¿Recoger setas con o sin licencia? Es lo que nos plantearemos en Boletus, juego de mesa en desarrollo. Intentaremos hacernos con las más sabrosas, evitando las venenosas.
UN PARTIDA A BOLETUS
Boletus es un filler en desarrollo, por lo que ni sus reglas ni su estética son definitivas. Lleva la firma de Pedro Miranda, con ilustraciones de María Ramos. Lo presenta Centinela Studios, sello que conocimos con Sobresaliente.
Puede jugarse entre 2 y 4 participantes, desde los 7 años, en 30 minutos. Su autor lo define como un juego de colección de sets repleto de interacción negativa, de ahí que los piques prometan estar asegurados. Tan importante será centrarse en la zona de juego propia como boicotear a los rivales.
Seremos recolectores de setas, en busca de las más sabrosas. A ser posible, sin morir en el intento. Empezamos con un zona de 3×3 cartas, bocabajo. También, con una navaja, una cesta y una licencia. Conviene estar equipados con este kit durante toda la partida.
Podremos coger setas sin licencia, pero si nos pilla un guarda forestal, nos quedamos sin ellas y seremos penalizados. Las setas venenosas, por su parte, podrían dejarnos fuera de la competición.
El turno consiste en descubrir dos cartas de nuestra zona o una del mazo central. Con la primera opción, las cartas se quedan en nuestra zona. Si optamos por la segunda opción, podemos enviar esa carta a nuestra zona o a la de un oponente, algo especialmente útil con las setas venenosas. Y es que si alguien llega a diez puntos de veneno queda fuera de la partida.

Existen setas comestibles (verdes) y setas venenosas (rojas). Las comestibles cuentan con iconos que representan su sabor. Serán puntos para el final de la partida. Las venenosas también tienen iconos, pero de veneno. Como hemos visto, con diez quedamos fuera. El agua salada puede ayudarnos a reducir ese veneno. Concretamente, nos quita dos puntos de veneno.
¿Y cómo se recogen las setas? Es necesario contar con el kit básico, compuesto por navaja, cesta y licencia. Todas las setas visibles que conformen una fila o una columna deberán recogerse obligatoriamente, aunque sean venenosas, si disponemos del kit básico. Al recoger setas, perdemos nuestra licencia de un día. Ya no tendremos, por lo que es recomendable hacernos con otra cuanto antes. Como curiosidad, existe una licencia permanente…
El turno termina reponiendo los huecos dejados con más cartas bocabajo. Además de setas y de agua salada, entre las cartas encontraremos sequías (para eliminar una carta de una zona), guardas forestales y más navajas, cestas y licencias, ya que podremos perder nuestro kit en cualquier momento.
También aparece el furtivo, con el que robar a alguien una seta o equipamiento. Se contrarresta con la carta de propiedad privada. Con la carta de bolsillo roto perdemos la licencia.
Cuando aparece la carta de guarda forestal en cualquier parte, se inspeccionan las setas recogidas. Perdemos las setas que hayamos recogido sin licencia, la cesta y la navaja.
La victoria llegará para el último jugador que siga en pie, en caso de que todos los demás hayan sido envenenados. Al agotarse el mazo, y no poder reponerse una zona, se cuentan los puntos de sabor de las setas. Ahí ya no importará cuáles se han cogido sin licencia ni el veneno. Es decir, si no nos han pillado cometiendo la ilegalidad, no pasa nada. Gana la persona con la mayor puntuación.





