El Mapa del Pirata: narración y memorización en un reto semicooperativo

El Mapa del Pirata

Y así, queridos marineros, es como el tesoro llegó hasta la boca del tiburón. Más os vale localizar este grandioso botín. No será complicado si habéis prestado atención a toda la historia, puesto que cada detalle cuenta. Sirenas incluidas. Reseñamos El Mapa del Pirata.

 

EL REPARTO DEL BOTÍN

El Mapa del Pirata es un juego de mesa semicooperativo de 2 a 6 participantes, con retos de 20 minutos. Indicado a partir de los 8 años, lo firma Eugeni Castaño, responsable de Cargolino Valentino, Ticket To Mars, Nubes, Hungry Shark, Gizeh! y Sherlock: Suriguri.

Ilustrado por Pedro A. Alberto, estamos ante un nuevo juego de producción propia de Tranjis Games. Ya está disponible, a un precio que ronda los 18 euros, y en formato de caja mediana. Cuenta con componentes independientes del idioma e instrucciones en castellano.

Con la narración como principal protagonista, el capitán relatará una de sus grandiosas aventuras a la tripulación. Serán los marineros quienes tengan que construir el mapa, atendiendo a esa historia. Si todos los elementos son correctos, podrán repartirse el botín. De lo contrario, habrá que esperar a la siguiente ronda…

 

EL MAPA DEL PIRATA: UNA PARTIDA

Cada jugador recibe una carta de botín, oculta ante los demás. La conservará durante toda la partida. Quien viva más cerca del mar será el primero en convertirse en capitán. La ronda se estructura en tres fases.

El Mapa del Pirata cartas

1. El relato del capitán.

Los marineros se reparten las cartas de mapa de forma equitativa. El capitán roba las siete primeras cartas de historia y, en secreto, las ordena como quiera. Con ellas, tendrá que narrar una aventura en la que aparezcan todos los elementos. El tesoro estará escondido en el último de ellos.

2. El mapa del tesoro. 

Se gira el reloj de arena. Todos tendrán que construir un mapa, compuesto por cuatro cartas, donde aparezcan todos los elementos narrados. Tendrán que coincidir en número. Colocarán la cruz de madera en el lugar en el que se encuentre el tesoro (el último elemento narrado).

El capitán revela las cartas de historia para comprobar que están todos los elementos en la cantidad exacta. De ser así, se pasa a la siguiente fase. Si se ha acabado el tiempo o si ha habido algún fallo, nadie obtiene el botín. Se escoge a un nuevo capitán y se inicia una nueva ronda.

3. El reparto del botín.

El jugador a la izquierda del capitán elige una de las cartas de historia para añadirla a su botín, boca abajo, atendiendo al valor de su carta oculta. Los demás hacen lo mismo, incluyendo al capitán, que será el último en escoger. Las cartas de historia restantes se barajan con todas las demás y comienza una nueva ronda, con otro capitán.

Eugeni Castaño

Fin de la partida.

Se repite la misma mecánica hasta que todos hayan ejercido de capitán una o dos veces, en base al número de jugadores. Se desvelan las cartas de botín para saber cuántos puntos se obtienen por cada tesoro reunido.

De forma simultánea, todo señalan al que creen que ha sido el mejor narrador. Éste recibe cuatro puntos. Por último, se cuentan las calaveras de los tesoros reunidos. El que tenga la mayor cantidad, convierte su puntuación final en cero. El vencedor será quien haya reunido más puntos.

 

EL MAPA DEL PIRATA: CONCLUSIONES

¿De verdad he hecho el esfuerzo de contar toda esta historia para que sólo recordéis lo que os interesa? Para empezar, no he sufrido las consecuencias de dos volcanes, sino de uno. ¿O acaso no veis que aún conservo una mano? Por otro lado, sólo veo una sirena. ¿Cómo habéis podido olvidaros de Lira, mi gran amor?

Habéis recordado que el tesoro estaba en la boca del tiburón, pero ya no importa. Jamás lo encontraremos con esta recreación tan pésima. Es momento de hacer recuento de todo lo que hemos conseguido. Individualmente, por supuesto. Esta vez, no me puedo quejar. Tengo muchísimas perlas y monedas.

Como era de esperar, he sido el mejor capitán. Mis historias han causado asombro o, quizás, mi capacidad para intimidar al resto ha dado sus frutos. Sea lo que sea, obtengo mi recompensa adicional. Pasamos al recuento de calaveras y, para mi desgracia, soy yo quien tiene más.

El Mapa del Pirata Tranjis

Dicen que he sido demasiado avaricioso, así que me quedo fuera. No lo veo así. Los demás han sido unos miedicas y las consecuencias de su cobardía las sufro yo. Aquí termina mi aventura, con los bolsillos vacíos. Una vez más.

El Mapa del Pirata se define como un juego de mesa familiar, ambientado en una temática que sigue funcionando a las mil maravillas. Recurre a los piratas, a los monstruos marinos y a los tesoros, envueltos bajo la narración y la memorización. Se adornan con toques estratégicos y con unas pinceladas de riesgo.

Eugeni Castaño, su autor, vuelve a no repetir mecánicas en su nueva propuesta. En esta ocasión, recurre a un reto semicooperativo. Dependemos de los demás a la hora de lograr una buena puntuación, mientras competimos por la victoria individual. No hay traiciones, muy habituales en el género, sino acciones basadas en el interés propio (oculto).

Por su parte, no es el primer juego semicooperativo de Tranjis Games. La editorial lanzó Cerbero hace unos meses, en forma de combinación entre competición y cooperación. Si bien ambos comparten esencia, no tienen nada que ver el uno con el otro.

Es en el nuevo donde las historias se convierten en las grandes protagonistas, sin alejar a quienes consideran que la imaginación no es lo suyo. Se debe a que el narrador contará siempre con siete cartas como guía. Las ordenará como prefiera antes de dar forma a su relato.

Tranjis Games

Todas ellas cuentan con los suficientes elementos como para consolidar una buena base. A partir de ahí, podremos adornarlo como queramos. Es habitual que en las primeras historias nos limitemos a enumerar los elementos sin demasiada gracia. Conforme nos introduzcamos en este mundo, comprobaremos como la fluidez gana terreno.

Saber que el mejor narrador será recompensado con cuatro puntos es el mejor aliciente para dar vida a una historia de enormes ballenas, tortugas con rostro de asesinas y sonrientes esqueletos. El sistema de juego ya nos otorga la guía, por lo que sólo tendremos que dar forma.

Una vez finalizada su historia, el capitán tendrá que confiar en su equipo. No podrá dar pistas, aunque la rabia empiece a aparecer al comprobar como se están dejando cosas del relato. Los marineros cooperarán para recrear el mapa con el número exacto de elementos. Es decir, si aparecía una tortuga, no podrá haber dos.

La memorización entra en escena, apoyándose en la atención que hayamos prestado a la historia. Por suerte o por desgracia, si uno no recuerda un detalle, tal vez otro lo haga. O, quizás, unos comiencen a equivocar a otros. Los nervios y la presión serán enormes, puesto que el gran enemigo está presente: el tiempo.

La arena del reloj irá consumiéndose en esta formación del puzle y entre debates. Si bien es uno de los responsables de los fallos más tontos, no debemos dejar de echarle un ojo de vez en cuando. Si se acaba el tiempo antes de construir el rompecabezas, todo estará perdido. Tal vez, alguien que lleve muy bien sus cuentas, se alegre de este fracaso. ¿Intencionado?

juegos de mesa semicooperativos

A la hora de comprobar el resultado, es importante que no surjan los reproches. Fruto de esos nervios o de lo adornada que estuviera la historia, hemos podido cometer algún que otro fallo. Si todo ha salido bien, es momento de escoger una carta para la puntuación final.

Lo habitual es quedarse con aquélla que más puntos nos vaya a otorgar, en base a nuestra carta oculta de botín. Habrá quienes pongan en práctica la observación para quedarse con la mejor carta para el rival. En cuanto a planes, no hay nada escrito.

No sólo será importante recordar los elementos de la historia, sino qué cartas se han llevado los demás. O, al menos, cuantos símbolos de calaveras hay entre sus tesoros. El que tenga más, no puntuará, por muy bien que haya hecho todo.

Así, es preciso valorar si merece o no la pena llevarse un tesoro con una calavera. ¿El de mi derecha no tiene ya dos? ¿Y el de mi izquierda? Un pequeño error de cálculo puede traducirse en la más grande de las desgracias. Es importante señalar que los tesoros con calaveras son los más valioso, ya que cuentan con tres piezas, en lugar de dos. De ahí que tienten tanto.

Arriesgar o ir a lo seguro son dos planes perfectamente válidos, que dependerán de la forma de jugar de los compañeros. Con ello, de una partida a otra podremos cambiar de estrategia. El resultado es un juego rejugable, con numerosas posibilidades.

juegos de mesa piratas

Se completa con una simplificación de reglas, para los más pequeños de la casa. En ella, hay un botín común para todos y el capitán recibe seis cartas de historia, a colocar visibles. Podemos ampliar el tiempo, mientras que no existe maldición por calaveras.

El Mapa del Pirata cuenta con el modo Dramático, con sus correspondientes cartas. Se reparte una a cada jugador, para desvelarla cuando se conviertan en capitanes. Se trata de peculiares personajes que añaden un efecto a la narración.

Tendremos que contar la historia haciendo uso de una vocal, con un lápiz entre los dientes, con la nariz tapada o sólo con gestos. La dificultad no sólo se aumentará para el narrador, sino para los demás. ¿Qué significa ese sonido? ¿Ha dicho botella o ballena?

Una vez probada esta variante, llegará a convertirse en la modalidad por excelencia. Las risas aumentarán, y mucho, de ahí que ya nadie quiera volver a las narraciones “normales”. De hecho, si pensamos disfrutarlo en las reuniones navideñas, es recomendable apostar por las peculiaridades de estos personajes.

El Mapa del Pirata puede disfrutarse tanto con niños como con adultos. Los primeros, además de divertirse, se beneficiarán de todo lo que el juego les aporta. Potenciarán la imaginación, a la par que mejoraran la comunicación y la forma de expresarse.

Harán uso de la atención, la observación, la concentración y la memorización. Practicarán en la identificación de formas y razonarán entre ellos. Su simplificación de reglas será una buena excusa para introducir a los más pequeños en la estructura. Llegado el momento, no tendrán problemas en enfrentarse al reto completo.

juegos de mesa piratas

Respecto a los adultos, éstos también disfrutarán adentrándose en el mundo de piratas. Volverán a revivir la magia de los clásicos cuentos de sus infancias y montarán puzles. No es tan sencillo como parece, puesto que colocar una pieza aumentará el número de elementos posibles. Es un desafío en sí mismo, que requiere de una perfecta coordinación.

Jugarlo con grandes grupos no aumentará los tiempos muertos, al no existir los turnos clásicos. Por eso, estamos ante un juego que puede utilizarse con hasta seis personas, sin que se pierda la emoción. Sin embargo, a dos, la cosa cambia.

Aparecen algunas variaciones, entre las que están la eliminación de los puntos al mejor narrador y la penalización de las calaveras. La segunda es una de las responsables de dar un sentido a la recolección de tesoros, de ahí que los duelos no tengan tanta gracia. El riesgo habrá desaparecido y también el esfuerzo de los narradores.

El Mapa del Pirata no pasará desapercibido en las mesas, gracias a esa correcta combinación entre mecánicas, traducida en diversión en esta puro. No olvidemos que debe ser el objetivo principal de cualquier juego de mesa, por muchos elementos que quieran adornarlo.

Se presenta con un práctico reloj de arena, con unas cartas resistentes (en dos tamaños) y con un original marcador de cruz de madera. Las ilustraciones recuerdan a los clásicos dibujos realizados a mano, tomando vida propia. Reflejan lo esencial de una manera atractiva y clara.

 

COMPONENTES DE JUEGO

  • 42 Cartas de Historia
  • 7 Cartas de Interpretación
  • 6 Cartas de Botín
  • 24 Piezas de Mapa
  • Cruz Roja de Madera
  • Reloj de Arena
  • Instrucciones (castellano)