a las tiendas “muy pronto”, en palabras de la editorial. Se trata de un proyecto nacional, que pone a los jugadores en la piel de perros investigadores.

TRAS LA FIRMA CON JOSÉ ANTONIO ABASCAL…

Fue el pasado 30 de junio cuando Devir aprovechaba las redes sociales para informar del acuerdo con José Antonio Abascal para la publicación de su juego de mesa. Aunque ya se sabía que sería Checkpoint Charlie, ha sido ahora cuando la editorial ha presentado oficialmente el proyecto, continuando así con su apoyo a los autores españoles.

Esta novedad, que cuenta con ilustraciones de Joan Guardiet, se pondrá a la venta antes de que acabe el año. Es en ella donde los jugadores se convierten en investigadores K-Ninos, con la misión de encontrar al jefe de los espías. Se ambienta en medio de la Guerra Fría, con el paso fronterizo como escenario. Éste abrió el paso a la zona de control estadounidense con la soviética y fue testigo de dramáticas huidas.

En el juego, perros y gatos se convierten en detectives y espías, conformándose como los únicos protagonistas. Recomendado para mayores de 10 años, contará con partidas de 30 minutos de duración, de 3 a 5 jugadores. Cada participante recibirá una pista, que revela uno de los cinco posibles rasgos del jefe de los espías. A lo largo de la competición, irán obteniendo nuevas pistas con las que crear un esquema sobre quién es sospechoso y quién no lo es, hasta dar con una solución correcta.

Su dificultad radica en que ese jefe coincidirá con cinco pistas, pero sus ayudantes lo harán con cuatro. Ser el primero en encontrar al jefe de los espías traerá consigo una buena recompensa en forma de puntos. Acusar a sus ayudantes también reportará una pequeña cantidad. Por su parte, no desvelar la identidad de ninguno podría traducirse en puntos negativos. Quien obtenga la mayor cantidad, se convertirá en el mejor sabueso de Checkpoint Charlie.

Con ello, estamos ante un juego “ágil, divertido, de observación, deducción y agilidad mental“. Así, su mecánica de juego se basa en una minuciosa vigilancia de todos los sospechosos, en encontrar las pistas correctas y en darles forma y saber interpretarlas antes de que lo hagan los demás. Esta tarea sólo podrá llevarse a cabo con “los ojos bien abiertos”, en palabras de Devir.

Este juego de mesa estará compuesto por cartas de perros (en su papel de detectives), de gatos (sospechosos), de pistas, y del mismo guardia de seguridad del paso fronterizo. No faltarán las fichas con las que marcar las deducciones y los mismos puntos de victoria. Incluirá, además, dos variantes de juego que añadirán un extra de estrategia a la competición.