Hanamikoji, riesgo y sacrificio en un nuevo juego para dos

Hanamikoji

Un par de instrumentos musicales, una tetera y flores. Muchas flores. No me ha costado demasiado trabajo prepararme para la misión. Camino despacio, aunque con convicción, por mi calle predilecta. Y ahí están, tan elegantes como siempre.

He llamado su atención. No podía ser de otra forma, con los objetos que he traído conmigo. La perfección no tarda en convertirse en el desastre. Parece que hay alguien más con el mismo plan. Reseñamos Hanamikoji, ya disponible en castellano.

 

EL FAVOR DE ILUSTRES GEISHAS

Hanamikoji es un juego de cartas para 2 participantes, con competiciones de 15 minutos, indicadas a partir de los 7 años. Lo firma Kota Nakayama, con ilustraciones de Maisherly Chan.

Su edición en castellano acaba de unirse al catálogo de 2Tomatoes, a un precio de 18,95 euros. La editorial acompaña su lanzamiento con el de Shadows in Kyoto, título independiente con el que comparte universo y formato, pero con reglas distintas.

En esta ocasión, nos trasladamos a la calle de geishas más famosa de la antigua capital. El objetivo es obtener el favor de estas maestras del entretenimiento, recurriendo a sus objetos favoritos. Se crea un duelo marcado por la interacción y por la estrategia.

 

HANAMIKOJI: UNA PARTIDA

El primer paso es colocar, en orden ascendente, las siete cartas de geisha. Al incluirse cartas promocionales, seleccionamos una versión u otra. En el centro de cada una se deja un marcador de favor.

Tras barajar las cartas de objetos, cada jugador recibe sus cuatro marcadores de acción, por su lado principal. Comienza la partida. Cada ronda consta de cuatro fases, a realizar en orden.

Hanamikoji 2Tomatoes

1. Reparto.

Se retira una carta, al azar, del mazo de objetos. Cada jugador recibe seis para conformar su mano.

2. Acciones. 

El jugador inicial roba una carta de objeto del mazo y lleva a cabo una acción, girando su correspondiente marcador. No podrá volver a realizarla en esa ronda. A continuación, el rival hace lo propio. Se repite la misma mecánica hasta que ambos hayan ejecutado sus cuatro acciones, girando sus marcadores.

El marcador de secreto permite guardar un objeto boca abajo, para revelarse en la siguiente fase. El de descarte oculta dos cartas boca abajo, que no serán puntuadas.

El regalo nos lleva a escoger tres objetos para que el rival seleccione uno. Ambos jugadores colocan las cartas en su zona de juego, debajo de la geisha a la que correspondan (coinciden en número y color).

Por último, la acción de competir implica seleccionar cuatro cartas de la mano, para dividirlas en dos grupos. El contrario escogerá uno. Los dos jugadores colocarán sus dos cartas en su zona.

Hanamikoji reseña

3. Puntuación.

Se revela la carta debajo del marcador de secreto y se entrega a su correspondiente geisha. De una en una, se compara el número de objetos entregado por parte de los dos jugadores.

Se mueve el marcador de favor hacia el jugador que más haya aportado en cada una. En caso de empate, se queda donde está.

Si alguno de los jugadores consigue el favor de cuatro geishas (cuatro marcadores de favor en su lado), gana la partida. También, si suma once puntos de encanto, provenientes de las geishas de las que ha obtenido el favor. Si no se cumple ninguna condición, se pasa a la siguiente fase.

4. Renovación.

Se recogen todos los objetos y se barajan, junto al descartado al principio de la ronda. Los marcadores de acción vuelven a estar activos, mientras que los de favor se quedan donde están. El siguiente se convierte en el participante inicial.

 

HANAMIKOJI: CONCLUSIONES

Compartir para quedarse lo mejor. Este lema es el que mejor resume el espíritu de Hanamikoji, por poco sentido que tenga. ¿Me estás diciendo que tengo que enseñarle a ese inútil mis instrumentos, mi tetera y mis flores para que se quede parte del botín? Parece que sí.

Ésta es la única forma de poder mostrarle los objetos a las geishas, así que acepto las reglas. Eso sí, tengo que elaborar planes astutos. De ésos que le sirvan en bandeja su derrota.

Hanamikoji juego de mesa

Por ahora, la cosa no va mal. Ya tengo la atención de un par de geishas y creo que podré atraer a las más reticentes. Un momento, ¿me estás ofreciendo todas esas flores? Las recojo a toda velocidad para evitar arrepentimientos de última hora.

No los ha habido, puesto que esta jugada no ha sido consecuencia de un despiste. Tengo el favor de la geisha de las flores, la mejor de todas, pero he perdido la oportunidad de atraer a otras cuantas. He sido yo quien ha cavado su propia tumba. Tengo que ver como se alejan todos juntos. Y duele.

Para cerrar el año, 2Tomatoes apuesta por una línea de juegos exclusiva para dos jugadores. Hanamikoji y Shadows in Kyoto, dos de los juegos más esperados del momento, ya son una realidad.

Las expectativas eran altas, pero se han superado por completo. Son dos duelos con una clara relación temática. Cuentan con mecánicas muy distintas, por lo que ambos son compatibles en una misma estantería.

En lo que respecta al título que nos ocupa, encontramos grandes dosis estratégicas y el azar necesario para garantizar la rejugabilidad infinita. Con una esencia que recuerda mucho a Exploradores, de Reiner Knizia, elaboraremos planes sin perder de vista las intenciones del contrario.

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Parte de unas reglas muy sencillas, con rondas estructuradas. Así, repartiremos cartas para después realizar acciones. Tras comparar puntuaciones, y comprobar si alguien ha obtenido la victoria, vuelven a repetirse los mismos pasos. Y así hasta ¿el infinito?

Las partidas con principiantes no suelen durar demasiado (sobre todo si uno de ellos lo es). Cuando son dos expertos quienes se enfrentan, y al poco de conocer su mecánica, se plantearán una duda existencial. ¿Las partidas no duran una eternidad?

Es posible que así sea, si la concentración y la atención jamás fallan. Por suerte o por desgracia, llegará ese momento en el que uno de los dos cometa un error. Un fallo que, por pequeño que sea, se aproveche para aproximarse a la victoria. Ese momento llega, aunque a priori pueda parecer imposible.

No es para menos, ya que Hanamokoji exige tenerlo todo controlado. En cada ronda realizaremos las mismas acciones. Al no tener las mismas cartas en la mano, fruto del azar, las ejecutaremos en orden diferente. Y es aquí donde una estrategia válida en una no lo es en la siguiente.

Existen muchos planes a seguir. Podemos tratar de obtener el favor de las geishas con puntos de encanto más altos. De conseguirlo, las condiciones de victoria se cumplirán pronto. Como es natural, es común que ambos hayan pensado en lo mismo, por lo que quizás no dé resultado.

¿Y si dejamos las más valiosas al rival y nos centramos en las “menos populares”? Aunque con ellas nos resultará complicado alcanzar los once puntos, tal vez lleguemos a obtener el favor de cuatro. Nunca está de más probar.

A falta de estrategias infalibles, como todo buen juego, será la forma de jugar del oponente la que nos guíe por el camino a seguir. Jugaremos a tender pequeñas trampas. A esquivar las suyas. “Atacaremos” a sus geishas. “Defenderemos” a las nuestras.

Cada acción en Hanamikoji será un verdadero quebradero de cabeza, puesto que todo se basa en el sacrificio propio. Así, guardarse una carta para el final implica renunciar a otras. Descartar dos sirve para que nadie las tenga. Ni siquiera nosotros mismos.

Todas las acciones son obligatorias, por muy mal que parezcan venir al momento. Las dos restantes son sufrimiento puro, puesto que estaremos entregando tesoros al rival. La combinación que escojamos puede ser decisiva, por lo que conviene analizar antes la situación y las cartas de la mano (si nos quedan).

Una de las tácticas más frecuentes, en lo que respecta a la formación de dos grupos de cartas, es crearlos idénticos. De esta manera, no habrá dilemas que valgan. Sin embargo, no siempre funciona. Querer ir más allá es una de las claves del éxito. Renunciar a bastante para ganar mucho.

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Al igual que es complicado determinar qué cartas regalaremos al otro, también es difícil saber cuál es la mejor carta (o cartas) para quedarse. Nuevamente, será necesario un nuevo análisis del escenario, de las cartas de la mano y de las acciones que aún nos quedan. Una mirada hacia el futuro, con sus posibilidades, tampoco sobra.

Hanamikoji bebe del riesgo constante. De la deducción. Ofrece pinceladas de engaño. Por tanto, aunque pueda jugarse sin problemas con principiantes, serán los amantes de la estrategia y de los sucios planes quienes más lo disfruten. O, quizás, los primeros acaben convertidos en auténticos estrategas.

Se sorprenderán por un sistema que se nivela solo. Robando sólo una carta antes de cada acción, tendremos un número distinto de cartas en la mano. Dependerá de las acciones que ya hayamos realizado, por lo que las posibilidades se irán adaptando de una manera inteligente a las opciones que nos quedan.

Esta novedad engancha, incluso aunque las partidas duren una decena de rondas. Aunque los finales imprevisibles son una de sus señas de identidad, se ofrece una solución a quienes huyen de los títulos cuyo final depende de un pequeño despiste.

En el manual, se propone jugar durante tres rondas. Será al final de la última cuando se hará recuento de puntos de encanto si nadie ha cumplido con ninguna de las condiciones. El que más tenga, se convierte en el ganador, al margen de que sea justo o no. Es una variante con la que evitar bloqueos y que permite organizar pequeños torneos.

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Las geishas se definen como maestras del entretenimiento, lo que queda más que demostrado en este duelo. La intensidad, los nervios, la presión y ese maravilloso riesgo, con sus consecuencias, lo convierten en uno de los mejores juegos para dos del momento.

Hanamikoji se acompaña de una preparación muy rápida de las partidas y de unos componentes con una cuidada estética. Se completa con cuatro cartas de geisha promocionales, incluidas en la propia caja. No aportan cambios en cuanto a reglas, pero sirven para darle un toque diferente a los encuentros.

Las chicas cuentan con aspectos distintos, celebrando Halloween o la Navidad. Estas variantes temáticas son de agradecer, ya que contribuyen a querer jugarlo para ambientar las fiestas. Al fin y al cabo, no todos los juegos de mesa pueden presumir de contar con elementos navideños en su interior.

 

COMPONENTES DE JUEGO

  • 7 Cartas de Geisha
  • 4 Cartas de Geisha Promocionales
  • 21 Cartas de Objeto
  • 8 Marcadores de Acción
  • 7 Marcadores de Favor
  • Instrucciones (castellano)