Aïllats, exploración y batallas tradicionales entre interacción máxima

Aïllats

Si la cosa va de salvar vuestras queridas islas, ¿cómo es que no os unís? Ya os habéis enterado de que queremos acabar con vuestro ecosistema. Arrasarlo todo. No es nada personal, simplemente amamos la oscuridad. El mal. Estamos cómodos entre las ruinas y la destrucción.

Nos llaman almas fantasmagóricas. Me gusta bastante el nombre. Por aquí sí que hemos decidido actuar juntos: da igual quién elimine a quién. Parece que entre héroes todo funciona de forma distinta. Queréis frenarnos los pies y derrotarnos, por supuesto, pero no nos engañáis. Lo que de verdad os importa es la fama. La gloria. Os morís por ser el salvador de Balears. Si las islas sobreviven, pero es el de al lado el que nos ha derrotado, se os quedará un sabor amargo. Reseñamos Aïllats: El joc de les Balears.

 

AÏLLATS EN VERKAMI

Aïllats: El joc de les Balears es un juego de mesa de 2 a 4 participantes, indicado desde los 8 años, con competiciones de 35 minutos de duración. Estamos ante una creación de Toni Perelló, ilustrada por Roberto Campillo. La distribución correrá a cargo de Enpeudejoc Edicions.

Para convertirse en realidad, está inmerso en una campaña de búsqueda de financiación en Verkami. Necesitó únicamente de 14 horas para financiarse. A punto de finalizar, casi ha duplicado su objetivo inicial, marcado en 3.500 euros. Significa que llegará a las mesas en septiembre de este año.

Aïllats

Su precio durante la campaña es de 25 euros. La recompensa consta del juego y de los gastos a Península y Balears. Incrementando esta cantidad, podemos sumar un siurell (figurita de barro con silbato) y copias adicionales. Respecto a los extras, se han desbloqueado una carta promocional, exclusiva para mecenas, y fichas más gruesas.

Acompañamos ese final de campaña con una reseña a partir de su prototipo. Encontramos un juego de tablero en el que la oscuridad amenaza con destruir Balears, mediante almas fantasmagóricas. A lo largo de la partida, cada héroe reclutará a su propio ejército y luchará contra distintos monstruos. También, contra los otros héroes…

Al fin y al cabo, sólo uno se hará con la victoria. Será para el primero en reunir los cuatros trozos que conforman el pergamino mágico. Habrá defendido un valioso patrimonio, restableciendo la paz. Se presenta con reglas y textos de cartas en castellano y catalán.

 

AÏLLATS: UNA PARTIDA

El número de jugadores determinará las cartas a utilizar. Las separamos por tipos. Las de Aïllats ocupan sus espacios en el tablero. Cada participante recibe cinco cartas de isla para la mano, un meeple y las tres fichas de acción de su color. También, una sexta carta de isla. Ésta pasa a su zona de juego, bocarriba.

Las fichas de isla se dejan en sus casillas del tablero, bocabajo. Cada meeple ocupará un espacio, perteneciente a una de las islas que aparezcan en su tropa (carta revelada en su zona de juego). Volteamos las fichas correspondientes y dejamos el dado al alcance de todos. Empezamos la partida.

El turno de cada jugador consta de cinco fases, a realizar en orden. Tras completarlas, le toca al siguiente en sentido horario.

Aïllats

1. Movimiento

Disponemos de hasta dos puntos para mover a nuestro meeple por el mapa, siguiendo las líneas. Se revelan las fichas de isla por las que pasemos.

2. Duelo

Esta fase sólo tiene lugar cuando coincidamos con otro meeple en una casilla del mapa. Ambos jugadores lanzan el dado. Al resultado, suman las espadas que muestren sus cartas de tropa. El que tenga el número total más alto gana el duelo y puede robarle al rival una carta de tropa, para añadirla a su zona, o una de Aïllats.

Un duelo se pierde automáticamente con el resultado de pifia en el dado. Se gana de forma inmediata con un golpe crítico. Si ambos obtienen una pifia o un golpe crítico, se vuelven a lanzar. Si hubiera más de un meeple en la casilla, resolveremos un duelo por cada uno.

3. Acontecimientos

Debemos resolver el acontecimiento de la ficha de isla sobre la que estemos. Nos permitirá tomar una o dos cartas de isla, para la mano, transportarnos hasta otro portal mágico (con posibilidad de duelos si llegamos hasta otros meeples) y revelar una carta de Aïllats de la isla en la que estamos. Batallaremos en la siguiente fase con este último caso.

Aïllats

4. Acciones

En caso de que no haya Aïllats descubiertos en la isla en la que estamos, podremos jugar tantas cartas de la mano como queramos o descartar todas las que consideremos oportuno. Escogemos una sola opción.

Entre las cartas de isla para jugar, aparecen los personajes y los héroes. En relación a las de personaje, podremos jugarlas para bajarlas a nuestra zona o para aprovechar su habilidad. Para bajar una como tropa, es necesario tener dos cartas relativas a la misma isla en la mano. Una la descartamos y otra la añadimos a nuestra zona. Como máximo, podremos tener cuatro tropas en la zona. Si queremos bajar una nueva, descartamos una que ya hubiera.

Al jugar el personaje como habilidad, ejecutamos su efecto y lo descartamos. Debemos tener en cuenta que esa habilidad se pierde en las cartas que establezcamos como tropa. Permite robar una tropa a un rival, para añadirla a la zona propia, modificar el resultado del dado o anular la habilidad de un oponente.

Por su parte, las cartas de héroe son más poderosas que las de personaje. Al jugarlas como tropas, no necesitaremos de otra carta de la misma isla. Así, las bajamos sin más (siempre y cuando no superemos el límite de cuatro cartas en la zona). Además, la habilidad no se pierde. De esta forma, podemos ejecutarla tanto desde la mano como desde la zona de juego. En los dos casos se descarta.

Las habilidades de los héroes se utilizan para robar una carta de Aïllats a otros jugadores, para reactivar una ficha de acción ya gastada o para bajar automáticamente dos personajes sin tener que descartar uno con la misma isla.

Aïllats

Si hay un Aïllats descubierto en esa misma isla, realizaremos una de las acciones anteriores. A continuación, pelearemos contra la carta Aïllats.

En las batallas contra Aïllats necesitamos contar con, al menos, una tropa con la isla a la que represente. Al cumplir con el requisito, peleamos. Si el número de espadas que conforman nuestras tropas es igual o superior a sus puntos de vida, ganamos. Nos quedamos con la carta de Aïllats (aportará una parte del pergamino).

¿No llegamos a igualar el número de espadas? En este caso, tiramos el dado para establecer un total (las pifias y los golpes críticos funcionan igual que en los duelos). Si igualamos o superamos sus puntos de vida, también nos quedamos con la carta. De lo contrario, perdemos tantas cartas de tropa como equivalgan a la diferencia entre puntos de vida y suma de espadas y dado. Si necesitamos descartar más, pasamos a las de la mano.

Si no cumplimos con el requisito de isla, la batalla se pierda automáticamente. Descartamos tantas cartas de tropa y de la mano como correspondan a la diferencia entre los puntos de vida de la carta de Aïllats y las espadas que tengamos entre las tropas de nuestra zona.

Aïllats

5. Fin de turno

Tomamos tantas cartas de isla como correspondan para volver a tener cinco en la mano. El turno pasa al de la izquierda. Debemos tener en cuenta que contamos con tres fichas de acción, con un solo uso por partida. La de Suerte se usa para volver a lanzar el dado; la de Dormido impide a un rival moverse en su siguiente turno; la de No a la guerra evita un duelo o una batalla.

Final de Aïllats

La partida termina en el momento en el que alguien haya completado un un pergamino mágico. Cada carta de Aïllats tiene un trozo, por lo que necesitaremos una de cada color. Ganamos la partida.

En caso de que todas las pilas de Aïllats tengan una carta visible, la competición también termina. En este caso, el vencedor será a quien le queden menos cartas para formar el pergamino.

 

AÏLLATS: CONCLUSIONES

Lo que yo decía, no os ayudáis en absoluto ni aunque vuestro hogar esté en juego. Cuando creía que ya nada podría sorprenderme, ahí estabas tú, plantándole cara al de tu izquierda. No os contentáis con luchar contra nosotros, sino que encima peleáis entre vosotros. Panda de inútiles.

A este duelo le ha seguido otro. Y otro. Y otro. ¿Pero esto qué es? Os habéis aficionado a las batallas con espadas. A robaros a los miembros de vuestros ejércitos, sin importar que empiecen a pender de un hilo. ¿Sois conscientes de la de tiempo que estáis perdiendo? Y todo por un mísero Cremadillo y unas Orelletes. De acuerdo, lo segundo lo entiendo, es el mejor postre de este universo.

Aïllats

La lógica me dice que hacéis todo esto para ser más fuertes. Por puro ego. A los constantes duelos les han seguido habilidades para robaros todavía más. Para anularos. Hasta le habéis pillado el gusto a dormiros unos a otros para perder el tiempo. Eso, muy bien, seguid así.

Llega el momento de hacer mi aparición. En Mallorca, of course. La Jaia Corema está aquí. Me conocéis, ¿verdad? Ésa que dicen que es una anciana cascarrabias con siete piernas en representación de las semanas de la Cuaresma. Bueno, lo de cascarrabias no es del todo cierto, pero ya entraremos en eso otro día.

El del ejército compuesto por Arròs Brut, Flaó, Ensaïmada y Orelletes ni siquiera me ha tocado (benditas pifias), pero he de admitir que es el más goloso y apetecible que he visto en mi vida. Recibo la visita de otro ejército. Éste sí que ha conseguido que me tiemblen las piernas. Peluts, Myotragus, Foner y Cavaller Sant Joan. Mierda, algo va mal.

¿Me he confiado más de la cuenta? Es probable. ¿Me he desconcentrado viendo como os desvalijabais? Sí. Caigo redonda al suelo. Por suerte, aún quedan más almas fantasmales para lograr… ¡Un momento! ¿Cómo que yo era la última? ¡Pero si ya tienes el pergamino mágico completo! Pues al final esto de que los héroes rivalicen tanto no ha salido mal del todo…

joc Balears

Aïllats: El joc de les Balears es una fusión entre exploración y combates clásicos. De ésos que siguen funcionando tan bien, basados en la suma de espadas del ejército más el valor del dado. Es estrategia y azar. Es gestión, toma de decisiones y arte del aprovechamiento. Es actuar en el presente, con una mirada puesta hacia el futuro. Es riesgo.

Hace unos años, era frecuente que los juegos que homenajeaban las costumbres de un territorio descuidasen las mecánicas. Por suerte, es algo que ha cambiado. Estamos ante el ejemplo perfecto de exposición de la tradiciones de Balears sin descuidar la jugabilidad. Resultará tan intenso para quienes estén familiarizados con la cultura de la isla como para los que no.

Aunque cinco fases por turno puedan parecer muchas, no lo son. Todas ellas son intuitivas. Nos dejaremos guiar por la propia lógica para llevarlas a cabo. Así, exploramos el mapa para revelar fichas, llevamos a cabo duelos, si coincidimos con alguien, y ejecutamos el efecto de esas fichas de acción.

Por último, jugamos cartas y, quizás, batallemos contra uno de los jefes. Y así hasta que alguien reclame la victoria, mediante un pequeño set collection. Aunque todos luchamos contra un mal común, no hay cooperación que valga. La interacción en Aïllats es enorme. Tanto es así que, además de competir por los trozos de pergamino, nos robamos y nos ralentizamos los unos a los otros. Nos desmontamos ejércitos completos.

joc Balears

Como el mapa es más o menos pequeño, no resultará sencillo pasar desapercibidos. Es la manera que tiene el sistema de apostar por la rejugabilidad, en combinación con un azar que nos puede llegar a poner todo patas arriba.

Tal vez vayamos ganando. Ya tenemos tres pergaminos y estamos a punto de conseguir el cuarto. Somos fuertes, pero una pifia puede acabar con ejércitos enteros. Tocará renacer, reuniendo más tropas. Los robos y esos malos resultados del dado no frustran, por suerte, puesto que un ejército sólo estará formado por cuatro tropas, como mucho. Así, no nos costará horrores conseguir otro.

De hecho, es recomendable que sea el propio jugador quien lo vaya variando. Bajar un personaje u otro dependerá de que tengamos otro de la misma isla en la mano, para descartar. También, de nuestros intereses. Esto implicará renunciar a uno más fuerte (héroe incluido) con tal de tener la isla que se adecúe a las cartas de Aïllats.

Es posible que estemos evitando una batalla contra uno de esos malos. Al menos, hasta que nos hagamos más fuertes. Por desgracia, no dependerá siempre de nosotros. Es posible que acabemos en su territorio y, si ya está descubierto, empezará la batalla. Queramos o no.

Como hemos visto, necesitaremos que una de nuestras tropas tenga el icono de su isla. De lo contrario, el desastre será absoluto. Perderemos muchísimas cartas. Pero muchísimas, tanto de la zona como de la mano. Por tanto, conviene estar preparados para lo que esté por venir. Cambiar tropas en base a las islas por las que nos movemos, aunque no tengamos intención de iniciar batalla.

joc Balears

Puede ser que no podamos superar sus puntos de vida todavía, pero el desastre será menor al cumplir con ese requisito de isla. No nos eliminaremos de tantas cartas y costará menos trabajo volver a ponerse en pie.

La clave para el éxito está en ser previsores. En tener unas tropas equilibradas en cuanto a islas. En gestionar la mano lo mejor que se pueda. En aprovechar al máximo las habilidades, tanto de personajes como de héroes. Al llevarlas a cabo, estaremos renunciando a su fuerza en espadas, pero en momentos clave merecerá la pena.

Nos servirán para modificar el resultado del dado cuando todo esté perdido. Para evitar un fatídico duelo que pueda conceder la victoria al de la derecha. Para robar una carta de Aïllats que, justamente, nos la conceda. Hay que actuar con cabeza. El propio desarrollo de la partida tendrá mucho que ver. No es para menos, puesto que el factor suerte es controlable.

Las fichas de acción con las que todos contamos están relacionadas, también, con esa constante toma de decisiones. Querremos sus ventajas ya, pero si tenemos algo de paciencia, quizás les saquemos un efecto más beneficioso. Eso sí, conservarlas de más puede dejarnos sin sus beneficios. La partida puede acabar de un momento a otro.

Un turno que nos deja un futuro prometedor puede ser el último. «Pero si yo sólo necesitaba un minuto más para ganar». Recordemos que los sobresaltos son constantes, de ahí que los lamentos acostumbren a hacer acto de presencia.

joc Balears

Destaca su segunda condición para el final de partida, donde se potencian, aún más, los elementos impredecibles. Es una de las pocas luchas por el bien común, evitando que cuatro Aïllats queden visibles. ¿O lo utilizaremos como táctica al ver que tenemos más pergaminos que el resto?

Su autor propone una variante, conocida como Alianzas. En ella, todo se mantiene, salvo que los duelos son opcionales. Por tanto, aparecen las relaciones cordiales por un bien común. Aunque se pierde parte de la gracia de la experiencia, es recomendable para iniciarse o para los jugadores más pequeños.

Con todo ello, Aïllats es un juego que se disfruta muy rápido, gracias a sus reglas intuitivas. Está indicado para todas las edades y no decae ante ningún número. Recrea un colorido escenario, con las Balears como eje central. A través de la fantasía, nos acercamos a las tradiciones de las islas. Querremos visitarlas por primera vez. Por milésima vez.

Nos empapamos de una cultura maravillosa, con unas cartas que nos recogen información acerca de cada criatura, comida u objeto. Todos están representados en su forma más simpática, concediéndoles vida. Ayuda a cuidar el idioma.

joc Balears

Se suman dos manuales, uno para cada lengua, repletos de imágenes y de ejemplos. En menos de 15 minutos sabremos jugar. Sus útiles apéndices permiten consultar efectos concretos sin renunciar a la inmersión.

Con su meta inicial en Verkami más que superada, queda esperar para descubrir el producto final. Por lo pronto, al prototipo no le falta ningún detalle, ni en mecánicas ni en componentes. Eso sí, debemos tener en cuenta que habrá algunos cambios en la jugabilidad con la aparición de un segundo dado. Los turnos se iniciarán con su lanzamiento para determinar qué carta de Aïllats queda visible. Puesto que no lo hemos probado con él, hemos decidido elaborar la reseña con las mecánicas del prototipo.

 

COMPONENTES DE JUEGO

  • 60 Cartas de Isla (personajes)
  • 32 Cartas de Aïllats
  • 4 Cartas de Isla
  • 4 Cartas de Ayuda
  • 12 Fichas de Isla
  • 12 Fichas de Acción
  • 4 Meeples
  • Dado de Batalla
  • Tablero
  • Instrucciones (castellano, catalán)

 

Las fotografías tomadas para esta reseña corresponden a su prototipo, por lo que no reflejan un diseño final. La introducción de un segundo dado modifica, parcialmente, la estructura de turno.