paysafecard, ¿es válido en los videojuegos?

Roblox

Aunque no ha desaparecido, la práctica de acudir a la tienda de videojuegos a por la última novedad ha perdido peso. Son muchos los jugadores que compran desde casa, ya sea aprovechando distintas ofertas en línea o por mera comodidad. Ahora bien, ¿esta práctica es segura?

Introducir la tarjeta de crédito no resulta del agrado de muchos. ¿Estaré realmente en una tienda segura? ¿Y si existe un pequeño fallo de seguridad? El hecho de querer dormir tranquilos por las noches ha permitido que formas de pago como paysafecard sean cada día más populares. Incluido en el mundo de los videojuegos.

 

LA UTILIDAD DE PAYSAFECARD

Lo primero que debemos saber es que paysafecard es una forma de pago válida para distintas tiendas digitales. Los casinos que aceptan paysafecard también crecen por momentos. Es una forma de aportar confianza a los clientes, quienes podrán olvidarse de las preocupaciones a la hora de apostar.

Su funcionamiento es sencillo, independientemente de la plataforma en la cual la utilicemos. Basta con comprar un código de prepago (similar a la clásica recarga de saldo de los teléfonos móviles) para, después, introducirlo en la tienda en la que veamos el símbolo de paysafecard.

Ese código de prepago está disponible en más lugares de los que pensamos. De hecho, lo encontramos en hipermercados, tiendas de electrónica, grandes almacenes, gasolineras, estancos y tiendas de videojuegos y ordenadores. Deberá validarse en caja, como ocurre con este tipo de tarjetas.

Es una forma de pagar en línea sin necesidad de introducir ni un solo dato personal. La rapidez y la sencillez son las fieles compañeras de la seguridad, puesto que no tener que escribir el número de la cuenta bancaria o de la tarjeta de crédito ya agiliza los trámites.

Rammus League of Legends

El pago en los videojuegos

Los amantes de los videojuegos en formato digital están de enhorabuena: paysafecard está presente en la mayoría de las plataformas. Esto incluye a las dos tiendas de juegos de PC por excelencia, Steam y Epic Games Store.

Tomando como ejemplo la segunda, seleccionamos el título que queramos adquirir y la opción de ‘obtener’. Aparecerán distintas opciones de pago. Elegimos una y completamos la compra.

Si bien hemos visto que es una forma segura y rápida, cuenta con una desventaja que no podemos pasar por alto. Se trata de la llamada tarifa del procesador de pago, por la que veremos aumentado el precio del juego al recurrir a paysafecard. Concretamente, en Epic se sitúa en el 6,75%.

Para que nos hagamos una idea, en un juego de 30 euros, tendremos que pagar unos 2 euros más. ¿Merece la pena? Ya es cuestión de una valoración individual. De si estamos dispuestos a pagar un poco más para no introducir nuestros datos y que la compra no deje huella en la tarjeta. Puede ser una cantidad insignificante para compras esporádicas, pero bastante alta si realizamos adquisiciones frecuentes.

El uso no se limita a ordenadores. Podemos recurrir a esta forma de pago en dispositivos Android. Google Play es compatible con paysafecard. Seleccionamos nuestro juego y la opción ‘añadir paysafecard’. Seremos redirigidos para verificar la cuenta.

La primera vez, tardaremos más tiempo del habitual. En las siguientes, ya no será necesario introducir los datos de inicio de sesión. Nuevamente, será el usuario quien considere si merece la pena invertir ese tiempo en la vinculación.

En lo que respecta a consolas, también permite hacernos con los juegos para PlayStation y Xbox. No sólo con los que ya están en catálogo, sino con próximas novedades, optando por la reserva.

No nos olvidamos de su compatibilidad con juegos específicos de la talla de League of Legends, Runes Magic o Roblox. Recordamos que, aunque un juego sea gratuito, no siempre está exento de pagos. Llegan mediante los cosméticos para nuestros personajes o las mejoras de la experiencia.

Con todo ello, comprobamos como ya está muy presente en los videojuegos. No le falta la seguridad que promete, ni la comodidad, pero todavía debe mejorar en aspectos como la reducción de las tasas o la vinculación.