Líkama: prendas de ropa en un llamativo juego de mesa

Líkama

Pantalón largo verde y chanclas rojas. No es la mejor combinación del mundo, pero es válida. Y eso es lo importante. Mi personaje me mira con una sonrisa, tratando de recordarme que estamos en plena ola de calor. Lo siento. Jersey de invierno naranja. Así es Líkama.

 

UNA NOVEDAD DE MUNT GAMES

Líkama se presenta como un juego de mesa infantil, pensado para niños de 3 a 8 años. Puede disfrutarse entre 2 y 4 participantes, en competiciones de 10 minutos de duración.

Estamos ante el cuarto juego de mesa publicado por Munt Games, tras Hat-TrickLa Granja y Sr. Pérez. Ya disponible, fruto de una exitosa campaña de búsqueda de financiación en Verkami, tiene en las estaciones a las grandes protagonistas.

El objetivo es vestir por completo al personaje, atendiendo a las condiciones de los dados. Los lanzamientos determinarán el tipo de prenda a colocar, atendiendo a la estación, a la parte del cuerpo y al color.

 

LÍKAMA: UNA PARTIDA

El primer paso es repartir un personaje a cada jugador. Dejamos todas las prendas en el centro, junto a los dados. En partidas con niños pequeños o entre principiantes, colocaremos las piezas bocarriba. Para practicar la memoria o con niños mayores, las dejaremos bocabajo.

Líkama

El jugador en turno toma los tres dados y lanza el de las estaciones para empezar a vestir a su personaje. Se mostrará el invierno, la primavera, el verano, el otoño o un comodín, para escoger cualquiera.

A continuación, lanza el de las partes del cuerpo. Indicará el lugar en el que colocar la prenda: cabeza, torso, piernas o pies. Nuevamente, el comodín permite escoger una parte, antes de tirar el siguiente dado.

Con el de color, se determina el color de la prenda. Podrá ser azul, amarilla, morada, naranja, verde o roja. Tomará la prenda del centro de la mesa que cumpla con las tres condiciones (estación, parte del cuerpo y color) para añadirla a su personaje.

Por ejemplo, con los resultados de invierno, torso y naranja, tomará un jersey naranja. Algunas prendas sirven para varias estaciones, lo que puede comprobarse en su reverso.

Líkama

Si no se pudiera colocar una pieza, por contener ya una en esa parte del cuerpo o por no estar disponible, el jugador no colocará nada en su turno. Ocurre lo mismo si comete un error y toma la pieza equivocada.

Tras colocarla o pasar, el siguiente, en el sentido de las agujas del reloj, toma los dados para repetir la misma mecánica. El vencedor será el primero en vestir por completo a su personaje. Si en la misma ronda lo completan varios, comparten la victoria.

 

LÍKAMA: CONCLUSIONES

No sé si marcaré tendencia para la temporada de otoño e invierno, pero ya empiezo a saborear la victoria. Estoy impaciente por volver a tener los dados entre mis manos. Otoño, bien. Pies, mal. ¿Tan complicado es que aparezca la cabeza? Es la única parte que me queda.

Mis turnos perdidos permiten a los rivales tomar ventaja. Incluso ese listo está también a una prenda de ganar. Aquí está, la preciada cabeza. Me dispongo a buscar la gorra amarilla, con la que terminar de dar un estilo propio a mi personaje.

La sonrisa empieza a desaparecer de mi rostro con esa búsqueda que parece no terminar. ¿Es posible que no esté? Ahora me percato. El adelantado de turno se quedó con ella hace un par de rondas, por lo que vuelvo a no añadir nada.

No es la única desgracia. Tengo que presenciar como es él quien se convierte en vencedor. No sólo ha sido el más rápido. Hay que reconocer que ha creado el mejor conjunto. Su personaje puede sentirse orgulloso. Al menos, no le ocurrirá como al mío, que empieza a sudar como un pollo…

Líkama

Líkama tiene un formato de caja poco habitual. En su interior, encontramos componentes que tampoco resultan comunes. Al descubrirlos, las tardes de muchas infancias regresan a la mente.

Aquéllas en las que vestíamos a muñecas con prendas recortables. En las que una pequeña caja de madera podía esconder miles de combinaciones en su interior. Líkama no es de madera, pero no lo necesita para jugar con la nostalgia. Para convertirse en un dulce recuerdo de los adultos del futuro.

Contiene adorables personajes en gran tamaño, así como unos dados de madera que también recurren a las tres dimensiones. Bonitos como ellos solos. Las prendas llenarán la mesa de color, esperando a ocupar los cuerpos.

Su diseño recuerda a los dibujos realizados a mano, de tal forma que los pequeños puedan sentirse más cómodos. La simbología es clara y fácil de identificar a primera vista. Sin embargo, se echan en falta detalles con los que las personas con problemas de daltonismo puedan distinguir unos colores de otros.

Líkama

A sus peculiares formas se les suma la resistencia, fundamental cuando se trata de un juego infantil. Trabajaremos con planchas con un grosor más que aceptable, capaces de resistir por mucho tiempo.

Nuestros niños vestirán a personajes con distintos complementos, como un día lo hicimos nosotros. Lo harán siguiendo unas reglas sencillas, para que puedan interiorizarse sin problemas desde los 3 años.

Un turno es tan simple como lanzar los tres dados, de uno en uno, para conseguir la prenda de ropa correspondiente. Estaremos identificando formas y colores. Asociando ideas a conceptos reales. Aprendemos sobre las estaciones del año y su climatología.

Sólo necesitamos cuatro piezas correctas, por lo que las partidas pueden presumir de rapidez. Se alargan algo más cuando decidimos jugar con las prendas boca abajo, ya sea porque los niños son más mayores o porque los pequeños nos lo han pedido. Es habitual que ocurra cuando ya han jugado varias partidas.

En esta modalidad, se respeta la esencia de un ‘memory’. Es fácil localizar una pieza por su estación y su parte del cuerpo (el reverso y la forma así lo indicarán), pero no por el color. Aparece la memoria como forma de alcanzar el éxito.

juegos de mesa infantiles

Habrá muchos turnos en los que no consigamos piezas, pero no serán perdidos. Tendremos que observar cada prenda descubierta y retenerla en la memoria antes de que vuelva a taparse. Este ejercicio, con tantas piezas, también supondrá un desafío entre los adultos.

La diversión está presente, unida a su llamativo diseño y a los beneficios. Líkama se acompaña de una hoja de vocabulario, con estaciones, partes del cuerpo, colores y prendas en tres idiomas: castellano, catalán e inglés. La que es una clara apuesta para el aprendizaje basado en juegos permite practicar con ellos.

Una buena opción es decir en voz alta, durante cada turno, el nombre de la estación, de la parte del cuerpo, del color y, después, de la prenda. Al principio, echaremos mano de la hoja, pero no tardaremos en dejarla a un lado. Al unir los términos con el ejemplo práctico, se quedará en la cabeza sin esfuerzo.

Que Líkama proponga dos modalidades, no significa que la experiencia se reduzca a ellas. Estamos ante uno de esos juegos donde la libertad está presente para que las mentes más imaginativas puedan crear sus reglas caseras.

En ocasiones, los niños querrán vestir a sus personajes sin ninguna regla. Dejemos que potencien la creatividad. Si somos dos, podremos competir con dos personajes al mismo tiempo, alargando la duración de la partida.

juego vestir muñecas

¿Queremos practicar en la rapidez visual y mental? Un jugador puede encargarse de lanzar los tres dados, ya sea de uno en uno o a la vez. Todos atenderán a ese mismo resultado para localizar la pieza que cumpla con los tres requisitos. El más rápido, se la lleva.

Si vamos a jugarlo como actividad de grupo, las competiciones por equipos tampoco son malas opciones, siempre que nos aseguremos de que todos participan por igual. Al no ser un juego basado en la toma de decisiones, sino mayormente en el azar, no es común el efecto líder.

Los beneficios no sólo se reducen a los jugadores más jóvenes. Líkama es uno de esos títulos más que recomendados entre la tercera edad. Tiene la ventaja de jugar con la nostalgia, por lo que ya tiene mucho ganado para un primer acercamiento.

Entrenarán la memoria para no olvidar aspectos fundamentales, como las estaciones y su correspondiente ropa o el nombre de los colores. Funcionará a modo de ejercicio práctico. Como ocurre con los niños, cuando hay diversión de por medio, el esfuerzo está recompensado.

Líkama es la base de un universo que continuará creciendo. Munt Games, su editorial, prepara una expansión para el juego dedicada a las profesiones. El aprendizaje volverá a ser el eje central.

 

COMPONENTES DE LÍKAMA

  • 54 Piezas de Prendas de Vestir
  • 4 Piezas de Personaje
  • Dado de Estaciones
  • Dado de Partes del Cuerpo
  • Dado de Colores
  • Hoja de Vocabulario (castellano, catalán, inglés)
  • Instrucciones (castellano, catalán)