Mascletà: El joc de cartes inicia su campaña en Verkami

Mascletà: El joc de cartes ya se encuentra en Verkami. Con un objetivo inicial de 2.400 euros, Óscar García busca convertir en una realidad el que es su segundo juego de mesa, bajo el sello Pirojocs.

 

MASCLETÀ: LA FALLERA, LOS MÚSICOS Y EL GROS

Siguiendo el ejemplo de En tu casa o donde sea, título que ya se encuentra a la venta tras una campaña de búsqueda de financiación, Mascletà: El joc de cartes llega a Verkami. Es ahí donde puede adquirirse a un precio de 5 euros, con gastos de envío incluidos (4 euros si se recoge en tiendas de Valencia, Alicante y Castellón).

Existen recompensas más allá del propio juego, como camisetas o una ilustración original de Raúl Martínez ‘Chuky’, su ilustrador. Si supera su objetivo inicial, los mecenas recibirán sus recompensas en la última semana de febrero.

Tal y como os contamos hace unos días, Mascletà es un juego de 1 a 7 participantes, con partidas de 15 minutos de duración. Compuesto por 30 cartas, cada uno recibe dos de vida antes de comenzar la competición. A modo de marcador, indicarán cuántas vidas les quedan en cada momento.

El pirotècnic será el encargado de extraer una carta del mazo para que el jugador en turno diga la secuencia de sonidos que corresponda a esa carta. Si se trata de un dibujo de salida, el término correcto es “fiu”; con una de petardo, tendrá que gritar “pum”; con una carcasa, la solución será “pam”. El número de dibujos que aparezcan en ella determinará la cantidad de veces que se debe gritar el sonido.

A continuación, se extrae otra carta para el siguiente participante, quien deberá decir la secuencia de sonidos compuesta por la carta anterior y la actual, y así sucesivamente. Los tres tipos de carta poseen fondos de colores distintos, para facilitar su memorización e identificación.

En el momento en que alguien se equivoque o no recuerde la secuencia, perderá una de sus vidas y comenzará una nueva. Si ya no le quedasen vidas, se comprobaría qué jugador conserva la mayor cantidad, puesto que éste será el ganador. Veamos un ejemplo.

Se extrae una carta con una única salida, por lo que el primer jugador dirá “fiu”. Se descubre una nueva para el siguiente, que representa dos petardos. La secuencia que deberá gritar el participante en turno será “fiu” (por la carta anterior), “pum, pum” (por los dos dibujos de petardo). Con una nueva carta, que representa tres salidas, la respuesta correcta será “fiu”, “pum, pum”, “fiu, fiu, fiu”.

La memorización y la concentración juegan un papel clave a la hora de mantenerse con vida, en la que es una fiel representación de una mascletà. Como tal, no faltan la fallera, los músicos ni el petardo gros, como cartas especiales.

Mientras que la primeras añade las palmas a la secuencia de sonidos, los segundos incorporan un “ti-ro-rí” para el jugador en turno. El gros obliga a poner las manos sobre la carta, para que el último en hacerlo pierda una vida. Su modalidad individual consiste en superar retos, que pasan por “tres series de siete cartas con cinco vidas o una serie de nueve cartas con tres vidas”, en palabras de su autor.